Lo que parecía un tobogán sin freno tuvo su primer rebote. Después de un mayo para el olvido, con una caída de más del 25 por ciento en los patentamientos de autos nuevos en todo el país, el mercado automotor de Santa Fe cerró junio con una señal que el sector venía necesitando: los registros de vehículos nuevos subieron un 9,9 por ciento.
No es para tirar manteca al techo, pero tampoco es un dato menor. En un contexto donde el poder adquisitivo sigue siendo el gran elefante en la habitación, que la gente vuelva a comprar autos —aunque sea de a poco— dice algo sobre el humor económico de los santafesinos. O al menos de una parte de ellos.
El primer semestre fue una montaña rusa. Los primeros meses del año arrancaron con cierta expectativa, pero el golpe de mayo fue duro: la caída del cuarto de los patentamientos en todo el territorio nacional encendió las alarmas en las concesionarias. Las salas de espera se vaciaron, los planes de ahorro se frenaron y más de un vendedor empezó a mirar el calendario con angustia.
Pero junio cambió el clima. Y los referentes del sector en la provincia no dudan en apostar por la segunda mitad del año. La lectura que hacen desde las concesionarias santafesinas es que el rebote no fue casualidad: combinó el reacomodamiento de precios en algunos segmentos, la reactivación de líneas de crédito y un consumidor que, después de meses de espera, decidió dar el paso.
¿Alcanza con un mes positivo para hablar de recuperación? Esa es la pregunta que nadie en el sector quiere responder con demasiada euforia. La experiencia de los últimos años enseñó que los rebotes pueden ser espejismos, y que un dato alentador en junio no garantiza nada en agosto. Sin embargo, la lectura general es optimista: el segundo semestre, con mayor estabilidad cambiaria y tasas que empezaron a acomodarse, debería ser mejor que el primero.
El mercado automotor siempre fue un termómetro sensible de la economía real. Cuando la gente compra autos, algo está pasando. Puede ser confianza genuina, puede ser cobertura ante la inflación, puede ser que el crédito finalmente llegó a donde tenía que llegar. En Santa Fe, provincia que históricamente figura entre las de mayor volumen de patentamientos del interior del país, este repunte tiene peso propio.
Lo que viene ahora es la prueba de fuego. Si el segundo semestre confirma la tendencia, el sector habrá superado uno de sus peores arranques de año en la última década. Si el rebote de junio queda como un dato aislado, las concesionarias tendrán que ajustar otra vez. Por ahora, el optimismo gana por puntos. Y en este país, con eso ya es bastante.

Comentarios (12)
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Compré mi auto en junio y la verdad que las condiciones estaban bastante mejor que en marzo. El crédito del banco me salió a una tasa que hace seis meses era impensable. Ojalá siga así.
Un mes de rebote y ya hablan de recuperación. Che, en este país un dato bueno no significa nada, el mes que viene puede caer 30% de nuevo y nadie se sorprende.
Nadie dijo que es una recuperación definitiva, el artículo mismo lo aclara. Pero tampoco podemos vivir viendo todo negro siempre.
No es verlo negro, es ser realista. Llevamos diez años de montaña rusa con los autos. Un 9,9% en junio no me emociona.
Trabajo en una concesionaria de zona norte y puedo confirmar que junio fue notablemente mejor. La gente volvió a preguntar, a hacer números. Eso ya es algo.
Qué bueno que repunte, pero los precios siguen siendo una locura. Un auto básico cuesta lo que antes costaba uno de gama media. Eso no cambió.
Exacto Tere. El problema no es el crédito, es que el valor de los autos se fue a la estratosfera. Con el sueldo promedio de Santa Fe tardás 15 años en pagar un 0km sin financiación.
Mi viejo lleva dos años queriendo cambiar el auto y cada vez que va a la concesionaria vuelve con la cabeza baja. Ojalá esto que dicen del segundo semestre sea verdad y no solo marketing de los vendedores.
Economista de formación: el rebote de junio tiene lógica. Hubo reacomodamiento de tasas y algo de estabilidad cambiaria. No es euforia, es un ajuste técnico del mercado. El segundo semestre depende de que no haya otro salto del dólar.
Los vendedores siempre dicen que el próximo semestre va a ser mejor jajaja. Es su trabajo decir eso.
El Pipa, en este caso los números de junio les dan la razón, no es solo un discurso. Igual entiendo el escepticismo, nos lo ganamos a fuerza de promesas incumplidas.
Santa Fe siempre fue una plaza fuerte para el mercado automotor. Si acá repunta, es una buena señal para el interior en general.