Lo dijo con todas las letras y sin margen para la duda: la EPE y el aeropuerto de Rosario no se venden. El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, salió a despejar los rumores que venían circulando en los pasillos del poder y en los grupos de WhatsApp de empresarios y trabajadores del sector energético.
La privatización de la Empresa Provincial de la Energía, según Puccini, «no está en agenda». Punto. El funcionario fue categórico: el gobierno de Maximiliano Pullaro apuesta a fortalecer ambas instituciones con inversión pública y esquemas de articulación con el sector privado, no a desprenderse de ellas. Una distinción que, en el contexto político actual, no es menor.
¿Por qué importa aclararlo ahora? Porque el debate sobre privatizaciones en Argentina está más caliente que nunca. El gobierno nacional de Javier Milei viene empujando una agenda de achicamiento del Estado que genera adhesiones y resistencias en partes iguales. En ese clima, cualquier movimiento de una provincia grande como Santa Fe se lee en clave nacional. Y Puccini lo sabe.
En cuanto al aeropuerto Islas Malvinas de Rosario, el ministro no solo negó la privatización sino que adelantó que avanzarán con la licitación de nuevos locales comerciales para potenciar su desarrollo. Una señal clara: el Estado provincial quiere quedarse con el control pero sumar inversión privada en los márgenes. El modelo no es nuevo, pero en este contexto suena casi a declaración ideológica.
Otra novedad que trajo Puccini: la Provincia proyecta construir una nueva estación transformadora en el predio de la EPE ubicado en Catamarca y San Martín, en pleno corazón de Rosario. El anuncio viene acompañado de posibles inversiones complementarias para revitalizar ese sector, aunque los detalles y los plazos todavía están en construcción.
Pero el dato que más duele, y que el ministro no esquivó, tiene que ver con las tarifas. 340 industrias santafesinas están sufriendo los aumentos en las facturas de electricidad que llegaron desde la Nación. Algunas empresas, según explicó Puccini, multiplicaron varias veces el costo de sus facturas en los últimos meses. El funcionario reclamó al gobierno nacional que se implemente un esquema que permita distribuir esos incrementos durante los meses de mayor demanda energética, para que el golpe no sea tan brutal de una sola vez.
Es un reclamo que tiene nombre y apellido: el ajuste tarifario nacional está cayendo sobre el aparato productivo santafesino con una dureza que la provincia no puede absorber sola. Y el gobierno de Pullaro lo dice, aunque con la diplomacia que exige la relación con Casa Rosada.
La pregunta que queda flotando es cuánto tiempo puede sostenerse ese equilibrio: defender lo público sin pelear abiertamente con la Nación, reclamar sin romper, articular con privados sin privatizar. Por ahora, la respuesta oficial es que se puede. El tiempo dirá si tienen razón.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Que no se privatizan está bien, pero que alguien me explique por qué las facturas de luz de mi fábrica se triplicaron en seis meses. Eso también es un problema del Estado, no solo de los privados.
Claro que dicen que no se privatizan... por ahora. Después viene el 'esquema de articulación público-privada' y en dos años no queda nada del Estado. Viejo cuento.
Hay que ser justos: Pullaro viene sosteniendo la EPE cuando desde Nación te empujan a vender todo. No es poca cosa en este contexto político.
Marcela, 'sostener' y 'mejorar' son dos cosas distintas. Mientras tanto los cortes de luz en los barrios siguen igual que siempre. Que me vengan a hablar de fortalecimiento...
La estación transformadora en Catamarca y San Martín era necesaria hace diez años. Bienvenida si llega, pero que no sea solo un anuncio más que queda en la nada.
Y las 340 industrias que están pagando facturas imposibles qué hacen mientras tanto? Esperan que la Nación y la Provincia se pongan de acuerdo? Para cuando eso pase ya cerraron.
El reclamo a la Nación por las tarifas está bien, pero Pullaro tiene que ser más firme. Con una nota diplomática no alcanza cuando las pymes están cerrando.
Luciana tiene razón. Reclamar en voz baja no sirve. O se planta o se calla, pero este término medio no le hace bien a nadie.
Igual el aeropuerto de Rosario necesita una inversión seria, no solo locales comerciales. Que pongan una terminal nueva y después hablamos.
Me parece bien que el gobierno salga a aclarar esto. Con tanta fake news dando vueltas, necesitás que los funcionarios hablen claro. Ahora, que cumplan es otra historia.
Puccini dice que no se privatiza pero tampoco dice cómo van a mejorar el servicio. La EPE sigue siendo un desastre en los barrios del oeste. Eso también es política pública.
Para los que critican: ¿prefieren que privaticen como en los 90? Yo viví eso y fue un desastre. Que el Estado mantenga la EPE es lo mínimo que se puede pedir.
Articulación público-privada... ese eufemismo me da escalofríos. Que lo digan en criollo: ¿quién va a ganar plata con esto y quién va a pagar la fiesta?