Lo que empezó como una mañana tranquila a orillas del río Paraná terminó en un susto mayúsculo para una pareja que tuvo que ser rescatada por los Bomberos Zapadores este sábado en la zona de Dorrego.
Según informaron fuentes policiales, el accidente ocurrió cuando una joven se acercó al borde de la barranca para orinar y perdió el equilibrio. El resbalón en la pendiente húmeda no solo la arrastró a ella: su pareja, que estaba cerca, también cayó al agua en el intento de sostenerla o simplemente por la inercia del momento.
El operativo de rescate se desplegó rápidamente en la barranca del área central, a la altura de Dorrego, una zona que los rosarinos conocen bien por ser uno de los accesos más populares al río, especialmente los fines de semana. Los Bomberos Zapadores lograron sacar a ambas personas del agua sin que se registraran víctimas fatales ni heridos de gravedad, según la información disponible hasta el momento.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una realidad que se repite cada temporada: las barrancas del Paraná pueden ser traicioneras. La combinación de tierra húmeda, pendientes pronunciadas y descuidos —muchas veces en situaciones cotidianas y sin ningún factor de riesgo aparente— genera accidentes que en otros contextos podrían terminar mucho peor. ¿Cuántas veces hay que repetir la advertencia antes de que se tomen medidas concretas de señalización o vallado en los puntos más peligrosos?
Los Bomberos Zapadores de Rosario, que dependen del Ejército Argentino y tienen base en la ciudad, son habitualmente los primeros en responder a este tipo de emergencias fluviales en el área central. Su intervención rápida fue clave para que el episodio no pasara a mayores.
La pareja fue rescatada con vida. El río, como siempre, no avisa.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Gracias a Dios que los rescataron a tiempo. Esas barrancas son un peligro bárbaro y nadie hace nada para señalizarlas mejor. Todos los veranos pasa algo ahí.
Jajaja perdón pero la situación es bastante cómica. Igual me alegra que estén bien los pibes.
Más allá del chiste fácil, esto es serio. El año pasado también hubo rescates en esa zona. El municipio tiene que vallar los puntos más peligrosos de la barranca, no es tan difícil.
Che Marcelo, el municipio no puede vallar todo el río. En algún momento la gente tiene que hacerse cargo de donde se para.
Los Zapadores son unos cracks. Siempre están cuando se los necesita. Merecen más reconocimiento del que reciben.
Que quede claro: el trabajo de los Bomberos Zapadores en estos casos es impecable. Respuesta rápida, profesionalismo total. El Estado en su mejor versión.
Ay, qué susto habrán pasado los dos. Espero que estén bien y que sirva de lección para no acercarse tanto al borde.
Esto pasa porque la gente va al río sin saber los riesgos. El Paraná no es una pileta, tiene corriente y las barrancas son traicioneras.
Igual hay que reconocer que la situación es bastante insólita jajaja. Menos mal que salió bien.