Lo que empezó como un patrullaje de rutina terminó siendo un golpe al microtráfico en el sur de la provincia. En la noche del viernes, efectivos policiales que recorrían las calles de San Lorenzo detectaron una situación que no pasó desapercibida: una pareja que, al ser interceptada, no pudo explicar qué hacía con decenas de envoltorios de cocaína listos para vender.
Los detenidos son oriundos de Puerto General San Martín, localidad ubicada a apenas unos kilómetros de San Lorenzo sobre el corredor del río Paraná, en el corazón industrial del Gran Rosario. Esa cercanía geográfica entre ambas ciudades es un dato que los investigadores no pasan por alto: la zona viene siendo señalada como corredor de distribución de estupefacientes hacia las localidades del sur santafesino.
Las dosis incautadas estaban fraccionadas y embaladas para su comercialización inmediata, lo que encuadra el caso en la figura de microtráfico, uno de los eslabones más visibles —y más difíciles de erradicar— de la cadena narco. No se trata de grandes cargamentos, sino de la venta al menudeo que alimenta el consumo barrio por barrio, esquina por esquina.
¿Cuántas familias de San Lorenzo conviven a diario con esta realidad sin que nadie lo note hasta que la policía frena un auto en la noche? El microtráfico no llega en titulares todos los días, pero está. Y cuando aparece, suele ser porque alguien se descuidó, no porque el problema haya desaparecido.
El procedimiento fue posible gracias al patrullaje preventivo, una modalidad que las fuerzas de seguridad santafesinas vienen intensificando en localidades del Gran Rosario como parte de la estrategia de seguridad impulsada desde la gobernación de Maximiliano Pullaro. La presencia policial sostenida en la calle sigue siendo, al menos en casos como este, la herramienta más concreta contra el narcomenudeo.
La pareja quedó aprehendida y el caso fue puesto a disposición de la Justicia para determinar si existen vínculos con estructuras de distribución más amplias o si se trata de revendedores independientes. Esa distinción importa: no es lo mismo desarticular una punta de iceberg que sacarle un peón a una red que sigue operando.
San Lorenzo, ciudad de poco más de 50.000 habitantes, no escapa a la problemática del narcotráfico que atraviesa toda la región metropolitana de Rosario. Las localidades del cordón industrial —Puerto San Martín, Fray Luis Beltrán, Capitán Bermúdez— vienen registrando en los últimos años un aumento en los procedimientos por tenencia y comercialización de estupefacientes, según datos de la propia Policía de Santa Fe.
Por ahora, dos personas menos en la calle vendiendo cocaína. Ojalá no sea solo eso.

Comentarios (12)
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Bien por la policía. Ojalá esto no quede en la nada como tantas otras veces: los agarran, pasan unos días y están de vuelta en la calle. Necesitamos que la Justicia acompañe.
Vivo acá y te juro que esto pasa todos los fines de semana. Lo que no pasa todos los fines de semana es que los agarren. Al menos esta vez algo hicieron.
Dos detenidos con unas dosis y ya es 'importante procedimiento'. El negocio sigue intacto, los que mandan ni se enteraron. Esto es para la foto nomás.
No es para la foto, Rodrigo. Cada procedimiento suma. Si no hacés nada porque 'el negocio sigue igual', entonces no hacés nada nunca. Hay que aplaudir cuando la policía trabaja bien.
Silvia, aplaudir por hacer lo mínimo que tienen que hacer no me parece. Cuando desarticulen una banda de verdad, ahí festejamos. Esto es un peón del tablero.
Yo soy de Puerto San Martín y acá la situación está brava hace rato. No me sorprende para nada que vengan de acá. Lo raro sería que no.
Lo que me llama la atención es que venían de Puerto San Martín a vender a San Lorenzo. Eso habla de que hay una red, no son dos pibes sueltos. Ojalá la Justicia investigue para arriba.
Mis hijos van a la escuela en San Lorenzo y esto me preocupa muchísimo. No es solo un problema policial, es un problema de toda la comunidad. Dónde están los programas de prevención?
Pullaro intensificó los patrullajes y se nota. Antes esto ni salía en los diarios porque no había procedimientos. Algo está cambiando, aunque sea de a poco.
Siempre agarran a los de abajo. Los que mueven la guita siguen tomando café tranquilos. El sistema está diseñado para que nada cambie.
Coincido con el comentario de arriba, pero tampoco podemos pedir que la policía agarre al capo en cada procedimiento. Hay que ir sumando. El microtráfico también destruye barrios.
buen trabajo de la cana, que sigan así