La primera reunión paritaria del sector salud en Santa Fe terminó sin propuesta oficial sobre la mesa. Este viernes 17 de julio, representantes de Siprus y AMRA se sentaron frente a funcionarios del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social provincial y se fueron con las manos vacías: cuarto intermedio hasta el miércoles de la semana próxima. La casta sindical dirá que es un escándalo. Lo que es un escándalo de verdad es lo que revela el diagnóstico que trajeron los propios gremialistas.
Gerónimo Ainsuain, delegado del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad (Siprus), fue directo al punto: los profesionales de la salud pública santafesina cobran hoy salarios que no guardan ninguna relación con la responsabilidad del cargo ni con la carga de trabajo real. El reclamo central es un salario inicial de $3 millones de pesos, junto al pase a planta permanente del personal contratado que aún no fue regularizado, el pago de adicionales adeudados y un cambio de escalafón. «Hoy estamos cobrando un sueldo que está muy por debajo y muy por detrás de lo que deberíamos cobrar», resumió Ainsuain sin eufemismos.
El cuadro que describió el referente de Siprus no es solo un problema salarial: es el síntoma de un sistema sanitario que acumula presiones por todos los flancos. La caída del poder adquisitivo de la clase media empujó a miles de personas con obra social o prepaga hacia los hospitales y centros de salud públicos, porque ya no pueden afrontar las coberturas privadas. El resultado es una demanda creciente sobre una estructura que no creció en personal ni en recursos. Tuberculosis en aumento, descompensaciones de enfermedades crónicas, crisis de salud mental y consumos problemáticos: esos son los indicadores que se deterioran mientras la paritaria espera.
A eso se suma la fuga de profesionales hacia el sector privado, que Ainsuain describió como una tendencia que se acelera si no hay una propuesta diferencial para el sector público. «Si no hay un planteo diferencial para los profesionales de la salud, esto en vez de mejorar va a tender a empeorar. No es solo para cobrar un mejor salario nosotros, sino para que la gente pueda tener mejor atención», advirtió.
Desde AMRA, la Asociación de Médicos de la República Argentina, el representante Néstor Rossi describió con ironía el clima del encuentro: «Primero hubo besito y abrazo; eso siempre es así en la primera reunión. Ellos mismos reconocieron que no traían ninguna propuesta». El gremio presentó un pliego de tres hojas con exigencias que incluyen una recomposición que supere el índice inflacionario, el pase a planta del personal idóneo y la equiparación salarial de los contratados. «Les dijimos: 'En este pliego de tres hojas, léanlo, por favor; que no vaya a una carpeta y quede cerrado'», fustigó Rossi.
El representante de AMRA también apuntó directamente contra el orden de prioridades del gobierno provincial de Maximiliano Pullaro. Con una aritmética simple, Rossi planteó que si el reclamo es de un 35% de recomposición por lo adeudado más un 5% adicional, la respuesta previsible del Ministerio será «no hay plata». Y entonces disparó: «Bueno, muchachos, optimicemos. No se olviden de que salud es una de las cuatro patas fundamentales».
Ahí está el nudo del problema. El Estado provincial —como todos los estados— tiene recursos finitos. La pregunta no es si hay plata o no: es en qué se gasta. Cuando el gasto público se infla de estructuras innecesarias, cargos políticos y subsidios sin rendición de cuentas, los recursos que deberían llegar a salarios de médicos y enfermeros se evaporan en el camino. Los profesionales de la salud pública no piden un privilegio: piden que el Estado cumpla con su función básica antes de financiar todo lo demás. El miércoles próximo se sabrá si el gobierno de Pullaro tiene algo concreto para ofrecer o si el cuarto intermedio fue solo una forma elegante de patear el problema.

Comentarios (15)
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Un médico que estudió 10 años y hace guardias de 24 horas cobrando menos que un empleado administrativo del Estado. Esto es una vergüenza que viene de décadas de mal manejo de los recursos públicos.
Yo trabajo en el Heca y te juro que la situación es desesperante. Colegas que se van al privado, guardias que no se cubren, y encima el gobierno dice que no hay plata. ¿Para qué hay plata entonces?
3 millones de salario inicial me parece razonable para un profesional universitario con la responsabilidad que tienen. Lo que no es razonable es que el Estado no pueda pagarlo porque gasta en otras cosas.
Pullaro tiene que definir prioridades. Si la salud es 'una de las cuatro patas fundamentales' como dijo el gremialista, que lo demuestre con el presupuesto. Las palabras las lleva el viento.
Y encima vinieron sin propuesta a la primera reunión. ¿Para qué los convocaron entonces? Para la foto y el besito como dijo el médico jajaja
Che, pero seamos honestos: los gremios de salud tampoco son todos santos. Hay médicos que cobran en el público y trabajan en el privado al mismo tiempo. El problema es estructural de los dos lados.
Gustavo, ¿y si trabajan en los dos lados es porque con el sueldo del público no les alcanza? No los culpes a ellos, culpá al sistema que los obliga a eso.
Claro que el sistema es un desastre, no lo niego. Pero tampoco podemos romantizar a los gremios como si fueran todos héroes. Hay que mirar el problema completo.
Mi mamá tuvo que ir al Centenario porque la prepaga le rechazó una práctica. Tardó 4 horas en ser atendida y el médico estaba solo cubriendo toda la guardia. Esto no puede seguir así.
Lo de la tuberculosis en aumento me preocupa mucho. Es una enfermedad que creíamos controlada y vuelve cuando el sistema sanitario se deteriora. Señal de alarma grave.
El Estado tiene plata para pagar asesores, viáticos y viajes al exterior de funcionarios pero no para pagarle bien a los médicos del hospital público. Prioridades argentinas.
Ojalá lleguen a un acuerdo rápido. El miércoles que viene va a ser clave. Si el gobierno llega sin propuesta de nuevo, los gremios van a tener todo el derecho de escalar el conflicto.
igual 3 palos de salario inicial no esta mal, el problema es que la inflacion te lo come en dos meses. necesitan indexacion automatica no un numero fijo
Exacto Braian, por eso AMRA pide que supere el índice inflacionario. El número de hoy no sirve si en seis meses vale la mitad.
Apoyo el reclamo pero que los gremios también sean transparentes sobre la productividad y el ausentismo en el sector público. La negociación tiene que ser de dos vías.