Lo que pasó en el sector norte de Rosario no se olvida fácil: un hombre de 39 años intentó matar a su expareja en una vivienda de calle Maciel al 700.
El agresor, identificado como Juan Andrés C. y citado como Juan Andrés Carruego, quedó con prisión preventiva tras la audiencia del viernes.
La jueza Melania Carrara aceptó la imputación de la fiscal Anabel Cerutti y ordenó que el acusado permanezca preso de manera efectiva durante un año.
La medida judicial fue dictada tras la primera audiencia sobre el caso, donde la fiscalía sostuvo la imputación y la gravedad de la agresión.
Según la acusación, el ataque ocurrió el 21 de septiembre alrededor de las tres de la mañana en una vivienda de calle Maciel al 700, en el sector norte de la ciudad.
El hombre ingresó al domicilio de su ex a través del patio. La mujer escuchó ruidos, se asomó por una ventana y se lo encontró. Horas después, mientras tomaban algo juntos, el agresor la tomó del cuello e intentó asfixiarla.
La fiscalía destacó que el hombre se aprovechó de una situación de extrema vulnerabilidad y de la confianza derivada de la relación de pareja que habían mantenido. Ese encuadre es estudiantes-en-la-final-de-la-supercopa.html" class="auto-link">central para entender la violencia de género.
Luego, cerca de las 6.30 de la mañana, agarró una cuchilla de grandes dimensiones que estaba debajo del colchón y comenzó a atacarla. La víctima intentó defenderse y logró quitárselo de encima.
La mujer sufrió heridas en la región retroauricular derecha, en la parte anterior del cuello, en la zona de la horquilla esternal, en la palma y en el dorso de la mano izquierda.
Después de la agresión, el acusado tomó dinero que la mujer había sacado de un placard, lavó la cuchilla en la cocina y se limpió antes de escapar con el arma utilizada.
El relato de la víctima, citado por la fiscalía, describe una secuencia que combina ingreso al domicilio, asfixia y ataque con arma blanca. Esos elementos explican la calificación de la causa y la prisión preventiva.
Para la Fiscalía, esas maniobras tuvieron como objetivo evitar la acción policial y eliminar evidencia. La fiscalía sostuvo que el ataque se produjo en un contexto de violencia de género.
La víctima fue asistida por personal del Sies y trasladada al Hospital Eva Perón por las múltiples heridas de arma blanca.
El traslado al Hospital Eva Perón se produjo por las múltiples heridas de arma blanca. La atención del Sies permitió asistir a la mujer en medio de la emergencia.
El agresor fue detenido horas después en una vivienda de Huerta Grande al 900. Allí le encontraron cortes en el antebrazo izquierdo y en el dedo meñique de esa mano.
La detención en Huerta Grande al 900 ocurrió horas después de la agresión. Los cortes en el antebrazo izquierdo y en el dedo meñique quedaron registrados en el procedimiento.
La imputación habla de intento de femicidio y de intento de homicidio calificado por el vínculo de pareja y por violencia de género. El caso vuelve a poner en el centro la urgencia de proteger a las víctimas antes de que la violencia escale.
El caso vuelve a poner en evidencia la necesidad de respuestas rápidas frente a la violencia de pareja. La prisión preventiva no cierra la historia, pero marca un punto de quiebre en la causa penal.
Con información de: Conclusion, Rosario3.

Comentarios (10)
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Que horror lo que pasó. Que la Justicia no se quede en un año y que la víctima tenga contención.
Espero que no vuelva a salir a la calle. Con la violencia de pareja hay que ser muy estrictos.
Bueno que la fiscal haya pedido prisión preventiva. Ojalá la causa avance rápido y no se diluya.
El tipo entró por el patio, la asfixió y después lavó la cuchilla. Eso no es un descuido, es intención.
Lo que más me preocupa es la recuperación de la mujer. Las heridas en el cuello y en la mano izquierda no son menores.
Que le hagan peritajes completos y que se investigue si había antecedentes. No alcanza con que quede preso.
No alcanza con que quede preso. Hay que ver si hay medidas de protección y si la víctima puede volver a su casa.
Ojalá la víctima tenga acompañamiento psicológico y legal. Esas situaciones dejan marcas que no se ven.
Esperemos que no haya que esperar años para una sentencia. La prisión preventiva es un paso, pero no es todo.