Una agencia de compra y venta de autos de Rosario quedó en el centro de una tormenta judicial que podría derivar en causas penales por estafa. Se trata de Motorsport, una firma ubicada en la zona sur de la ciudad, que según denuncian sus propios clientes habría recibido pagos por vehículos que jamás fueron entregados.
El abogado que representa a un grupo de damnificados salió a hablar este jueves 27 de agosto y confirmó lo que muchos ya sospechaban: más de cien personas se encuentran en la misma situación, habiendo abonado por autos que nunca llegaron a sus manos. La cifra, lejos de ser menor, convierte este caso en uno de los conflictos de consumo más graves que se hayan registrado en el rubro automotor rosarino en los últimos tiempos.
La denuncia penal por estafa está en la mira como el camino legal más probable para los afectados. En Argentina, este tipo de conductas —recibir dinero a cambio de un bien que no se entrega— puede encuadrarse en el artículo 172 del Código Penal, que prevé penas de hasta seis años de prisión. Sin embargo, los procesos judiciales en estos casos suelen ser lentos y los damnificados muchas veces deben esperar años para ver algún tipo de reparación, si es que la obtienen.
El caso pone en evidencia una problemática que se repite en el mercado automotor argentino, especialmente en contextos de alta inflación y volatilidad cambiaria. Las agencias que operan con planes de ahorro, permutas o ventas a plazo quedan expuestas a desequilibrios financieros que, en el peor de los casos, terminan con los clientes pagando el pato. Los compradores, en su mayoría trabajadores que destinaron ahorros de toda una vida o tomaron créditos para acceder a un vehículo, son quienes sufren las consecuencias más duras.
Por el momento no trascendieron declaraciones de los responsables de Motorsport ni se conoce si la firma presentó algún tipo de descargo o propuesta de regularización para con sus clientes. Tampoco se informó si existe alguna medida cautelar sobre los bienes de la empresa, algo que los abogados de los damnificados seguramente buscarán asegurar para garantizar una eventual reparación patrimonial.
Desde el punto de vista de los consumidores, la recomendación de los especialistas es siempre la misma: verificar la habilitación comercial de la agencia, exigir contratos escritos detallados, y ante cualquier demora injustificada en la entrega, radicar de inmediato la denuncia tanto en la Dirección de Defensa del Consumidor de la Municipalidad de Rosario como en sede penal. En este caso, lamentablemente, para más de cien familias esa advertencia llegó tarde.
El expediente judicial tomará forma en las próximas semanas y se espera que la Justicia rosarina avance con celeridad dado el número de afectados. La causa podría convertirse en un caso testigo sobre la responsabilidad de las agencias automotrices y la necesidad de mayor control estatal sobre este tipo de operaciones comerciales.

Comentarios (13)
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Mi vecina es una de las afectadas. Juntó plata durante tres años para comprarse el auto y ahora no sabe qué hacer. Una vergüenza total, cómo puede pasar esto.
¿Y el municipio? ¿Nadie controla estas agencias? Para cobrar las habilitaciones sí están, pero para cuidar al vecino no aparece nadie.
Hay que ver bien qué pasó antes de crucificar a la agencia. Puede ser que la inflación y el dólar los haya fundido. No digo que esté bien, pero el contexto económico del país destruye negocios.
Marcelo, ¿y los clientes que pusieron la plata? ¿Ellos también se fundan y listo? No, el que vende tiene que responder. Punto.
Silvia, nadie dijo que no tienen que responder. Dije que hay que ver el contexto. Igual coincido en que la Justicia tiene que actuar rápido.
Cien personas. CIEN. Esto no es un error, esto es un sistema. Alguien sabía lo que estaba haciendo.
Ojalá la Justicia actúe rápido pero ya sabemos cómo termina esto: el juicio dura diez años y la gente no ve un peso.
Yo compré un auto en una agencia hace dos años y también tuve problemas con la entrega, aunque al final lo resolví. Estas cosas pasan más de lo que se cree y nadie habla hasta que explota.
¿Dónde exactamente en la zona sur? Quiero saber para no acercarme ni por las dudas.
Lo que me parece grave es que seguramente muchos de esos cien laburantes pidieron un crédito para pagar el auto. Ahora deben la cuota y no tienen el vehículo. Eso es una catástrofe familiar.
Hay que organizarse bien entre todos los afectados y no ir cada uno por su lado. Unidos tienen más fuerza legal y mediática. Suerte a todos.
Esto le puede pasar a cualquiera. Uno confía, paga y después... nada. El Estado tiene que regular más este mercado.
Yo siempre digo: nunca compres un auto sin ir al Registro del Automotor primero a verificar todo. Pero claro, la gente confía y los vivos se aprovechan.