Lo que parecía una visita más al cementerio terminó siendo una escena que nadie esperaba ver en un viernes por la tarde. Un hombre fue sorprendido en el interior del cementerio El Salvador de Rosario cuando intentaba salir del predio con una valija cargada de objetos robados: adentro había nada menos que 28 cruces de bronce sustraídas de distintos nichos del lugar.
El hecho ocurrió este viernes durante la tarde, en uno de los cementerios más tradicionales e históricos de la ciudad. El cementerio El Salvador, ubicado en el barrio Echesortu, es un espacio centenario que alberga los restos de miles de familias rosarinas. Que alguien entre con una valija y se dedique a despojar nichos de sus cruces no es solo un delito: es una profanación al duelo ajeno.
El sujeto fue detectado por personal del lugar antes de poder abandonar el predio. La valija, que en apariencia podría haber pasado desapercibida para cualquier visitante, guardaba en su interior las 28 piezas de bronce que el hombre había ido arrancando de distintos puntos del cementerio. La cantidad no es menor: implica un recorrido sistemático por el lugar, lo que sugiere que no fue un impulso sino una acción planificada.
¿Cuánto tiempo estuvo moviéndose entre los nichos sin que nadie lo notara? Esa es la pregunta que queda flotando y que debería incomodar a quienes tienen a cargo la seguridad del lugar.
El bronce es un material con valor en el mercado informal. Las cruces, placas y ornamentos de los cementerios son blanco frecuente de este tipo de robos en distintas ciudades del país, donde las piezas terminan siendo vendidas como chatarra o fundidas. En Rosario, este tipo de hechos no es nuevo, aunque cada vez que ocurre genera la misma indignación: robarle a los muertos, o más precisamente a las familias que los lloran, tiene algo que golpea distinto.
El hombre fue demorado en el lugar y se dio intervención a las autoridades policiales. La causa quedó en manos de la Justicia rosarina, que deberá determinar si el imputado actuó solo o si forma parte de alguna banda dedicada a este tipo de saqueos en espacios funerarios.
Las familias cuyos seres queridos descansan en los nichos afectados tendrán que enfrentarse ahora a una situación que va más allá del daño material: encontrar que la tumba de un familiar fue profanada para robar una cruz es un golpe que no tiene precio de reposición.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar los controles de ingreso y egreso en los cementerios municipales y privados de la ciudad. Una valija, en ese contexto, debería ser motivo suficiente para una revisión. Que haya llegado a llenarse con 28 piezas antes de que alguien reaccionara dice bastante sobre el estado de la vigilancia.

Comentarios (13)
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Mi mamá está enterrada en El Salvador. Esto me revuelve el estómago. ¿Cómo puede pasar algo así sin que nadie lo vea antes? ¿Para qué están los de seguridad?
Con una valija adentro del cementerio y nadie lo paró antes. Impresionante la vigilancia, de verdad.
Igual lo agarraron, eso hay que reconocerlo. Por algo el título dice 'intento' de robo. No se la llevó de arriba.
Sí, lo agarraron DESPUÉS de que llenó la valija con 28 cruces. El mérito es relativo, Flaca.
28 cruces no las juntás en cinco minutos. Estuvo dando vueltas un buen rato. Algo falló en los controles, eso es innegable.
Robarle a los muertos. Hay que tener muy poca cosa para hacer eso. Espero que la Justicia actúe en serio y no lo larguen a las dos horas.
Más que el tipo, me preocupa el sistema. Si pudo juntar 28 cruces sin que nadie lo frenara, el problema es estructural. Hay que revisar cómo funciona la seguridad en los cementerios de Rosario.
Coincido con Marcelo Gutiérrez. El foco tiene que estar en la prevención. Si entrás con una valija vacía y salís con 28 cruces, algo muy serio falló antes de que lo agarraran.
Esto pasa en cementerios de todo el país hace años. El bronce tiene precio en el mercado negro y los cementerios son blancos fáciles. Necesitan cámaras, torniquetes, control de bolsos. No es tan difícil.
Que tristeza enorme. Las familias que tienen a sus seres queridos ahí van a encontrar el nicho sin la cruz. Eso no tiene precio. Ojalá haya condena real.
A ver si ahora el municipio o quien corresponda refuerza la seguridad en todos los cementerios. Que no quede en una nota y se olvide.
Lo van a procesar, va a salir en libertad y en tres meses está de vuelta. Así funciona el sistema. Lamentablemente.