Lo que pasó esta madrugada en el noroeste de Rosario no fue un accidente. Eso, al menos, es lo que determinaron los peritos que trabajaron en el lugar: el incendio que destruyó siete patrulleros en el depósito policial de Tarragona y La República fue intencional.
El fuego comenzó alrededor de las 2.30 del viernes y obligó a una intervención de Bomberos Zapadores, que al llegar al predio tuvieron que cortar el candado del portón de rejas para poder ingresar y trabajar sobre los vehículos en llamas. No es un detalle menor: alguien entró, prendió fuego y se fue. El portón estaba cerrado.
En el lugar funciona el depósito vehicular de la Base Tarragona, sección talleres, perteneciente a la División Logística de la Unidad Regional II. Los móviles afectados eran unidades fuera de servicio, específicamente seis Ford Focus que estaban aguardando una compactación prevista para fin de mes. Vehículos que ya no servían para nada, que iban a ser destruidos de todas formas. Alguien se adelantó, y eso dice mucho.
El informe pericial estableció que cuatro vehículos sufrieron pérdidas totales, mientras que los otros tres tuvieron daños parciales: ópticas, cubiertas y pintura comprometidas. En términos materiales, el daño concreto sobre bienes útiles es relativo, dado que los móviles ya estaban destinados al desguace. Pero el mensaje que deja el hecho es otra cosa.
¿Quién tiene el interés y la audacia de meterse en un depósito policial a prender fuego? Esa es la pregunta que hoy tienen que responder los investigadores. Porque incendiar patrulleros —aunque estén en desuso— en un predio de la fuerza no es un acto menor ni un vandalismo cualquiera. Es una provocación directa.
Vecinos del noroeste rosarino describieron un gran despliegue en la zona: presencia de Bomberos Zapadores, bomberos voluntarios y personal del Comando Radioeléctrico. Afortunadamente, no hubo personas lesionadas y el fuego no se propagó a bienes lindantes, lo que habla bien del trabajo de los bomberos que actuaron rápido y con eficacia.
El contexto no es inocente. Rosario lleva años conviviendo con una violencia que, entre otras cosas, ha tenido como blanco a las fuerzas de seguridad: amenazas, atentados, intimidaciones. Un incendio intencional en un depósito policial, en plena madrugada, encaja en ese patrón que la ciudad conoce demasiado bien. Puede ser vandalismo. Puede ser algo más. La investigación dirá.
Por ahora, la Unidad Regional II tiene el caso en manos de los peritos y la causa quedó abierta para determinar autoría y motivos. Lo que ya no tiene vuelta atrás son los siete patrulleros que esta mañana son ceniza.

Comentarios (13)
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Esto no es vandalismo, es un mensaje. En Rosario ya sabemos cómo funciona esto. Ojalá investiguen en serio y no quede en la nada como tantas otras causas.
Eran para compactar igual, ¿cuál es el drama? Que investiguen cosas más importantes.
El drama es que alguien entró a un predio POLICIAL en plena madrugada y nadie lo vio. Eso es lo grave, no los autos.
Exacto Marcela. Si pueden entrar ahí, pueden entrar a cualquier lado. La seguridad del depósito era un chiste.
Los bomberos hicieron un trabajo impecable, cortaron el candado y entraron rápido. Gracias a ellos no se quemó todo el predio.
¿Y la cámara de seguridad? ¿No tienen? ¿Un depósito policial sin cámaras? Increíble.
Hay que ver si no fue alguien de adentro. No sería la primera vez que pasan cosas raras en dependencias policiales.
No inventemos sin pruebas. Puede ser perfectamente un grupo externo que aprovechó que eran autos viejos para hacer daño con bajo riesgo.
Bajo riesgo? Meterse en un depósito policial me parece bastante arriesgado igual jaja. Algo raro hay.
Vivo a pocas cuadras de Tarragona y escuché los bomberos a la madrugada. Un despliegue impresionante. Por suerte no pasó a mayores.
El noroeste siempre en el ojo de la tormenta. Estamos cansados de vivir así.
Si los autos iban a compactación igual, el daño real es mínimo. Pero el mensaje político que manda este tipo de actos es lo que preocupa. Rosario no puede naturalizar esto.
mensaje o no mensaje, que agarren al que lo hizo y listo