Una nueva misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará el próximo lunes a Buenos Aires para dar inicio a la tercera revisión del acuerdo con el Gobierno argentino, una instancia que podría habilitar un desembolso de aproximadamente US$ 900 millones, equivalentes a 636 millones de Derechos Especiales de Giro, la unidad de cuenta del organismo.
El monto representa la porción restante de los US$ 1.900 millones programados para 2026. La primera parte, unos US$ 1.000 millones, fue liberada en mayo cuando el Directorio Ejecutivo completó la segunda revisión del programa y concluyó la consulta del Artículo IV. Ahora, el equipo técnico deberá volver a validar el cumplimiento de las metas antes de que el Directorio apruebe el nuevo giro: el desembolso no es automático.
La delegación será encabezada por Joyce Wong, jefa de misión para Argentina, y llegará en una semana políticamente cargada. Mientras los técnicos del Fondo inicien sus reuniones en la capital, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo estarán en Nueva York participando de la Asamblea General de las Naciones Unidas. También coincidirá en esa ciudad el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con una agenda propia entre martes y miércoles que incluye actividades académicas, políticas y encuentros con el mundo financiero.
La revisión tomará como referencia los números de la economía al cierre del segundo trimestre de 2026. Los técnicos del FMI pondrán el foco en dos variables centrales: el resultado fiscal y la acumulación de reservas internacionales. En materia fiscal, la meta acordada establece un superávit primario del 1,4% del PBI para el año. Sin embargo, el Gobierno llega a estas conversaciones con una proyección algo más ambiciosa: según las estimaciones incluidas en el Presupuesto 2027, el resultado primario cerraría en 1,5% del PBI, con un resultado financiero positivo de 0,2%. De cumplirse, la administración Milei terminaría el año 0,1 punto del PBI por encima de la meta acordada.
No todo es viento de cola, sin embargo. El Gobierno no alcanzó el objetivo fiscal del primer semestre, lo que obligó al equipo económico a mantener un control estricto sobre distintas partidas de gasto para preservar el equilibrio. Entre los factores que complicaron el cumplimiento intermedio estuvieron la evolución de la recaudación, las reducciones de impuestos y cambios en el calendario de algunos ingresos tributarios. La evolución de esas variables durante el segundo semestre será parte central del diálogo con los técnicos del Fondo.
El segundo gran capítulo de la revisión será la acumulación de reservas. El Banco Central compró más de US$ 14.000 millones en lo que va del año y ya superó el objetivo anual de adquisición de divisas establecido en el programa. Aun así, el FMI no evalúa solo el volumen bruto comprado en el mercado cambiario: lo que importa para la metodología acordada es la evolución de las reservas netas computables, un indicador más exigente que descuenta pasivos y compromisos del Banco Central. La recomposición de activos externos sigue siendo, según el organismo, una prioridad para reducir la vulnerabilidad externa del país.
El contexto político agrega una capa de complejidad simbólica a la visita. Que Milei y Caputo estén fuera del país mientras el FMI revisa las cuentas no es un dato menor: la conducción técnica de las negociaciones quedará en manos del equipo local del Ministerio de Economía y del Banco Central, en lo que será una prueba de la solidez institucional del programa. Para el Gobierno, mantener el superávit como ancla del acuerdo y mostrar avances en reservas son los dos mensajes que más le interesan consolidar de cara al cierre del año.

Comentarios (15)
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Si el Banco Central compró más de 14.000 millones de dólares en el año y encima van a desembolsar 900 millones más, algo están haciendo bien. Que sigan así.
Marcelo, comprar reservas no es lo mismo que tener reservas netas. El artículo lo aclara bien: el FMI mira las netas, que son bastante más bajas. No cantemos victoria todavía.
Rodrigo, sí, lo leí. Pero la tendencia es positiva igual. Venimos de no tener nada en el BCRA y ahora al menos hay algo. Prefiero esto a lo de antes.
¿Y Milei y Caputo se van a Nueva York justo cuando llega el FMI? Muy cómodo eso. Que rinda cuentas el que firmó el acuerdo.
No cumplieron la meta del primer semestre y ahora esperan que el FMI les apruebe todo igual. Ojalá el organismo sea más exigente esta vez.
Igual que siempre: el FMI viene, revisa, aprueba, y la deuda sigue creciendo. ¿Cuándo terminamos de pagar?
Que Kicillof también esté en Nueva York al mismo tiempo que Milei me parece un chiste. ¿Alguien se queda gobernando acá?
El superávit primario de 1,5% del PBI proyectado es un dato importante. Si lo cumplen, es la primera vez en décadas que Argentina cierra dos años consecutivos en positivo. Eso no es menor, les guste o no.
900 millones de dólares más de deuda. Bravísimo. Mis hijos van a pagar esto.
No es deuda nueva, son fondos ya acordados dentro del programa vigente. Leé la nota completa antes de comentar.
Acordados o no, hay que devolverlos con intereses. Eso es deuda, Diego. No me vengas con tecnicismos.
Lo que me preocupa es que no cumplieron el objetivo del primer semestre y ahora esperan que todo salga bien en el segundo. ¿Con qué base? La recaudación no mejora sola.
Joyce Wong, jefa de misión del FMI para Argentina. Nunca había escuchado ese nombre. Interesante que sea una mujer la que lleva las negociaciones con un gobierno tan mediático como este.
Mientras tanto en Rosario seguimos con los mismos problemas de siempre y nadie habla de eso. Todo es FMI, dólares y Nueva York.
Si el acuerdo con el FMI se sostiene y las reservas siguen subiendo, eso termina impactando en la estabilidad del tipo de cambio. Y eso sí nos afecta a todos en Rosario, Braian, aunque no lo parezca.