Rosario habló, y los números son contundentes: Maximiliano Pullaro es el único gobernante con saldo positivo en la ciudad, mientras que Javier Milei se desploma a un 30% de aprobación con un 70% de rechazo. Así lo revela un estudio de Innova Opinión Pública realizado el 22 y 23 de agosto sobre 400 casos domiciliarios de residentes rosarinos mayores de 16 años.
El gobernador santafesino alcanzó un 53% de valoraciones positivas, cinco puntos más que en junio, cuando registraba el 48%. Una recuperación que no es casualidad: se produce en el peor momento del gobierno nacional en términos de percepción económica, y consolida a Pullaro como la figura política con mejor imagen en el escenario electoral que se viene.
La comparación entre los tres niveles de gobierno es brutal. Pablo Javkin, intendente de Rosario desde 2019, acumula un 42% de opiniones positivas y un 57% de negativas, con saldo en rojo. Milei, por su parte, registra el peor número: apenas 3 de cada 10 rosarinos valoran positivamente su gestión. En ese contexto, Pullaro aparece como una isla de aprobación en un mar de descontento.
El dato más duro para el Gobierno nacional viene de la pregunta que cruza economía y política. El 64% de los rosarinos afirma que su situación económica empeoró desde la llegada de Milei y, al mismo tiempo, rechaza al presidente. Ese número era del 56% en junio, lo que implica un salto de ocho puntos en apenas dos meses. La asociación entre deterioro del bolsillo y crítica al gobierno nacional se está consolidando, no diluyendo.
El cuadro económico que describe la encuesta es sombrío: el 48% de los encuestados dice estar peor que hace un año, y otro 25% asegura estar igual de mal. Apenas el 6% considera que mejoró. Son los números de una sociedad que no ve la luz al final del túnel que prometió el libertarismo.
En ese escenario, la demanda de cambio político es abrumadora. El 71% de los rosarinos preferiría un cambio de gobierno en el país, frente al 28% que desea la continuidad de Milei. Pero lo más significativo para la ingeniería electoral que viene es la distribución de esa demanda: el 46% quiere que gane alguien que no sea ni peronista ni de La Libertad Avanza. El 28% se inclina por un regreso del peronismo y el 24% por una nueva victoria libertaria.
Ese 46% que busca una tercera vía es el dato político más explosivo de la encuesta. Y es exactamente el espacio que Pullaro podría ocupar si decide dar el salto a la arena nacional. El gobernador santafesino viene construyendo una narrativa de gestión eficiente, orden institucional y distancia tanto del kirchnerismo como del mileismo, que encaja como un guante con ese electorado huérfano. La encuesta no pregunta por candidaturas concretas ni mide intención de voto, pero la señal está ahí, nítida.
El perfil del electorado rosarino refuerza esa lectura. El 39% de los entrevistados se define como independiente, el grupo más numeroso. El peronismo reúne el 19% y La Libertad Avanza el 15%. Un tercio del electorado sin ancla partidaria fija es tierra fértil para quien pueda presentarse como alternativa superadora.
El clima emocional de la ciudad combina una incertidumbre del 41% con porcentajes de esperanza y tranquilidad que suman el 31%. La bronca, el miedo y la tristeza totalizan el 24%. No es el clima de una ciudad en llamas, pero tampoco el de una que confía en que las cosas mejorarán solas. Es el clima de quien espera que alguien tome las riendas. El estudio tiene un margen de error de 4,5% con un nivel de confianza del 95%.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Pullaro es lo mejor que le pasó a Santa Fe en años. Mientras Milei destruye todo desde Buenos Aires, acá tenemos un gobernador que labura de verdad. Que siga así.
53% en Rosario no es poca cosa. Acá somos difíciles para aprobar a cualquiera. Algo estará haciendo bien.
Che, pero tampoco nos olvidemos que Rosario sigue siendo una de las ciudades más violentas del país. ¿Dónde está el milagro de Pullaro? Los números de la encuesta no cuentan todo.
Graciela, los homicidios bajaron más del 30% en 2024 respecto al pico de 2023. No es opinión, son datos del Ministerio de Seguridad provincial. Infórmate antes de hablar.
Bajaron los homicidios, sí, pero el narcotráfico sigue intacto. Una cosa es matar menos y otra es resolver el problema de fondo. No me vengas con estadísticas parciales.
Lo de Milei al 30% en Rosario era previsible. Esta ciudad nunca lo tragó del todo. Pero que el 71% pida cambio de gobierno es una señal que no pueden ignorar ni en Casa Rosada.
Javkin con 57% de negativos y nadie habla de eso. El intendente está fundido y la ciudad hecha un desastre. Pullaro sube porque Javkin hunde todo lo que toca.
Totalmente de acuerdo. Javkin tuvo años para hacer algo con el transporte, las calles, la basura... y nada. Que no se confunda el mérito de Pullaro con el fracaso municipal.
El dato más importante para mí es ese 46% que no quiere ni peronismo ni Milei. Eso es exactamente lo que representa Pullaro. Si no se anima a dar el paso nacional, vamos a perder una oportunidad histórica.
¿Oportunidad histórica? Por favor. Cada vez que un político santafesino mira para la Casa Rosada, se olvida de la provincia. Que se quede acá y termine lo que empezó.
Nadie dijo que tiene que abandonar la provincia ahora. Estamos hablando de 2027. ¿O preferís que el espacio lo ocupe alguien de Buenos Aires que no conoce ni el río Paraná?
Encuesta de 400 casos con margen de error de 4,5%. Tampoco es que sea la palabra de Dios. Hay que tomarlo como una tendencia, no como un resultado definitivo.
A mí lo que me preocupa es ese 48% que dice estar peor que hace un año. Eso es casi la mitad de la gente. Y el 25% igual de mal. O sea, el 73% no mejoró. ¿Y todavía hay un 24% que quiere que gane La Libertad Avanza? No entiendo nada.
Pullaro tiene que cuidar no subirse al tren del anti-mileismo puro. Si la economía nacional repunta, esa ola puede bajar rápido. Mejor que siga mostrando gestión concreta.
En el barrio nadie habla de encuestas. Hablan de que la luz sigue cara, el colectivo no pasa y el laburo no aparece. Que Pullaro tenga buena imagen está bien, pero que se note en el bolsillo.