Lo que ocurrió en Granadero Baigorria no se parece a una pelea de pareja: se parece a un intento de asesinato. Un hombre identificado como Maximiliano C. quedó preso por rociar con alcohol etílico a su pareja embarazada y arrojarle un elemento con llama.
El fiscal Franco Tassini, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, imputó el hecho el viernes en el Centro de Justicia Penal de Rosario. La causa se tramita por tentativa de homicidio doloso calificado por el vínculo.
Según la investigación, el ataque se produjo el lunes pasado, alrededor de las 13.30, en una vivienda de Obligado al 400. La acusación sostiene que el acusado roció con alcohol etílico el rostro, el pecho y los brazos de la víctima.
El relato del Ministerio Público de la Acusación es duro: el hombre arrojó un elemento con llama con la intención de prenderla fuego y causarle la muerte. Los gritos de la mujer alertaron a una vecina, que acudió en su ayuda y la trasladó al hospital Eva Perón.
En el hospital, los profesionales debieron atender las quemaduras y realizarle una cesárea de urgencia, porque la mujer cursaba la semana 34 de embarazo. El bebé, según el parte, se encuentra en el Servicio de Neonatología y su estado es estable.
La mujer permanece internada en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Eva Perón, con pronóstico reservado y asistencia respiratoria mecánica. El episodio, según la fiscalía, se produjo en un contexto de violencia de género que se extendió durante al menos dos años.
El juez Rodrigo Santana ordenó que el acusado permanezca en prisión preventiva efectiva hasta el 12 de marzo de 2027. La medida podrá extenderse si la Fiscalía presenta el correspondiente requerimiento acusatorio.
¿Cuánto más tiempo va a costar que estos hechos no se traten como una discusión doméstica? La respuesta está en la calle, en la Justicia y en la capacidad del Estado para proteger a quienes viven violencia de género en Granadero Baigorria y en Rosario.
El estado de salud marca la gravedad del hecho: la mujer no solo sufrió quemaduras, sino que debió ser operada de urgencia para nacer el bebé. En un contexto de violencia de género sostenida, cada intervención se vuelve una carrera contra el tiempo.
La vecina que escuchó los gritos fue clave para que la víctima llegara al hospital. La Justicia ahora deberá definir cómo sigue la causa y si la prisión preventiva se extiende.

Comentarios (9)
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Que le den la pena máxima. Dos años de violencia y nadie hizo nada.
No es solo pena máxima, hay que investigar todo el contexto de violencia de esos dos años que menciona la nota.
Justo, porque la prisión preventiva no es castigo, es medida. Que el fiscal Tassini presente lo que tenga.
Espero que la Justicia no se quede solo en la prisión preventiva y avance con el requerimiento acusatorio.
El bebé no tiene la culpa de nada. Que se haga cargo el Estado también con la contención de la mujer.
Gracias a la vecina que la escuchó. Si no, no sabemos qué pasó.
Igual, que la vecina tenga acompañamiento, porque ayudar en estos casos puede ser riesgoso.
Me quedo con que el bebé está estable. Eso es lo único que me da alivio.
Que no se quede en un titular y después se enfríe. Que se sepa cómo sigue la causa.