El Centro de Justicia Penal de Rosario fue escenario de un fuerte desahogo este lunes, cuando el tribunal condenó a prisión perpetua a dos acusados por los crímenes de Joaquín Pérez y Ariel Simoncini.
La sentencia, leída poco antes de las 14, alcanzó a Cristian Rodolfo López y a Emanuel David Villanueva, por dos homicidios vinculados a robos que conmocionaron a la ciudad.
El tribunal estuvo integrado por Eleonora Verón, Paola Aguirre y Rafael Coria. La fiscal Carla Ranciari había pedido la pena máxima para ambos imputados.
La Justicia consideró que López participó de ambos asesinatos, mientras que Villanueva fue el planificador, desde la cárcel, del ataque donde mataron a Simoncini. El encuadramiento fue homicidio calificado criminis causa, agravado por el uso de arma de fuego.
El crimen de Joaquín Pérez ocurrió en octubre de 2021 en el barrio Arroyito. El arquitecto, de 34 años, fue abordado cuando intentaba guardar su vehículo en la cochera de su casa.
Según el relato judicial, los delincuentes lograron llevarse el automóvil y le dispararon a quemarropa, provocándole la muerte. Por ese hecho, Cristian López fue condenado.
El asesinato de Ariel Simoncini ocurrió en enero de 2023. El comisionista, de 54 años, acudió a una cita coordinada para comprar una motocicleta.
La cita resultó una emboscada para asaltarlo: fue acribillado y despojado de una abultada suma de dinero en efectivo y dólares. Por ese homicidio resultaron condenados López y Villanueva, señalado como organizador de la trampa.
El debate oral duró quince días y comenzó el 22 de septiembre. La Fiscalía presentó pericias técnicas, rastreos de llamadas y el testimonio de testigos de identidad reservada.
La lectura del fallo desató aplausos en la sala y dejó en evidencia la satisfacción de los familiares, aunque con la convicción de que la investigación todavía no está cerrada. Indiana La Rocca, viuda de Joaquín, expresó: “Es lo que esperábamos, pero fueron años muy duros, muy difíciles; conseguimos la primera parte”.
La viuda de Simoncini, Paula, dijo: “Es una reparación. Yo tenía mucha confianza, había pruebas muy contundentes en el caso de Ariel. No puedo decir feliz, pero muy contenta”. También advirtió sobre los prófugos que aún escapan al accionar de la Justicia.
“Entiendo que la causa sigue abierta porque en el caso de Ariel falta una persona y en el de Joaquín faltan tres. Puede haber gente que sepa, que aporte. Si los condenados tienen un poco de conciencia, tendrían que hablar”, remarcó. La querella de la familia Pérez recordó que la causa mantiene líneas abiertas para identificar al acompañante que efectivizó los disparos mortales.
La fiscal Carla Ranciari explicó que el tribunal dictó la condena a perpetua por los homicidios y sumó penas menores por otros delitos conexos que terminaron unificándose en la sentencia.
El proceso se centró en la recolección de testimonios clave y pruebas documentales presentadas por la unidad fiscal especializada. La fiscalía sostuvo que los hechos fueron perpetrados para facilitar o consumar un robo.
La sentencia unificó los debates por los dos crímenes y dejó en claro que la investigación continúa. La viuda de Joaquín remarcó que la pena máxima sea la respuesta frente a delitos de esta gravedad.
Con informacion de: La Capital, Rosario3 y El Ciudadano.

Comentarios (10)
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Por fin una condena fuerte. Ojalá ahora apunten a los prófugos que quedaron afuera.
Me duele que hayan matado a dos personas para robar. La pena máxima es necesaria, pero la ciudad necesita más prevención.
Tiene razón. La pena máxima no alcanza si no hay políticas para los barrios. Pero hoy al menos hay una sentencia.
¿Y los tres prófugos del caso Pérez? Eso no puede quedar así.
Coincido. Si los condenados tienen conciencia, deberían hablar. No puede quedar la causa a medias.
Siempre dicen que van a hablar y no pasa nada. La justicia tiene que apretar más.
Lo de Simoncini fue una emboscada para robarle dólares. Da rabia el absurdo de la violencia.
La condena unifica dos crímenes que marcaron a Rosario. Bien que la Justicia haya cerrado esta etapa.
Ojalá los familiares tengan algo de paz. Fue una espera muy larga para ellos.