Lo que ocurrió en la casa de Obligado al 400, en Granadero Baigorria, tiene el sabor amargo de la violencia que no da tregua. Talia B., de 29 años, cursaba un embarazo de 34 semanas cuando su vida, y la de su hijo por nacer, se vio amenazada por las llamas. La joven fue internada en estado delicado en el hospital Eva Perón tras ingresar el último lunes con quemaduras extensas en el rostro, el tórax y los hombros.
La situación es crítica. Talia permanece en la unidad de terapia intensiva, intubada y con asistencia mecánica respiratoria. No es una lesión menor, es una marca que podría quedar para siempre, en un cuerpo que estaba preparando la llegada de una nueva vida. La pregunta que se hace la comunidad es inevitable: ¿cuánto más vamos a permitir este nivel de crueldad?
El principal sospechoso es su concubino, Gabriel C., de 36 años, quien fue arrestado y trasladado a la comisaría 24ª. Según datos de la Inspección 9ª, la mujer podría haber sido atacada por él. El fiscal Franco Tassini dispuso que la Brigada de Femicidios y el gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones se dirijan al domicilio para esclarecer los hechos.
En el lugar, los efectivos incautaron una botella de alcohol y varias prendas de vestir. La hipótesis que se trabaja con fuerza es que Gabriel C. roció con alcohol a su pareja y le prendió fuego. Lo que hace el caso aún más estremecedor es que el ataque habría ocurrido frente a su hijo de 3 años, quien presenció el horror. El fiscal busca determinar si se trató de una tentativa de femicidio-desde-ammar-reclaman-justicia-para-la-joven-de-empalme-graneros-asesin.html" class="auto-link">femicidio.
Este hecho no es aislado. Se trata del segundo caso de gravedad vinculado a violencia de género en el fin de semana largo en la región. Apenas un día antes, el domingo, el cuerpo de una joven de 26 años fue encontrado en la planta alta de una pensión en la zona noroeste de Rosario. La víctima estaba desaparecida desde el sábado, y en esa causa detuvieron a un ex policía. La secuencia de hechos deja una sensación de impotencia y alerta roja en la ciudad.
La violencia de género no es un problema de pareja, es un problema de Estado y de sociedad. Que una mujer embarazada termine intubada por quemaduras y que un niño de 3 años vea a su padre prenderle fuego a su madre, es la prueba de que algo está profundamente roto. La justicia debe actuar con la celeridad que estos casos exigen, pero la prevención es la tarea pendiente que nadie parece querer resolver de fondo.
Con informacion de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (7)
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Me da rabia que el nene de 3 años haya visto esto. Es un daño psicológico que va a arrastrar toda la vida. La justicia tiene que ser ejemplar.
¿Y el nene de 3 años? ¿Quién se lo queda? ¿La abuela? Esos detalles no los cuentan y son los que más duelen.
Exacto, Laura. El nene va a crecer sabiendo que su papá le prendió fuego a su mamá. Eso no se olvida. Y no hay terapia que lo borre.
Espero que la chica se recupere. 34 semanas es mucho, ojalá el bebé esté bien. Un abrazo a la familia.
Siempre es el mismo patrón. Alcohol, celos y violencia. Y siempre la mujer paga las consecuencias. Qué asco.
Otro caso más. El domingo la de la pensión, hoy esta. Rosario y el Granero están en alerta. No se puede vivir así.
Espero que se pruebe el femicidio. No puede quedar como una pelea de pareja. Que le caiga todo el peso de la ley.