El sector agropecuario de Santa Fe enfrenta un panorama complejo tras un inicio de año marcado por precipitaciones extraordinarias. Según informó Rosario3, la región acumuló 446 milímetros en los primeros cuatro meses de 2026, una cifra que representa casi la mitad del promedio anual histórico.
La Bolsa de Comercio de Rosario reportó en su última Guía Estratégica para el Agro que la cosecha de soja presenta un retraso de 30 puntos debido a estas condiciones climáticas adversas, lo que genera preocupación en un sector clave para la economía provincial y nacional.
Juan Borus, especialista del Instituto Nacional del Agua, explicó el fenómeno meteorológico que afecta la región: "Lo que llovió es una barbaridad. Es resultado de una humedad que entró por el NOA y llegó hasta Santa Fe", declaró en Radio 2.
El origen de estas precipitaciones excepcionales se encuentra en el Atlántico ecuatorial, desde donde la humedad ingresa por la Amazonía, desciende por la alta cuenca del Paraguay y recorre territorio argentino. "Toda esa humedad se instaló en abril sobre nuestra provincia", precisó Borus, destacando que superan ampliamente lo esperado para esta época.
Para los próximos días, el especialista anticipa nuevas lluvias pero sin la intensidad registrada: "Los últimos pronósticos permiten observar posibles precipitaciones para los próximos 10 días, aunque no serían significativas".
El Servicio Meteorológico Nacional había anticipado en marzo que la región tendría precipitaciones de normales a superiores al promedio, cubriendo prácticamente toda la provincia. Solo los bajos submeridionales quedaban exceptuados, aunque las últimas lluvias revirtieron su déficit hídrico.
Contrariamente a la creencia popular, Borus aclaró que estas lluvias no están vinculadas al fenómeno El Niño: "Esa humedad entró mucho antes que se definiera un episodio cálido en el Pacífico ecuatorial. Hay probabilidad que ocurra, pero aún no sucedió".
El impacto económico de este retraso en la cosecha sojera resulta significativo para una provincia que lidera la producción nacional de oleaginosas. La demora en las labores de campo no solo afecta los ingresos de los productores, sino también la cadena de valor que incluye acopiadores, transportistas y el complejo agroindustrial rosarino.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Soy productor de la zona de Casilda y confirmo todo. Tengo 200 hectáreas de soja sin cosechar porque no puedo meter la cosechadora. Una pérdida económica terrible.
Roberto, nosotros estamos igual en Pergamino. Pero hay que ver el lado positivo: los que pudimos sembrar trigo temprano van a tener una humedad bárbara.
En mi campo de Venado Tuerto la situación es igual. Los caminos están intransitables y la soja se empieza a desgranar. Necesitamos que pare de llover YA.
Y después se quejan cuando hay sequía... El campo argentino nunca está conforme. Hay que adaptarse nomás.
Lucho, hablás sin saber. Una cosa es lluvia normal y otra es esto. Perdemos plata todos los días que no podemos cosechar.
Técnicamente, 446mm en 4 meses es una anomalía estadística importante. El promedio histórico de Rosario es 950mm anuales, así que llevamos casi el 50%.
Desde el lado logístico es un desastre. Los caminos rurales están destruidos, no podemos llegar a los campos. Los fletes se van a disparar.
Muy buena la explicación de Borus sobre el origen de la humedad. No todo es El Niño como dice la gente. La meteorología es más compleja.
Interesante lo del recorrido de la humedad desde el Atlántico. En la facultad estudiamos estos patrones pero verlo en la práctica es impresionante.
Acá en la ciudad también llueve todos los días. Las calles están hechas un desastre y ni hablar del tránsito cuando llueve.
Este retraso va a impactar en los precios internacionales. Argentina es clave en el mercado mundial de soja y cualquier demora se nota.
En 40 años de campo nunca vi algo así en abril. Generalmente es la época seca. Algo raro está pasando con el clima.