La semana que arranca este lunes puede ser bisagra para la Universidad Nacional de Rosario. No es una frase hecha: lo que se vote en las urnas de las facultades entre el martes 15 y los días siguientes va a definir si el conflicto universitario se mantiene en el nivel actual o escala a algo que la ciudad no vio en mucho tiempo: una huelga por tiempo indeterminado.
El detonante inmediato es el Congreso de Delegados que la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) convocó para este lunes. Ahí se va a organizar la logística de la consulta presencial que se desplegará en todas las unidades académicas a partir del martes. Los docentes van a tener que elegir entre un abanico de opciones que van desde paros de 24 horas hasta la huelga indefinida. No es un detalle menor: la propuesta de someter la decisión a las bases surgió de la propia Coad en el plenario de la federación nacional Conadu, lo que habla de una conducción que no quiere ir a medidas extremas sin respaldo real de sus afiliados.
¿Por qué llegaron hasta acá? Los números son brutales. Los gremios denuncian una pérdida del poder adquisitivo superior al 31% y la última oferta del Gobierno nacional fue una recomposición del 3%. Tres por ciento. En ese contexto, la bronca no es retórica: es matemática.
"Exigimos que se abone lo que se nos debe, que se actualicen las becas y que exista un presupuesto digno", dijeron desde los gremios locales. El reclamo apunta también a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que el Ejecutivo nacional viene resistiendo con distintos argumentos desde que fue sancionada.
Mientras tanto, la semana no se va a limitar a la votación. El Frente Sindical Universitario tiene programada para el martes 15 una jornada de clases públicas bajo la consigna "La universidad en la calle", una modalidad que ya probó ser efectiva para ganar visibilidad en el espacio público rosarino. Y para el jueves 17, la agenda se traslada a Buenos Aires: hay un acto de protesta frente al Ministerio de Educación de la Nación en el Palacio Pizzurno.
Hay un costado del conflicto que suele quedar en segundo plano pero que en Rosario se siente con fuerza: la discontinuidad de clases en el Instituto Politécnico y la Escuela Superior de Comercio, ambas dependientes de la UNR. No son facultades universitarias: son escuelas secundarias con miles de estudiantes adolescentes que vienen pagando los platos rotos de una pelea que no protagonizaron.
Todo esto es el preludio de algo más grande. La quinta marcha federal universitaria, proyectada para los primeros días de octubre, se perfila como el punto de máxima presión del ciclo de protestas. Las comunidades universitarias de todo el país planean volver a copar las calles, y el resultado del plebiscito en la UNR va a ser uno de los termómetros más importantes para medir el estado de ánimo del movimiento a nivel nacional.
Lo que viene en los próximos días en los pasillos de Ciudad Universitaria y en cada facultad de Rosario no es un trámite sindical más. Es una decisión colectiva que puede cambiar el año académico para decenas de miles de estudiantes. Y mientras el Gobierno nacional sigue sin mover el amperímetro en serio, la pelota está en la cancha de los docentes.

Comentarios (13)
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Soy estudiante de Medicina y entiendo el reclamo, pero ya perdimos demasiadas semanas de clase. Necesitamos que se sienten a negociar de verdad, tanto el gobierno como los gremios. Así no se puede estudiar.
31% de pérdida salarial y nos ofrecen 3%. ¿Alguien puede explicarme con qué cara hacen esa propuesta? Yo cobro menos que un empleado de comercio con 20 años de antigüedad y un doctorado encima.
Siempre lo mismo con los docentes universitarios. Paro, marcha, paro, marcha. Y los estudiantes que se arreglen. En el sector privado nadie para tanto.
Gustavo, en el sector privado tampoco te pagan con el 31% menos de lo que te corresponde. Si a vos te sacaran casi un tercio del sueldo, ¿seguirías tan tranquilo?
re de acuerdo con Luciana, el que no entiende el reclamo es porque no le toca el bolsillo
No digo que el reclamo no sea válido, digo que la metodología de parar siempre perjudica a los estudiantes que no tienen la culpa de nada. Hay otras formas de presionar.
Mi hijo va al Politécnico y ya lleva semanas con clases cortadas. Entiendo a los docentes pero alguien tiene que pensar en los pibes de secundaria también. Ellos no eligieron estar en el medio de esto.
Muy de acuerdo con Rodrigo. Lo del Politécnico y el Comercio es un tema aparte que nadie menciona. Son chicos de 13, 14 años que pierden clases por una pelea entre adultos.
La quinta marcha federal va a ser histórica si el gobierno sigue haciéndose el sordo. Ya lo vimos antes: cuando la universidad sale a la calle, la gente acompaña.
Lo que más me llama la atención es que la propuesta de votar en urnas salió de la propia Coad. Eso habla bien: no quieren ir a una huelga indefinida sin saber si las bases los acompañan. Eso es responsabilidad sindical.
Ojalá el gobierno entienda que si van a huelga indefinida el año académico se cae. Y eso tiene un costo político enorme. Que se pongan las pilas y negocien en serio.
Clases públicas en la calle el martes, acto en Buenos Aires el jueves, marcha federal en octubre... la presión está bien armada. Ahora falta que del otro lado haya alguien dispuesto a escuchar.
yo fui a la marcha anterior y fue impresionante la cantidad de gente. si esta vez van con huelga indefinida encima, el gobierno va a tener que ceder o va a ser un escándalo político enorme