Maximiliano "Maxi" Cafiero, un joven de 29 años conocido en San Nicolás por sus actividades como piloto acrobático e instructor de parapente, fue detenido este viernes en el marco de una investigación por venta de drogas que sacudió a esa ciudad bonaerense. El operativo, que demandó casi diez meses de trabajo de la fiscalía especializada en estupefacientes, derivó en 14 allanamientos simultáneos, el secuestro de casi dos kilos de cocaína fraccionada y la aprehensión de otras cinco personas.
El arresto se produjo en pleno centro de San Nicolás, cuando Cafiero circulaba por calle Don Bosco a bordo de uno de sus vehículos de alta gama. La escena condensó la paradoja que define este caso: un joven con perfil público de aventurero y piloto, que exhibía en sus redes sociales motos de competición, autos lujosos y vuelos acrobáticos, ahora señalado por la Justicia como eslabón fundamental en una red de narcomenudeo que habría instalado "kiosquitos" en distintos barrios de la ciudad.
En su cuenta de Instagram, Cafiero tenía como frase emblema: "Hagan plata y no miren al de al lado". Otra leyenda que acompañaba sus publicaciones rezaba: "Todo lo bueno empieza con un poco de miedo". Frases que, a la luz de los hechos, adquieren una resonancia diferente.
La investigación estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 1, especializada en Estupefacientes, bajo la conducción de la fiscal Verónica Marcantonio. Los allanamientos fueron autorizados por el juez Ricardo Prati, del Juzgado de Garantías N° 2, y ejecutados por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas, con apoyo de Prefectura, Infantería, la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI), perros antidrogas y un helicóptero de la Policía bonaerense.
Uno de los procedimientos tuvo como escenario un lugar emblemático de San Nicolás: la casa barco Irupé, ubicada en José Ingenieros 72, perteneciente a la familia Cafiero. También fueron allanados un departamento en avenida Savio y Necochea, y domicilios en los barrios Suizo, Parque Norte y Santa Teresita, entre otras locaciones. Un objetivo adicional se ubicó en Alvear, en el departamento Rosario, donde fue incautada una avioneta que, según la información oficial, pertenecía a Cafiero y estaba guardada en el hangar del aeroclub local.
El balance del operativo incluyó el secuestro de casi dos kilos de cocaína fraccionada y más de un kilo de marihuana, además de tres automóviles: un Mercedes-Benz, una Citroën Berlingo y un tercer vehículo cuya marca no fue informada. El Mercedes presentaba una particularidad llamativa: estaba equipado con sirenas y balizas policiales, un detalle que las fuerzas de seguridad tomaron especial nota.
Cafiero no era un desconocido para los nicoleños. En abril de 2024 había sido noticia por las maniobras extremas que realizaba en parapente sobre la ribera del Paraná. A comienzos de 2025, protagonizó el espectáculo de Año Nuevo sobrevolando el autódromo local caracterizado como Papá Noel luminoso, ante una multitud de más de 10.000 personas. Esa visibilidad pública contrasta ahora con la imagen que construyó la fiscalía tras casi un año de seguimiento: la de un operador central en una estructura de venta de estupefacientes al menudeo.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad que las organizaciones sociales y los trabajadores de los barrios populares conocen bien: el narcomenudeo no siempre tiene la cara que los medios suelen mostrar. A veces opera desde lugares inesperados, con recursos y visibilidad que le permiten mimetizarse con el éxito legítimo. La investigación de la fiscal Marcantonio, en ese sentido, representa un trabajo de largo aliento que apunta a desarticular estructuras, no solo a detener individuos.

Comentarios (13)
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Esto pasa cuando la plata fácil se mezcla con la impunidad. Un pibe que sobrevolaba el autódromo como Papá Noel y resulta que tenía dos kilos de cocaína en la casa. Impresionante.
La frase del Instagram lo dice todo: 'hagan plata y no miren al de al lado'. Eso es exactamente lo que hizo, y mirá cómo terminó.
Hay que esperar que la Justicia haga su trabajo. Una detención no es una condena. Puede haber errores o armados. No seamos tan apresurados.
Jaja sí claro, dos kilos de cocaína fraccionada en tu casa y una avioneta... todo muy inocente. Dale.
No digo que sea inocente, digo que hay un proceso legal. Pero bueno, en Argentina ya sabemos cómo funciona el tribunal de las redes.
Lo que me llama la atención es el Mercedes con sirenas y balizas policiales. Eso no es un detalle menor, eso es una herramienta de trabajo. Hay que investigar si usaba eso para moverse sin ser parado.
Diez meses de investigación, 14 allanamientos, helicóptero, perros, infantería... y al final lo agarraron dando vueltas en el centro en un Mercedes. Algo no cierra.
Lo que me preocupa es que estos 'kiosquitos' estaban en los barrios. Los que consumen y los que terminan presos siempre son los pibes de los barrios populares. Este señor con avioneta tardó diez meses en caer.
Exacto Silvia. Al pibe del barrio lo agarran con un gramo y le caen con todo el código penal. A este le dieron diez meses de ventaja.
Discrepo. Diez meses de investigación es lo que lleva armar un caso sólido para que no se caiga en la Justicia. No es ventaja, es procedimiento.
Yo lo vi volar en parapente en la costanera. Jamás me imaginé esto. San Nicolás es chico y todos se conocen, debe ser un terremoto social allá.
Bien por la fiscal Marcantonio. Diez meses de trabajo silencioso para desarticular una estructura. Eso es lo que necesitamos, no operativos de foto.
una avioneta en alvear, departamento rosario... eso lo conecta con toda la zona. hay que ver para donde iba esa avioneta