La previa del clásico rosarino volvió a mancharse con un episodio que generó indignación masiva en las redes sociales: un puestero que vendía camisetas en las inmediaciones del estadio Gigante de Arroyito fue asaltado a plena luz del día, con su hijo menor de edad mirando todo desde al lado.
El robo ocurrió en la intersección de bulevar Rondeau y Olive, una zona que los días de partido se convierte en un mercado informal donde decenas de trabajadores se ganan el pan vendiendo indumentaria y souvenirs a los hinchas. Según la denuncia del propio comerciante, un grupo de hombres vestidos con ropa de Newell's Old Boys lo abordó y le sustrajeron parte de su mercadería en cuestión de segundos, sin que pudiera hacer nada para evitarlo.
Las imágenes del hecho se viralizaron rápidamente y el repudio fue inmediato. Lo que más indignó a quienes vieron el video fue la impotencia del trabajador: un hombre que sale a la calle a ganarse el sustento de manera honesta, que invierte en mercadería, que lleva a su hijo, y que en un instante ve cómo le arrebatan parte de eso. No es un dato menor: los puesteros que trabajan los días de clásico son en su mayoría trabajadores informales que dependen de esas jornadas para sostener a sus familias.
Horas después del robo, la historia tuvo un giro inesperado. Personal del Comando Radioeléctrico que patrullaba la zona de Génova y Avenida Sabin detectó a dos jóvenes que circulaban en una motocicleta Honda XR 150 cc negra sin patente visible, con vestimenta alusiva a Newell's y características similares a las descritas en los ilícitos de las inmediaciones del estadio.
Al intentar identificarlos con balizas y sirenas, los motociclistas ignoraron la orden de detención y emprendieron la fuga a alta velocidad. Se inició entonces un seguimiento controlado por la zona, que terminó de manera abrupta sobre el viaducto de Bulevar Avellaneda al 400: al intentar eludir una unidad policial, los sospechosos realizaron una maniobra fallida e impactaron contra el espejo retrovisor derecho del patrullero, perdiendo el control y cayendo sobre el asfalto.
Una ambulancia acudió de inmediato al lugar. Uno de los ocupantes, identificado como D. P. Juan Bautista, de 27 años, sufrió traumatismos y una herida cortante en la mano derecha, por lo que fue trasladado al Hospital Provincial para recibir atención. Su acompañante, S. Alejandro Sebastián, de 17 años, fue diagnosticado con traumatismos leves en codo y pie derecho y recibió el alta en el lugar. Ambos están domiciliados en la localidad de Oliveros, a unos 60 kilómetros al norte de Rosario.
El episodio reaviva un debate que se repite cada vez que hay un clásico: la seguridad en los alrededores de los estadios no solo debe pensarse para los hinchas que ingresan a la cancha, sino también para los trabajadores informales que eligen esos días para generar ingresos. Son los más vulnerables y, muchas veces, los más desprotegidos.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Qué bronca me da esto. El tipo laburando honestamente con su hijo al lado y estos tipos le roban la mercadería sin ningún asco. Por suerte los agarraron, aunque sea de esa manera.
Y encima vestidos con la camiseta de Newells. Nos hacen quedar como el orto a todos los hinchas. No representan a nadie.
Ojo, que usen la camiseta no significa que sean hinchas. Cualquiera se pone una remera para mezclarse entre la gente. No salgamos a generalizar.
Jajaja igual con o sin camiseta, el karma les llegó rápido. Se la buscaron.
Federico, entiendo lo que decís pero igual duele verlo. Y vos cuervo, no vengas a hacer chiste con esto que el perjudicado es un laburante, no un hincha de ningún lado.
Lo que más me llegó al corazón es que el nene estaba mirando todo. Imaginate el trauma que le queda a ese chico viendo cómo le roban a su papá. Eso no tiene nombre.
Por lo menos la policía actuó rápido esta vez. Hay que reconocerlo.
Actuar rápido no alcanza si el puestero igual perdió su mercadería. ¿Le devolvieron lo que le robaron? Eso no lo dice la nota.
Exacto Hernán, eso me pregunto yo también. El tipo igual quedó en cero ese día. Los pibes detenidos no le reponen nada.
Estos puesteros se la juegan todos los días para llevar algo a la mesa. Son laburantes como cualquiera y merecen respeto y seguridad. El Estado tiene que garantizarles eso.
De Oliveros vinieron a robar a Rosario. Increíble. Ni en el propio pago se quedan.
Cada clásico es lo mismo. Siempre hay algún episodio así. Hay que poner más presencia policial en los alrededores de los estadios, no solo adentro.
igual se mandaron una cagada enorme. Robar y después salir rajando en moto sin patente... no podían ser más obvios jajaja
Espero que la Justicia actúe en consecuencia y no los suelten a las 48 horas como suele pasar. El trabajador merece que haya consecuencias reales.
Me alegra que los hayan agarrado pero sigo pensando en ese puestero y su hijo. Ojalá alguien lo ayude a recuperar lo que perdió. La comunidad a veces hace esas cosas lindas.