Había emoción de la buena en Pérez este sábado. De esa emoción que no se fabrica en un escritorio ni se decreta desde una oficina, sino que nace del trabajo, de las manos callosas, de los años de lucha y de la memoria colectiva de un pueblo. El Museo Taller Ferroviario "La Emperatriz" abrió sus puertas en avenida Belgrano 1265 con un acto que reunió a instituciones locales, vecinos y apasionados por la historia ferroviaria de la región.
Desde este domingo 2 de agosto, el museo estará abierto al público los sábados y domingos de 14 a 18 horas, con entradas disponibles a través de la web. El espacio será gestionado por el Ferroviario Club Central Argentino, una institución que durante años trabajó de manera voluntaria en la restauración y preservación de piezas que hoy forman parte de la exposición permanente.
El intendente de Pérez, Pablo Corsalini, fue directo al hueso durante el acto inaugural: "En el ADN de nuestra ciudad está el trabajo, los talleres ferroviarios construyeron nuestra idiosincrasia y hoy este museo es un reflejo de la historia del ferrocarril pero también de nuestra comunidad". Y agregó con convicción: "La industria ferroviaria logró darle a Pérez una identidad, el salto que necesitaba esta ciudad lo dio con el ferrocarril. En estos 140 años este es un día de quiebre".
Palabras que resuenan fuerte cuando uno conoce la historia. Porque Pérez no es una ciudad cualquiera en el mapa ferroviario argentino: los talleres Gorton, que funcionaron durante décadas en la localidad, fueron en su momento los más grandes de toda Latinoamérica. Ahí se reparaban locomotoras, se formaban trabajadores, se construía identidad. El cierre y el abandono de esos talleres fue uno de los golpes más duros que sufrió la comunidad, parte de ese desguace del Estado que arrancó en los noventa y que todavía duele.
Por eso este museo no es solo un espacio de nostalgia. Es una reivindicación. Bruno Rossi, presidente del Ferroviario Club Central Argentino, lo dijo claro: "A lo largo de muchos años logramos preservar y restaurar de manera voluntaria estos maravillosos patrimonios históricos. Invitamos a toda la comunidad a seguir apoyando este esfuerzo por la preservación de nuestro patrimonio, que es el patrimonio de nuestra comunidad". El subrayado es mío: voluntaria. Sin subsidios del Estado nacional, sin apoyo de los que hoy predican el achique, un grupo de laburantes apasionados salvó del olvido lo que otros dejaron pudrir.
El museo lleva el nombre de "La Emperatriz", la locomotora que es la joya de la colección y que da identidad al lugar. La exposición permanente incluye también un vagón reservado con las comodidades de época, un coche cine y un vagón obrero, además de una importante colección de elementos ferroviarios históricos. Cada pieza cuenta una historia de trabajo, de organización, de comunidad.
Corsalini cerró su discurso con una frase que vale enmarcar: "Este museo es el museo de nuestra gente". Y tiene razón. No es el museo de los accionistas ni de los que se quedaron con las empresas privatizadas. Es el museo de los maquinistas, de los guardas, de los mecánicos, de los que pusieron el cuerpo para que el país se moviera. Pérez les rinde homenaje. Ya era hora.

Comentarios (12)
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Mi abuelo trabajó en los talleres Gorton más de 30 años. Esto es un homenaje a él y a todos los que pusieron el cuerpo por el ferrocarril argentino. Se me caen las lágrimas de verdad.
Qué hermoso que se preserve la historia obrera de Pérez. El ferrocarril fue el motor de toda esa zona y es justo que las nuevas generaciones puedan conocerlo. Voy a llevar a mis hijos este domingo.
Muy lindo el museo pero no nos olvidemos que los talleres cerraron porque los entregaron a precio de remate en los 90. Hay que recordar también esa parte de la historia, no solo la parte bonita.
Totalmente de acuerdo. El museo está buenísimo, pero la historia completa incluye el vaciamiento, los despidos masivos, las familias que quedaron en la calle. Eso también tiene que estar en las paredes del museo.
Ay, siempre con la política. Dejen disfrutar algo lindo sin meter el hacha. Es un museo cultural, no un acto partidario.
Lo que hizo el Ferroviario Club Central Argentino es admirable. Años de trabajo voluntario para rescatar estas piezas. Eso es amor por la comunidad, no esperar que el Estado lo haga todo.
Fui hoy a la inauguración y es increíble. La locomotora La Emperatriz en vivo impresiona. No tenía idea de que Pérez había tenido los talleres más grandes de latinoamérica. Una vergüenza que lo hayan destruido.
¿Solo sábados y domingos? Ojalá en algún momento puedan ampliar el horario para que los chicos de las escuelas puedan ir de visita en la semana. Sería un recurso educativo enorme.
Corsalini habló bien, hay que reconocerlo. 'El museo de nuestra gente' es una frase que vale. Ahora a ver si le ponen presupuesto de verdad para que no dependa solo de voluntarios.
Mi papá era guarda en el Central Argentino. Cuando le cuente que hay un vagón de época restaurado se va a emocionar. Tiene 82 años y todavía habla del ferrocarril con una pasión que te parte el alma.
Bien por Pérez. Rosario debería hacer algo parecido con su historia portuaria e industrial. Hay un montón de patrimonio que se está perdiendo y nadie hace nada.