Rosario volvió a ser escenario de una de las movilizaciones más fuertes del país: la quinta marcha federal universitaria, convocada por la comunidad educativa contra las políticas de la gestión de Javier Milei.
Rosario tuvo una gran convocatoria, al igual que en la ciudad de Buenos Aires y en las principales localidades del país, donde se expresó la bronca de un buen sector de la población.
La concentración se realizó en la plaza San Martín, frente a la Gobernación, y reunió a gremios universitarios, autoridades de las casas de altos estudios y agrupaciones estudiantiles.
Allí se expresó la bronca y la indignación frente al objetivo del Ejecutivo libertario de desfinanciar y vaciar las universidades públicas, una decisión que la marcha plantea como un incumplimiento de la ley.
El descontento no se limitó a la educación: la movilización también apuntó contra el ataque a sectores públicos y a minorías desprotegidas, como jubilados y discapacidades, colectivos que también son blanco de una política de crueldad.
La marcha también subrayó la decisión oficial de incumplir la ley por parte del mileísmo, un reclamo que se repitió en las pancartas y en las dedicatorias de la multitud.
Después de la concentración, antes de que comenzara la lluvia, los manifestantes comenzaron a movilizarse hacia el Monumento a la Bandera, donde está previsto el acto central.
En el lugar comenzaron a llegar los primeros manifestantes con pancartas que, en su mayoría, apuntan contra el presidente y su decisión de mantenerse al margen de la ley.
También hubo dedicatorias de la multitud contra los «diputados santafesinos vendepatria», tal como los calificaron, quienes al ausentarse hicieron caer este jueves la convocatoria de la oposición en el Congreso para blindar el Mega DNU 70/2023.
La lista de nombres que circuló en la marcha incluyó a Núñez, Pellegrini, Bonacci, Bongionvanni, Scaglia, Diez y Raverta, diputados nacionales de Santa Fe e integrantes de Unidos.
Esos legisladores fueron clave para la estrategia libertaria de bloquear quórum y blindar el mega DNU 70/23, una maniobra que la movilización plantea como un incumplimiento de la ley.
La movilización muestra bronca y ánimo de lucha en la comunidad educativa frente a las políticas de la gestión, con un reclamo claro por el cumplimiento de la ley.
Así, Rosario sumó su voz a una marcha federal que expresa el reclamo por el cumplimiento de la ley y contra la desfinanciación y el vaciamiento de las universidades públicas.

Comentarios (5)
Deja tu comentario
Por fin se ve una marcha con convocatoria, Rosario no se deja.
Banco, pero hay que seguir presionando en el Congreso, no solo en la plaza.
No es para bancar, si los diputados no van, el quórum se cae y el DNU queda blindado.
Mientras tanto, los jubilados siguen sufriendo, no alcanza con salir a la calle.
Justo, pero la marcha también apunta a los jubilados y discapacidades, no solo a la educación.