El nombre de Guillermo Moreno vuelve a encender los motores del debate político argentino. Con más de 500 búsquedas en Google Argentina en las últimas horas, el ex secretario de Comercio Interior durante los gobiernos kirchneristas regresa al centro de la escena, recordando una etapa que marcó a fuego la economía nacional y que en ciudades como Rosario se vivió con particular intensidad.
Moreno es, sin dudas, una de las figuras más controversiales de la política económica argentina reciente. Su gestión al frente de la Secretaría de Comercio entre 2006 y 2013 estuvo marcada por el control de precios, la intervención directa en empresas privadas, las presiones sobre el INDEC para manipular las estadísticas de inflación y los célebres operativos en supermercados que él mismo protagonizaba con una actitud que muchos calificaron de intimidatoria.
En Santa Fe y Rosario, provincia con fuerte actividad comercial, agroindustrial y portuaria, las políticas de Moreno dejaron una huella difícil de olvidar. Los productores del campo santafesino sufrieron de primera mano el esquema de retenciones y las trabas a las exportaciones que el funcionario defendía con fervor. Las cámaras empresariales rosarinas de aquella época registraron innumerables conflictos con el Estado nacional por los controles de precios y las restricciones al comercio exterior.
Hoy, en un contexto político completamente diferente, donde el gobierno de Javier Milei avanza en sentido contrario —desregulando, eliminando controles y apostando a la libertad de mercado—, la figura de Moreno resurge casi como un contrapunto ideológico. Sus apariciones mediáticas suelen incluir críticas al modelo libertario y defensas del intervencionismo estatal que él mismo encarnó.
Para muchos analistas y ciudadanos rosarinos consultados en redes sociales, Moreno representa el símbolo más acabado de lo que no debe repetirse: un Estado que miente sobre la inflación, que persigue a empresarios y que distorsiona los precios hasta generar desabastecimiento. Para otros sectores, sigue siendo una voz que defiende la industria nacional y el mercado interno.
Lo cierto es que cada vez que Guillermo Moreno aparece en los medios o lanza alguna declaración pública, el interés de los argentinos se dispara. Su figura divide aguas y activa la memoria colectiva sobre una etapa económica que todavía genera debates apasionados. En Rosario, ciudad que vive de cerca los vaivenes del comercio y la agroindustria, ese debate tiene una resonancia especial.
El trending topic de este martes confirma que, aunque alejado del poder, Moreno sigue siendo un actor capaz de mover el tablero mediático con solo aparecer en escena.
Comentarios (4)
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Este tipo le hizo un daño enorme al campo santafesino. Que no vuelva nunca más a ningún cargo público.
Con Moreno al menos había industria nacional y trabajo. Ahora con la desregulación todo se fue a la ruina.
Más allá de la ideología, lo del INDEC fue imperdonable. Mentirle a la gente sobre la inflación es lo peor que puede hacer un gobierno.
Cada vez que aparece en los medios sube la temperatura del debate. Amor u odio, no hay término medio con Moreno.