El humo llegó de nuevo. Este martes, los rosarinos volvieron a respirar el aire espeso que baja desde las islas entrerrianas del Alto Delta del Paraná, donde al menos dos grandes frentes de fuego están activos y suman cerca de 1.200 hectáreas comprometidas. No es la primera vez. No va a ser la última, si nadie hace nada.
Según Matías De Bueno, referente del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el fuego se divide en dos sectores: uno hacia el norte, con unas 600 hectáreas afectadas a la altura de San Lorenzo, y otro hacia el sur, de extensión similar pero más disperso. Las columnas de humo y las luminiscencias de los incendios fueron visibles durante la noche del martes, empujadas por fuertes ráfagas de viento frío del sur.
La situación más crítica se vivió sobre la ruta nacional 174, el corredor que une Rosario con Victoria. A la altura del kilómetro 22, la visibilidad se redujo de manera significativa, generando riesgo real para los conductores. No es un dato menor: esa ruta es el único acceso vial directo entre ambas ciudades, y cualquier accidente en esas condiciones puede tener consecuencias graves.
Las imágenes satelitales de la NASA confirmaron alrededor de una decena de focos de calor distribuidos en distintos puntos del humedal, incluyendo sectores frente a San Lorenzo y Fray Luis Beltrán. La falta de lluvias y el pronóstico meteorológico de los próximos días no ayudan: si el viento rota hacia el noreste, De Bueno advirtió que el humo podría sentirse con mayor intensidad en Rosario y en toda la región.
¿Y quién prendió el fuego? El especialista de la UNR fue directo: hay fuertes indicios de que las quemas son intencionales. El procedimiento, explicó, coincide con prácticas habituales de limpieza y renovación de pasturas secas después de las heladas invernales. Dicho de otro modo: alguien prendió fuego al humedal para hacer negocios, y el resto lo pagamos con los pulmones.
El Observatorio Ambiental trabaja en un informe con datos georreferenciados y estimaciones de superficie afectada desde principios de septiembre. Ese material será entregado a la Justicia Federal, en el marco de la investigación que llevan adelante junto a la fiscal federal de Victoria, Rosana Luggren. Algo se mueve en la Justicia, aunque lento.
Mientras tanto, la Municipalidad de San Lorenzo presentó una nueva denuncia penal ante la Justicia Federal. Es la séptima desde 2020. Siete denuncias en seis años por el mismo problema, con el mismo humo, sobre el mismo humedal. El municipio advirtió sobre los efectos del humo y las cenizas en la salud, la circulación y el ambiente, y exigió investigar tanto a los responsables de las quemas como a quienes debían controlar y no lo hicieron.
Las islas frente a San Lorenzo pertenecen jurisdiccionalmente a Victoria, Entre Ríos, lo que complica la cadena de responsabilidades y permite que nadie se haga cargo del todo. Esa grieta jurisdiccional entre provincias es, desde hace años, uno de los grandes escudos detrás de los que se esconden quienes prenden fuego al Delta.
Siete denuncias. Cero condenas conocidas. El humo sigue llegando a Rosario cada temporada seca como si fuera una tradición. La pregunta que nadie termina de responder es cuándo la Justicia va a ponerle un nombre y apellido a esta destrucción.

Comentarios (14)
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Todos los años lo mismo. Todos los años el humo, la denuncia, la nota en el diario y después nada. Siete denuncias en seis años y ningún preso. Esto es una vergüenza.
Y sí, queman para renovar pasto y hacer guita con la ganadería. Lo sabe todo el mundo menos la Justicia, al parecer.
Disculpen pero la fiscal Luggren lleva tiempo trabajando en esto junto a la UNR. No es que no hacen nada, es que probar autoría en el Delta es muy difícil jurisdiccionalmente. No todo es tan simple.
Rodrigo, seis años y siete denuncias no es 'difícil jurisdiccionalmente', es impunidad con nombre y apellido. Basta de excusas.
Hoy a la mañana el olor era insoportable en el Abasto. Mis hijos fueron al colegio con ese humo. ¿Cuándo van a declarar emergencia ambiental de una vez?
El problema es que las islas son de Entre Ríos pero el humo es de Santa Fe. Nadie se hace cargo porque cada uno mira para otro lado. Necesitamos un acuerdo interprovincial urgente.
Che y la NASA detecta los focos pero la Justicia argentina no puede identificar a nadie. Posta que da vergüenza ajena.
Trabajo en la ruta 174 y les juro que ayer a la noche no se veía nada en el km 22. Es un peligro real, no exageran. Alguien va a terminar chocando.
El trabajo del Observatorio de la UNR es muy serio y valioso. El problema es que la evidencia científica sola no alcanza si el sistema judicial no tiene los recursos para actuar rápido en estos casos.
y el gobernador pullaro que dice? silencio total como siempre
Braian, Pullaro no puede hacer nada porque las islas son jurisdicción entrerriana. Eso no lo salva de exigirle a Nación que intervenga, pero tampoco es tan fácil.
Hay que reconocer que San Lorenzo viene siendo constante con las denuncias. Siete veces fueron a la Justicia. El problema no es el municipio, el problema es que la Justicia Federal no da respuestas.
Mi vieja tiene asma y estos días la está pasando muy mal. Esto no es solo un problema ambiental, es un problema de salud pública. Alguien tiene que responder.
Lo que más me indigna es que se sabe cómo se hace, se sabe para qué se hace, se sabe quiénes se benefician... y aun así nadie va preso. El sistema protege a los que tienen campo.