Lo que ocurrió en Juan José Paso al 6200 no es un dato frío: es el rostro de una crisis que se repite en Rosario y en todo el país. Bárbara Camila Aragón, de 26 años, fue encontrada envuelta en una frazada en el interior de un departamento este domingo.
El acusado, de 37 años, es un ex efectivo exonerado de la fuerza de seguridad y tiene antecedentes por narcotráfico. El hecho no borra la pregunta que queda en el aire: ¿por qué no se pudo frenar la violencia antes?
Según el Observatorio La Mecha, al 12 de octubre de 2026 se registraron 206 muertes violentas por razones de género en Argentina. Eso equivale a un femicidio-de-barbara-familiares-se-movilizaron-para-pedir-justicia-y-que-se-inve.html" class="auto-link">femicidio-de-barbara-aragon-si-no-era-por-el-conductor-.html" class="auto-link">femicidio cada 33 horas.
Ningún mes completo del año bajó de los 17 casos. Cuando existen antecedentes, la advertencia era clara: en 63 de 65 casos había violencia previa y en 29 casos las víctimas habían radicado denuncias.
A nivel nacional, la mitad de los crímenes, 105 casos, fueron cometidos por parejas o exparejas. Además, el 60%, es decir 124 casos, ocurrió dentro de una vivienda, el lugar que debería ser de refugio.
La impunidad previa al juicio también pesa: solo 94 agresores están detenidos. 34 se suicidaron, extinguiendo la causa penal, y 44 continúan libres o prófugos. En el país, al menos 108 hijos e hijas quedaron huérfanos de madre.
Para Norma López, referente del espacio, la clave es tener un Estado presente. «Frente a la violencia de género, la única respuesta válida de un Estado comprometido es la presencia rápida, oportuna y preventiva», sostuvo.
Santa Fe registra la segunda tasa más alta del país: 2,02 por cada 100.000 mujeres, 2,3 veces la media nacional. La provincia concentra el 18% de los casos con solo el 7,7% de la población femenina de Argentina.
En Santa Fe, el 43% de los femicidios se cometió con arma de fuego. 31 ocurrieron fuera de contextos de criminalidad y 25 sucedieron dentro de una vivienda, lo que demuestra que las políticas enfocadas exclusivamente en la seguridad general o el narcotráfico no modifican la violencia intradomiciliaria.
En Santa Fe, en los 6 casos ocurridos en contexto criminal, la impunidad es casi total: solo hay un agresor detenido.
De esos 6 casos con integrantes o exintegrantes de fuerzas de seguridad, 5 involucraron armas de fuego y 2 sucedieron en Santa Fe.
El departamento Rosario reúne 20 de los 37 casos de Santa Fe, el 54%. Solo 4 de los 20 femicidios rosarinos fueron cometidos por parejas o exparejas, evidenciando cómo la violencia de género en la región se encuentra atravesada por la violencia armada y territorial.
El relevamiento pone el foco en el riesgo de restringir la figura del femicidio, artículo 80, inciso 11 del Código Penal, exclusivamente a situaciones donde exista un vínculo de pareja o expareja.
A nivel nacional, quedarían sin la figura específica 101 de los 206 casos. En Santa Fe, quedarían en duda 22 de los 37 casos, el 59%.
En el departamento Rosario, la desprotección alcanzaría al 80% de los hechos, 16 de 20 casos.
Esta restricción dejaría fuera de la perspectiva de género a investigaciones de transfemicidios: 8 de los 9 registrados.

Comentarios (9)
Deja tu comentario
Lo de Paso al 6200 es insoportable. Que el acusado sea ex efectivo y con antecedentes por narco no puede ser casualidad. El Estado tiene que explicar por qué no frenó la violencia.
Estoy de acuerdo, pero también hay que mirar los datos: 63 de 65 casos tenían violencia previa. La denuncia existe, lo que falla es la respuesta.
No es que la denuncia no exista, es que la respuesta estatal llega tarde o no llega. En Rosario se nota la violencia territorial, no es solo pareja.
El dato de que 124 casos ocurrieron en una vivienda es el que más me golpea. La casa no puede ser un lugar de riesgo.
Que 34 agresores se suicidaron y se extinga la causa penal es una impunidad que no se puede normalizar.
Y además 44 siguen libres o prófugos. Eso es una bomba de tiempo.
La discusión del artículo 80 inciso 11 es clave. Si se restringe a pareja, en Rosario quedaría desprotegido el 80% de los hechos.
Espero que el caso de Bárbara no se quede en titulares. Que se investigue a fondo y que se refuercen los refugios.