Un nuevo fenómeno climático de gran intensidad se cierne sobre la región agrícola más productiva del país. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyectó que durante el último trimestre de 2026 las lluvias podrían superar ampliamente los registros históricos en la zona núcleo, con consecuencias que van mucho más allá del campo.
Según el informe de la entidad, el fenómeno conocido como "Súper Niño" traería un 30% más de precipitaciones de lo habitual en octubre, un 70% adicional en noviembre y un impactante 90% extra en diciembre. En la práctica, eso significa que en el mes de cierre del año podría llover casi el doble de lo que marca la media histórica para esa época.
La región agrícola núcleo, que abarca el centro-sur de Santa Fe, el norte de Buenos Aires y el sur de Córdoba, es el corazón productivo de la Argentina. Cualquier alteración climática significativa en esa franja tiene efectos en cadena: desde la cosecha de soja y maíz hasta los precios de los alimentos en las góndolas y el empleo en las economías locales.
El fenómeno El Niño es una oscilación climática periódica asociada al calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial que, en su versión más intensa —el llamado "Súper Niño"— amplifica considerablemente las precipitaciones en el Cono Sur. Argentina ya vivió episodios similares en 1982-83 y 1997-98, ambos con consecuencias severas para la producción agropecuaria y la infraestructura rural.
Para los productores de la región, el escenario plantea una paradoja: después de años de sequías devastadoras —la última campaña 2022-2023 fue la peor en décadas con pérdidas estimadas en más de 20.000 millones de dólares— el exceso de agua puede ser tan dañino como su ausencia. Las inundaciones afectan la implantación de cultivos, deterioran caminos rurales y complican la logística de cosecha.
Pero el impacto no se limita al agro. En ciudades como Rosario, episodios de lluvia intensa generan anegamientos en barrios populares con infraestructura deficiente, cortes de servicios y situaciones de emergencia habitacional que golpean especialmente a los sectores más vulnerables. Los barrios del oeste y noroeste de la ciudad, con menor cobertura de desagüe pluvial, son históricamente los más afectados ante precipitaciones extraordinarias.
Desde el sector científico, el monitoreo del fenómeno es continuo. El Servicio Meteorológico Nacional y organismos internacionales como la NOAA de Estados Unidos coinciden en que el evento climático en curso tiene características de intensidad superior a la media. La anticipación de estos datos permite, al menos en teoría, que municipios, provincias y el gobierno nacional planifiquen con tiempo las respuestas necesarias.
La BCR es una de las instituciones de mayor peso en el análisis del agro argentino. Sus proyecciones son tomadas como referencia por productores, exportadores, organismos públicos y mercados internacionales. Que una entidad de ese calibre anticipe con tanta precisión el nivel de exceso hídrico esperado es, en sí mismo, una señal de alerta que merece atención urgente tanto del sector privado como del Estado.
Los próximos meses serán clave para evaluar si las proyecciones se confirman y qué nivel de preparación tienen las comunidades rurales y urbanas de la región para enfrentar un trimestre que, según todos los indicios, será climáticamente excepcional.
Con información de: La Nación

Comentarios (15)
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Después de la sequía que nos fundió en 2022-2023, ahora viene el diluvio. El campo argentino no puede descansar nunca. Ojalá el Estado esté preparado esta vez y no tengamos que esperar la catástrofe para que reaccionen.
Preparense los del oeste de Rosario, que cada vez que llueve fuerte nos inundamos y nadie hace nada. Esto va a ser peor que siempre.
Yo vivo en barrio Empalme y con cualquier tormenta normal ya se nos mete el agua. Si llueve el doble de lo normal en diciembre no quiero ni imaginarme. ¿Alguien sabe si el municipio tiene algún plan?
Siempre lo mismo: los que viven en los barrios del centro no se enteran de nada hasta que ven las fotos de los vecinos del oeste con el agua hasta la rodilla. Ojalá esta vez se anticipen.
Igual hay que ver si estas proyecciones se cumplen. El año pasado también dijeron que iba a ser un Niño fuerte y no fue para tanto. No me quiero alarmar de más.
Con todo respeto, la BCR no es cualquiera. Cuando ellos publican algo así es porque tienen datos serios. Mejor tomarlo en serio y prepararse.
Sí, tenés razón, no digo que mientan. Digo que el clima es impredecible y a veces los modelos fallan. Pero sí, mejor prevenir.
90% más de lluvia en diciembre... eso es una locura. Y encima en plena cosecha de soja. Los productores chicos van a sufrir muchísimo, los grandes tienen seguro y todo. Como siempre.
Soy agrónoma y confirmo que el exceso hídrico en noviembre-diciembre es crítico para el maíz temprano y la soja de primera. Si se confirman estas proyecciones, muchos lotes van a tener problemas serios de implantación.
¿Y el gobierno nacional qué dice? ¿Ya activaron algún protocolo de emergencia o están esperando que pase algo para salir a la foto?
La nota está bien pero le falta decir qué puede hacer la gente para prepararse. ¿Hay algún número para llamar, algún plan de contingencia municipal? Eso sería útil de verdad.
jajaja el doble de lluvia... ya me imagino el microcentro de rosario convertido en venecia otra vez como en el 2023
Lo que me preocupa es el impacto en los precios de los alimentos. Si se pierde parte de la cosecha, eso se traslada a las góndolas y los que menos tienen son los que más sufren. Ojalá haya políticas de contención.
Hay que ver el lado positivo también: después de años de sequía, las napas necesitaban recargarse. El problema es cuando el exceso es tan grande que no hay sistema que lo absorba.
Igual que siempre: nos avisan con meses de anticipación, no se hace nada, y después todos sorprendidos. Basta de improvisar.