La Municipalidad de Rosario dio un paso concreto en la preparación ante el fenómeno climático El Niño, convocando a una mesa de coordinación que reunió a representantes de organismos de emergencia, fuerzas de seguridad, empresas de servicios públicos y distintas áreas provinciales y municipales. El objetivo: afinar protocolos y garantizar recursos disponibles antes de que lleguen las lluvias más intensas que el fenómeno suele traer aparejadas.
El Niño es un fenómeno climático de escala global que altera los patrones de precipitaciones en gran parte de América del Sur. Para el Litoral argentino y en particular para Rosario, históricamente implica temporadas de lluvias por encima de lo normal, con riesgo de inundaciones urbanas, anegamientos en barrios bajos y crecidas del río Paraná. La ciudad lo sabe bien: los episodios de 2002 y 2023 dejaron barrios enteros bajo el agua y pusieron en evidencia las limitaciones de la infraestructura de desagüe.
La convocatoria municipal apunta a no improvisar. Reunir en una misma mesa a Defensa Civil, las fuerzas de seguridad, las empresas prestadoras de servicios esenciales y las áreas provinciales competentes es el primer paso para que, cuando llegue un temporal fuerte, cada actor sepa qué le toca hacer y con qué recursos cuenta. En Rosario, esa coordinación no siempre fue fluida: la superposición de jurisdicciones entre el municipio y la provincia generó más de una vez demoras en la respuesta ante emergencias.
El esquema que se está reforzando incluye la articulación con organismos provinciales, lo que supone una coordinación directa con la gestión de Maximiliano Pullaro en Santa Fe. En ese sentido, la iniciativa municipal se enmarca en un contexto donde la provincia viene trabajando en fortalecer sus capacidades de respuesta ante desastres naturales, con inversiones en infraestructura hídrica y actualización de protocolos de emergencia.
Para una ciudad como Rosario, que concentra más de un millón de habitantes y tiene zonas históricamente vulnerables como Ludueña, Empalme Graneros o el Distrito Oeste, la preparación anticipada no es un lujo sino una necesidad. Los barrios del bajo, los asentamientos próximos a los arroyos y las zonas con déficit de infraestructura de desagüe son los primeros en sufrir cuando el sistema colapsa.
La reunión también pone sobre la mesa una deuda histórica de la ciudad: la obra del Plan Director de Desagüe Pluvial, que lleva años de ejecución parcial y que cada temporal vuelve a poner en el centro del debate. Sin esa infraestructura completa, los protocolos de emergencia son necesarios pero insuficientes. Coordinar la respuesta es fundamental, pero la solución de fondo sigue siendo la obra pública.
El municipio no precisó fechas concretas de los próximos pasos ni detalló qué recursos adicionales se pondrán en juego, pero la convocatoria en sí misma marca una señal de alerta temprana que, en la historia reciente de Rosario, no siempre llegó a tiempo.

Comentarios (13)
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Bien que se preparen, pero que no sea solo una foto. En el 2023 también dijeron que estaban coordinados y mi casa en Ludueña quedó bajo el agua igual. Que muestren las obras concretas, no las reuniones.
Algo es algo. Al menos están anticipando en vez de reaccionar cuando ya está todo inundado. Hay que reconocer cuando se hace bien.
Rodrigo, te entiendo, pero los vecinos del bajo venimos escuchando lo mismo hace años. La anticipación está bien, pero sin obras es solo papelerío.
Reunión de organismos... ¿y el plan de desagüe cuándo lo terminan? Llevan 15 años con eso y siempre hay una excusa.
Acá en Fisherton tampoco estamos tan bien. Cuando llueve fuerte el agua no escurre y las calles quedan intransitables. Ojalá esta vez la coordinación sea real.
Lo que me preocupa es la articulación con la provincia. Siempre que hay una emergencia grande aparece el problema de quién manda qué. Que Pullaro y el municipio estén coordinados de verdad sería un avance histórico para Rosario.
Jajaja reunión de organismos. El Niño llega, se inunda todo, después vienen las fotos con las botas puestas. Siempre igual.
Trabajo en Defensa Civil y puedo decir que la coordinación previa hace diferencia. No es solo una foto, hay protocolos reales que se actualizan. Otra cosa es que la infraestructura no acompañe, eso es verdad.
Bueno, si vos lo decís desde adentro te creo más. Pero que se note en la calle, porque los vecinos de los barrios bajos no ven nada.
El problema es que la obra del desagüe la frena la Nación con los recortes de obra pública. Que no le echen la culpa solo al municipio.
Exacto Diego. Milei frenó la obra pública y después los intendentes tienen que arreglárselas solos con reuniones y protocolos. El problema viene de arriba.
Siempre la culpa es de otro. El municipio lleva años sin terminar el plan de desagüe, no empezó con Milei eso.
Lo que más me preocupa son los asentamientos cerca de los arroyos. Esa gente no tiene adónde ir cuando se inunda. Espero que el protocolo incluya evacuación preventiva y no esperar a que el agua entre.