El sobreseimiento en la causa $Libra no cayó como un trámite más: Javier Milei lo vivió como una “revancha personal” y lo usó para reabrir el frente contra los periodistas.
La decisión del juez Marcelo Martínez de Giorgi desactivó un frente judicial delicado en un momento difícil para el gobierno. El fallo favorable de Comodoro Py cerró una semana de furia del presidente y le devolvió aire político para volver a la carga contra sus adversarios favoritos.
No es casual que La Capital lo enmarque como revancha: el presidente convirtió una resolución judicial en señal de fortaleza, en prueba de que puede salir de un aprieto y volver a atacar.
El dato incómodo para el oficialismo no es solo el fallo, sino el contexto: una semana de furia, ayudas de todo tipo y un gobierno que necesita mostrar que no se quiebra. En esa lógica, el sobreseimiento no es solo una victoria legal, sino un recurso político para reordenar la pelea.
¿Qué pasa ahora? El presidente puede seguir usando el fallo como escudo, pero el desgaste no desaparece. Si la pelea con los periodistas se vuelve el eje de la semana, el gobierno corre el riesgo de convertir una victoria judicial en un nuevo campo de batalla.
La Capital también anticipa otro plano: las señales de Bullrich y las tensiones en Unidos. Aunque el texto disponible no detalla esas maniobras, el título muestra que el sobreseimiento no se lee solo en clave judicial, sino en la interna del espacio político.
El mensaje que queda es claro: Milei salió del aprieto legal y eligió volver a pelear. La pregunta es si esa revancha le sirve para ordenar el frente interno o para multiplicar los frentes abiertos en un momento difícil.
El sobreseimiento le dio al presidente una herramienta de comunicación: si la causa $Libra se desactiva, la pelea puede trasladarse al terreno mediático. Ahí, Milei encuentra un público que lo banca y un adversario que lo irrita: los periodistas.
Pero hay un riesgo: convertir cada resolución judicial en un nuevo round contra la prensa. Si el gobierno repite la fórmula, el sobreseimiento deja de ser una victoria y se vuelve un hábito de confrontación. Eso no siempre suma, sobre todo cuando el momento es difícil.
La Capital lo resume bien: el fallo favorable cerró una semana de furia del presidente. Eso habla de un gobierno que necesita ganar batallas para no perder la iniciativa. Y en esa lógica, la revancha no termina con el sobreseimiento: se convierte en la próxima pelea.

Comentarios (9)
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Milei siempre termina cargando contra los periodistas cuando pierde un debate. El sobreseimiento no borra la causa, solo le da aire.
Basta de usar la justicia para atacar a la prensa. Eso no es revancha, es desgaste.
Lo que me preocupa es que cada fallo se convierta en pelea política. La justicia no puede ser un ring.
Al menos se desactivó un frente judicial. El gobierno necesitaba una buena noticia.
Buena noticia para quién? Si después vuelve a pelear con los periodistas, no arregla nada.
No es que arregle, pero le devuelve iniciativa. Eso también cuenta.
Bullrich y Unidos aparecen en el título y no se sabe nada. La nota deja la duda.
Por eso hay que pedir más detalle. Con solo el título no alcanza.
Comodoro Py siempre es un dato clave. Hay que seguir el fallo y no solo la reacción de Milei.