Una nueva tragedia sacudió a Vaca Muerta: dos operarios perdieron la vida este martes tras un violento accidente provocado por una descompresión de gas en la planta separadora del sector norte del bloque Rincón del Mangrullo, en la provincia de Neuquén. Uno de ellos murió en el acto; el otro fue trasladado de urgencia a un centro médico, pero no resistió la gravedad de las heridas.
El área donde ocurrió el siniestro es operada bajo un esquema de joint venture al 50% entre YPF, que tiene a cargo la operación, y Pampa Energía. Rincón del Mangrullo se consolidó en los últimos meses como uno de los mayores aportantes de gas no convencional de YPF en toda la formación patagónica, lo que le da una relevancia estratégica central para el abastecimiento energético del país.
Desde YPF confirmaron que, apenas producido el incidente, se activaron los protocolos de emergencia y se desplegaron los equipos especializados para atender la situación. La compañía indicó que la situación ya se encuentra controlada y prometió actualizar la información a medida que haya nuevos datos disponibles.
Sin embargo, la versión de la empresa no coincide del todo con la del gremio. El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa salió a aclarar que las víctimas "no son trabajadores de convenio" y que "fueron dos personas que intentaron operar algo que no correspondía". La declaración abre un interrogante serio sobre las condiciones de contratación y los protocolos de habilitación del personal en uno de los yacimientos más importantes del país.
Pese al deslinde, el sindicato no se desentendió de la situación: "puso su equipo y cadena sanitaria para atender la emergencia" y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas. La distinción entre trabajadores de convenio y personal externo es un tema recurrente en los accidentes de la industria hidrocarburífera argentina, donde la tercerización y la subcontratación generan zonas grises en materia de responsabilidad y seguridad laboral.
Lo que más preocupa es el contexto: este accidente mortal se produjo apenas dos semanas después de otro episodio grave en la misma zona. El 10 de agosto, una explosión originada por una reacción química en la batería 1 de Chevron, ubicada en la zona de El Trapial, dejó a tres trabajadores heridos. Una trabajadora fue trasladada de urgencia a una clínica de Rincón de los Sauces, mientras que otros dos petroleros del sindicato sufrieron heridas leves y fueron derivados a un hospital, aunque ambos estaban fuera de peligro.
La acumulación de incidentes en tan poco tiempo pone sobre la mesa una pregunta que la industria no puede esquivar: ¿están siendo suficientes los controles de seguridad en la expansión acelerada de Vaca Muerta? El boom productivo de los últimos años, que convirtió a la formación neuquina en el segundo reservorio de gas no convencional más grande del mundo, vino acompañado de una presión operativa enorme sobre plantas, equipos y personal. La velocidad del crecimiento no siempre va de la mano con los estándares de seguridad.
Para Santa Fe y Rosario, Vaca Muerta no es un tema lejano: buena parte del gas que abastece a la región y que sostiene la industria petroquímica del Gran Rosario sale de esa formación. Cualquier interrupción grave en la producción tiene impacto directo en el precio de los insumos energéticos que pagan las empresas santafesinas. La tragedia de hoy es, ante todo, humana. Pero también es una señal de alerta para toda la cadena energética nacional.

Comentarios (14)
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Dos muertos en dos semanas. ¿Cuántos accidentes más necesitan para que alguien se haga cargo de la seguridad en Vaca Muerta? Esto no es un costo aceptable del 'boom energético'.
Lo del sindicato me parece raro. Salen a decir que 'no eran trabajadores de convenio' como lavándose las manos. ¿Y eso qué tiene que ver? Igual son personas que murieron trabajando.
El gremio tiene razón en aclarar quiénes eran, porque define responsabilidades legales. Pero también es verdad que suena frío en medio de una tragedia así.
Che, el sindicato igual mandó su cadena sanitaria y acompañó a la familia. No los bardeen tanto, hicieron lo que pudieron.
La tercerización en el petróleo es un problema histórico. Cuando hay accidentes, nadie es responsable de nada. La empresa dice que no son sus empleados directos, el sindicato dice que no son de convenio... y las familias quedan solas.
Qué tristeza. Dos familias destrozadas. Ojalá que al menos les paguen lo que corresponde y no los dejen peleando años en la Justicia.
Trabajo en el sector energético y puedo decirles que la presión productiva en Vaca Muerta es brutal. Se exige producción 24/7 y los controles de seguridad muchas veces quedan en segundo plano. Esto era cuestión de tiempo.
Y encima acá en Rosario pagamos la energía cada vez más cara. ¿Para esto? ¿Para que los trabajadores mueran y las empresas sigan ganando millones?
No mezcles todo. El precio de la energía es otro tema. Acá lo que importa es que murieron dos personas y hay que investigar qué pasó.
dos semanas, dos accidentes graves. alguien tiene que parar la producción y revisar todo. no puede ser normal esto
YPF es empresa del Estado. Si esto pasara en una empresa privada pura estarían pidiendo que la cierren. ¿Por qué acá nadie pide responsabilidades políticas?
Porque YPF también tiene socios privados como Pampa Energía, que es de Mindlin. La responsabilidad es compartida y hay que ver qué dice la investigación antes de sacar conclusiones.
Mi pésame a las familias. Que descansen en paz.
Lo que describe el artículo sobre la subcontratación es exactamente lo que pasa en toda la industria. Nadie quiere tener empleados directos porque así se evitan responsabilidades. Es un sistema diseñado para que siempre haya alguien más a quien culpar.