Lo que pasó en el Hipódromo de San Isidro este martes no se olvida fácil. Una adolescente de 15 años murió antes de poder ingresar al recital de K-Pop que se realizaba en ese predio, en un hecho que conmocionó a los cientos de jóvenes que esperaban en la fila para entrar al show.
Según la información disponible hasta el momento, la joven se descompensó en las inmediaciones del lugar antes de que comenzara el evento. A pesar de la intervención de los servicios de emergencia, no fue posible salvarle la vida. Las circunstancias exactas de lo ocurrido todavía están siendo investigadas por la Justicia, que abrió una causa para determinar qué pasó y si hubo responsabilidades en la organización del evento o en la atención médica.
¿Cuánto tiempo estuvo la chica sin asistencia antes de que llegaran los médicos? Esa es una de las preguntas que los investigadores intentan responder. La presencia de miles de fanáticos en el lugar, muchos de ellos menores de edad, complica la reconstrucción de los hechos y pone sobre la mesa una discusión que en Argentina se repite demasiado seguido: la seguridad en los eventos masivos.
El K-Pop, género musical de origen surcoreano que en los últimos años explotó entre los adolescentes argentinos, convoca multitudes cada vez más grandes. Los shows de sus artistas más populares agotan entradas en minutos y generan filas que empiezan horas —a veces días— antes del evento. Ese fervor, legítimo y genuino, también implica riesgos concretos: jóvenes que esperan durante horas bajo el sol o el frío, sin hidratación adecuada, con niveles de excitación y estrés físico que pueden derivar en emergencias médicas.
El Hipódromo de San Isidro, ubicado en el norte del Gran Buenos Aires, es uno de los predios más grandes de la región y suele albergar eventos de gran escala. Sin embargo, la capacidad del lugar no garantiza por sí sola la seguridad de los asistentes si no hay protocolos claros de atención médica y control de acceso.
La muerte de esta chica de 15 años —que iba a vivir lo que para muchos adolescentes es una experiencia única, ver en vivo a sus artistas favoritos— es un golpe durísimo. Para su familia, para sus amigos que quizás estaban en esa misma fila, y para todos los que creen que ir a un recital no debería ser una ruleta rusa.
La Justicia bonaerense tiene ahora la responsabilidad de esclarecer qué falló. Si fue una emergencia médica sin factores externos, si hubo demoras en la atención, si la organización tenía los recursos sanitarios exigidos por ley. Las respuestas importan, y no solo para este caso: importan para que la próxima vez que miles de pibes hagan fila para ver a sus ídolos, alguien se haya asegurado de que hay un médico cerca si algo sale mal.

Comentarios (15)
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Tengo 17 años y fui a ese mismo show. Estábamos todas en la fila desde las 2 de la tarde, con calor, sin agua, sin nadie que nos diga nada. Esto podría haberle pasado a cualquiera de nosotras. Me parte el corazón.
Cada vez que pasa algo así la gente se indigna dos días y después se olvida. Cromañón fue hace más de 20 años y seguimos sin aprender nada sobre seguridad en eventos masivos. Una vergüenza.
Antes de culpar a la organización habría que esperar los resultados de la investigación. No sabemos qué le pasó a la chica ni si tenía alguna condición previa. Seamos responsables con la información.
Con todo respeto, Mariana, pero si hubiera habido médicos en la fila como marca la ley, quizás estaría viva. No hay que esperar ninguna investigación para saber que algo falló.
No dije que no falló nada. Dije que esperemos los datos antes de linchar a alguien. Son cosas distintas.
Mi hija tiene 14 años y es fan del K-Pop. Después de esto no sé si voy a dejarla ir sola a ningún recital más. No es paranoia, es que el Estado no te garantiza nada.
La culpa es de los padres que mandan a una nena de 15 sola a un evento masivo. Punto.
Che, El Tano, tener 15 años no es ser un bebé. Y encima no sabés si estaba sola o acompañada. Dejá de culpar a las víctimas.
Médico acá. Una descompensación en una fila con calor, estrés y horas sin comer o tomar agua puede ser fatal en minutos si no hay atención inmediata. La presencia de personal sanitario en estos eventos no es un lujo, es una obligación legal. Que alguien le explique eso a los organizadores.
Descanse en paz. Iba a vivir algo hermoso y terminó así. No hay palabras.
Ojalá la Justicia actúe rápido y no sea otro caso que se archiva. Los organizadores tienen que rendir cuentas.
Esto pasa en Buenos Aires pero acá en Rosario también hacemos eventos masivos sin los controles que corresponden. Que sirva de llamado de atención para todos.
El K-Pop no tiene la culpa, eso que quede claro. El problema es la falta de infraestructura sanitaria en los eventos. Podría haber pasado en un recital de cumbia, de rock o de lo que sea.
igual q lo de cromañon, siempre los mismos errores, nunca nadie preso. sistema podrido
Mi más sentido pésame para la familia. Que encuentren respuestas y que haya justicia. Ninguna madre debería enterrar a su hija por ir a un recital.