El centro de Rosario lo dice sin palabras: locales vacíos en Córdoba, San Luis y San Martín, persianas bajas donde antes había movimiento. El ministro de Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, puso en números lo que cualquier vecino ve a diario y le mandó un mensaje claro al gobierno nacional: la macroeconomía está desconectada del bolsillo real.
En diálogo con Radiópolis (Radio 2) este viernes, Puccini describió un cuadro de tensión severa en el sector comercial y en las pequeñas y medianas empresas de la ciudad. Alquileres impagables, salarios que no cierran y cadenas de pago rotas entre proveedores configuran un escenario que, según el funcionario, ya no puede ignorarse desde Buenos Aires.
"Preocupa ese eslabón del mano a mano, cómo también está el consumo afectando ya las cadenas de pagos entre proveedores", señaló el ministro, que mantiene contacto directo con emprendedores y comerciantes de la provincia. El diagnóstico no es menor: cuando el eslabón más chico de la cadena se rompe, el daño se propaga hacia arriba.
El dato más duro que aportó Puccini tiene que ver con el sistema financiero. La morosidad bancaria saltó del 2% al 10%, un salto que en cualquier economía seria enciende alarmas de emergencia. Los clientes no solo no pagan en término: se acercan a los bancos a pedir refinanciaciones de créditos ya tomados, lo que indica que el problema no es coyuntural sino que se viene acumulando hace meses.
El sector gastronómico, uno de los más sensibles al humor del consumo, ilustra la situación con crudeza: los clientes piden retrasar el cobro de cheques para no caer en descubierto. Es decir, el instrumento de pago más básico del comercio se convirtió en una bomba de tiempo que nadie quiere detonar.
Frente a este panorama, Puccini fue directo con su reclamo al Ejecutivo nacional: "El gobierno nacional es quien tiene que tomar nota de esto, no por sacarnos nosotros esta situación de encima, pero creo que la macro le está faltando la realidad del bolsillo". La frase resume la tensión entre los números del ajuste fiscal —que el gobierno de Javier Milei exhibe como logro— y el impacto concreto en la economía de calle.
El equilibrio fiscal y la baja de la inflación son condiciones necesarias para la recuperación, pero no suficientes si el crédito no llega, si los alquileres comerciales no acompañan y si el salario real sigue rezagado. La pregunta que sobrevuela el diagnóstico de Puccini es cuánto tiempo más puede aguantar el tejido comercial de Rosario antes de que la sangría de locales vacíos se vuelva irreversible. El segundo semestre, según el propio ministro, será el verdadero test.

Comentarios (14)
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Tengo un local en San Martín hace 15 años y nunca lo vi tan mal. Tres de mis vecinos de galería cerraron este año. Puccini dice lo que todos vemos pero nadie en Buenos Aires quiere escuchar.
¿Y dónde estaba Puccini cuando el kirchnerismo destruyó la economía durante 20 años? Ahora se rasga las vestiduras. El problema tiene nombre y apellido: décadas de populismo.
Silvia, yo no soy kirchnerista ni peronista. Soy un comerciante que no llega a fin de mes. No me vengas con el cuento del kirchnerismo cuando el problema lo tengo HOY.
Y bueno, esto es lo que votaron. El ajuste tiene costos, ¿o pensaban que iba a ser gratis?
La morosidad del 10% es gravísima. Eso no es un número político, es una señal de que la gente no puede pagar sus deudas. Ojalá alguien en el gobierno nacional lo lea.
El equilibrio fiscal es necesario, nadie lo discute. Pero si el crédito no llega a las pymes y el consumo no repunta, la macro prolija no sirve de nada. Puccini tiene razón en ese punto.
Fui a renovar el alquiler de mi local y me lo aumentaron un 60%. Imposible. Cerré. Y no soy la única.
Un ministro provincial que critica al gobierno nacional de su propio espacio político. Algo no está funcionando bien cuando pasan estas cosas.
Roberto, Puccini es de Pullaro, que es UCR. No es exactamente el mismo espacio que Milei. Hay diferencias.
Trabajo en gastronomía y lo del cheque es real. Los proveedores nos piden que esperemos, nosotros le pedimos a los clientes que esperen... en algún momento esa cadena explota.
Que el gobierno nacional tome nota, dice Puccini. Sí, claro. Como si Milei fuera a cambiar el rumbo por los locales vacíos de Rosario. Soñen.
yo paso por córdoba todos los dias y es una tristeza. antes había que esquivar gente, ahora caminas tranquilo porque no hay nadie comprando
El problema es estructural. Argentina lleva décadas sin poder sostener el consumo interno más de dos años seguidos. Esto no lo generó Milei solo, aunque su ajuste lo aceleró.
Que hablen de morosidad bancaria al 10% y nadie salga a la calle me parece increíble. En otro país esto sería un escándalo nacional.