Lo que pasó en Roca y el río el 21 de enero de 2025 no se olvida fácil. Una madre y su hija adolescente aplastadas contra la vereda por un auto que venía a más de 120 kilómetros por hora. Hoy, a las 12.30, el tribunal del Centro de justicia-y-.html" class="auto-link">Justicia Penal de Rosario va a decir si eso fue un accidente o un crimen.
El juicio oral contra Agustín López Gagliasso llegó a su momento decisivo. Las juezas leerán el veredicto que determinará si el joven es condenado por homicidio con dolo eventual —la figura más grave, que implica haber asumido conscientemente el riesgo de matar— o si la defensa logró encuadrar el hecho como homicidio culposo, una calificación sensiblemente más benigna. La diferencia no es menor: estamos hablando de años de cárcel y de un precedente que va a marcar cómo la Justicia santafesina trata los siniestros viales gravísimos de acá en adelante.
Las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, junto al querellante Claudio Puccinelli, pidieron 18 años de prisión efectiva más 10 años de inhabilitación para conducir. Su argumento es contundente: Gagliasso no perdió el control por un imprevisto. Salió del túnel Arturo Illia a toda velocidad persiguiendo a un motociclista con el que había tenido un altercado, en plena costanera, en zona peatonal, de día. Sabía lo que podía pasar. O al menos, debía saberlo.
El dato que más pesa en la acusación lo aportó Giovanna R., la joven de 20 años que viajaba en el asiento del acompañante. Su testimonio fue, quizás, el más demoledor del juicio: «Pará porque nos vamos a matar», le dijo a Gagliasso mientras el auto volaba por la costanera. Él, según ella, «estaba enceguecido siguiendo a la moto, no le importó nada». Esa frase sola resume el debate jurídico entero: si alguien te avisa que vas a matar y seguís igual, ¿eso es culpa o dolo?
Los peritajes técnicos y las cámaras del Centro de Monitoreo Municipal confirmaron la velocidad y, dato clave, la ausencia total de marcas de frenada antes de subir a la vereda. No hubo intento de frenar. No hubo reacción. Solo impacto.
El propio Gagliasso habló ante el tribunal el jueves pasado. Pidió perdón y reconoció: «Manejé mal, fui a una velocidad que no tenía que ir». Pero insistió en que perdió el control y no pudo evitar el choque. Su defensa no busca la impunidad —lo aclaró el abogado defensor— sino una calificación legal distinta que implica menos años de condena.
El momento más duro del juicio llegó el viernes, cuando habló Diego García, el esposo de Tania Gandolfi y padre de Agustina. Hizo llorar a la sala. Contó cómo, en medio del caos del impacto, logró salvar a su hija menor, María Victoria, de 6 años. Y les habló directo a las juezas: «Son responsables de quedar en la historia y cambiar las leyes». Una frase que resume la expectativa de miles de rosarinos que siguen este caso.
Porque acá no se juzga solo a Gagliasso. Se juzga también qué tan en serio toma la Justicia la violencia vial en una ciudad que acumula muertes en las calles año tras año. El fallo de hoy al mediodía va a hablar por sí solo.

Comentarios (15)
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18 años es lo mínimo que merece. Una chica de 17 años y su mamá muertas porque este tipo quería hacerse el guapo persiguiendo una moto. Dolo eventual, sin dudas.
Esperen el fallo antes de linchar. El sistema judicial existe por algo. Si todos fuéramos jueces por Twitter ya estaríamos en otra cosa.
Nadie está linchando a nadie, Gustavo. Estamos opinando sobre un caso donde hay cámaras, peritajes y una testigo que le dijo que iba a matar a alguien. No es Twitter, son pruebas.
Desde lo jurídico, el caso para dolo eventual es muy sólido. El testimonio de la acompañante diciéndole que iban a matarse y que él siguió igual es prácticamente determinante. Difícil que el tribunal no lo tome en cuenta.
Y si le dan culposo sale en 4 años. Eso es una vergüenza. Dos vidas valen 4 años?
Yo entiendo que hay un proceso legal y hay que respetarlo, pero escuchar a Diego García hablar de su hija de 6 años... eso te parte el alma. Ojalá las juezas estén a la altura.
La defensa dice que 'no busca la impunidad'. Claro, porque si no lo dicen quedan como los villanos de la película. Pero pedir culposo en este caso ES buscar la impunidad, básicamente.
Lo que dijo Diego García en la sala me hizo llorar en el trabajo. 'Vivo por mi hija María Victoria'. Dios mío. Que las juezas tengan el coraje de hacer historia hoy.
120 por hora en la costanera persiguiendo una moto. Y después dice que perdió el control. Obvio que perdiste el control, ibas al doble de la velocidad permitida. Eso es dolo, punto.
Ojalá este fallo cambie algo en serio. Rosario tiene un problema enorme con los pibes al volante. Esto no puede seguir pasando.
El que le dijo 'pará que nos vamos a matar' y él siguió... eso es todo. No hay más nada que discutir.
Me parece bien que haya juicio y proceso. Pero también me parece que la sociedad tiene que hacerse cargo: ¿cuántos pibes manejan así todos los días y no pasa nada hasta que pasa algo?
Yo conozco gente que maneja así por la costanera todos los fines de semana. Esto podría haberle pasado a cualquiera que estaba caminando ahí. Da miedo.
Que sea el precedente que necesita Santa Fe. Que los jueces entiendan que el dolo eventual en siniestros viales graves tiene que aplicarse. Si no, seguimos regalando vidas.