Miercoles 28 de octubre de 2026
Sociedad

Una empresa de Santa Fe fabricó el sillón que usará el papa León XIV

28 de octubre de 2026

Mehring Sillas, una firma familiar de Esperanza, fabricó el sillón y dos sillas adicionales que usará el papa León XIV en su visita a la Argentina. Las piezas fueron cedidas de forma gratuita y quedarán en el Cottolengo Don Orione de Claypole, primer lugar al que irá a orar el pontífice. El encargo combinó madera misionera, tapizado en pana y terminaciones manuales.

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Una empresa de Santa Fe fabricó el sillón que usará el papa León XIV

En medio de la rutina de un taller de sillas, llegó un encargo que nadie esperaba: el sillón que usará el papa León XIV durante su visita a la Argentina. La pieza fue hecha en Mehring Sillas, una firma familiar de Esperanza, en Santa Fe.

El encargo incluye un asiento principal y dos sillas adicionales, destinadas al Cottolengo Don Orione de Claypole, que será el primer lugar al que irá a orar el pontífice. Para el equipo, la noticia cayó como una sorpresa y también como una responsabilidad muy grande.

Gustavo Mehring, dueño de la empresa, contó en Punto Medio (Radio 2) cómo vivió la planta el pedido. “La verdad que fue una gran satisfacción para nosotros que nos hayan convocado para esta tarea tan linda. También es una responsabilidad muy grande”, relató.

Desde la organización enviaron primero imágenes de referencia con requerimientos precisos. “Nos pidieron que sea una pieza no tan suntuosa, sino algo simple, pero con características especiales: el tamaño, la pana, la tela que se usa”, explicó Mehring. La consigna era clara: simpleza, tamaño y pana.

Para la estructura, la firma eligió una materia prima con impronta nacional. “La madera que usamos es guatambú, una madera misionera. Es muy noble para la fabricación de sillas”, detalló el fabricante. A eso se sumaron terminaciones manuales, como tachas color oro viejo, tipo óxido, alrededor del asiento.

En las etapas de ensamble, cepillado y acabado intervinieron más de diez operarios. “Es una satisfacción muy grande para todos los que formamos parte de la empresa porque significa mucho que el Papa use este producto”, dijo Mehring. Y agregó: “más allá del trabajo también toca la parte espiritual de cada uno”.

Esperanza, junto con Cañada de Gómez, integra uno de los polos muebleros más grandes de la provincia y del país, con especialidad en madera maciza. La empresa lleva el apellido de su fundador y ya atraviesa varias generaciones. “La fundó mi padre hace 73 años, nació como un taller y después fue creciendo con el tiempo”, recordó Gustavo.

El cierre del encargo tiene un detalle que lo vuelve todavía más particular: las piezas fueron cedidas de forma gratuita y no regresarán a Santa Fe. Quedarán en el Cottolengo Don Orione, como piezas de museo, donadas por la empresa. No es un sillón para exhibir: es un objeto que pasará a formar parte de un lugar de oración.

La historia muestra que, a veces, lo más importante no se mide en metros cuadrados ni en líneas de producción. Se mide en la posibilidad de que un objeto hecho a mano, con madera misionera y tapizado en pana, termine siendo parte de un momento espiritual. Y que ese objeto nazca en un taller familiar de Santa Fe.

Quien es
Gustavo Mehring
Dueño de Mehring Sillas, empresa familiar de Esperanza fundada por su padre hace 73 años.
El lugar
Esperanza y Cañada de Gómez
Polos muebleros de Santa Fe y del país, destacados en producción con madera maciza.
Antecedentes
Encargo para la visita papal
Un asiento principal y dos sillas adicionales para el Cottolengo Don Orione de Claypole, primer lugar al que irá a orar el pontífice.
Con información de Rosario3
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Comentarios (9)

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Marcelo Gutierrez Hoy 22:27

Qué lindo que una empresa familiar de Esperanza tenga esta historia. La madera misionera y el tapizado en pana le dan un toque sobrio que se acopla a lo que pidieron.

Lucho Hoy 22:37

Banco la idea de que no sea suntuoso. El Papa pidió algo simple y la empresa lo entendió. Eso habla bien del oficio.

Silvia Peralta Hoy 22:27

Me parece importante que las sillas queden en el Cottolengo como piezas de museo. No es un encargo cualquiera, es un objeto que va a estar en un lugar de oración.

Marce G Hoy 23:06

Igual, que quede enmarcado como donado por la empresa le da un valor de archivo. No es solo un mueble.

Rosarino indignado Hoy 22:36

Ojo, que el sillón no va a volver a Santa Fe. Queda en Claypole, pero al menos la historia la hace una firma provincial.

Tere de Fisherton Hoy 22:45

Justo, no es que se lleven el sillón a Rosario. Queda en el Cottolengo, pero la marca de la empresa queda en el relato.

Diego Hoy 22:49

Me parece bien, pero me gustaría saber cómo se eligió la empresa. Si fue por el polo mueblero de Esperanza, todavía más mérito.

LaFlaca33 Hoy 22:56

Según la nota, Esperanza y Cañada de Gómez son polos muebleros grandes en madera maciza. Ahí está el dato.

el chabon Hoy 22:59

Que un taller familiar de 73 años tenga un sillón para el Papa es de esas cosas que se cuentan en la mesa.