El femicidio de Natalia Giménez en barrio Tablada dejó al descubierto una red de préstamos usurarios que operaba desde la cárcel.
La mujer de 35 años fue hallada por sus hijos el 27 de septiembre en su casa de Abanderado Grandoli al 3800, con signos de tortura.
La fiscalía imputó a Paulo Alejandro Álvarez como autor material, a Germán Ángel “Pelado” Carrizo y a Stela Maris Palacio por usura agravada por habitualidad.
El juez Federico Rebola dispuso prisión preventiva para los tres imputados en una audiencia del Centro de Justicia Penal de Rosario.
Según la acusación, la emboscada ocurrió el 26 de septiembre, entre las 5.59 y las 6.11, en el departamento del segundo piso donde vivía la víctima.
La fiscal Paula Barros sostuvo que Álvarez llegó en bicicleta, con una mochila y un casco azul, y siguió a pie hasta el edificio.
El ataque incluyó golpes y elementos punzantes y cortantes; la víctima sufrió heridas en la cara, los ojos, la cabeza, el cuello y las manos, algunas provocadas cuando todavía estaba viva.
La causa de muerte fue traumatismo craneofacial y cervical por heridas de arma blanca y pérdida de sangre.
La Fiscalía calificó el hecho como femicidio con ensañamiento y alevosía, y el cuerpo fue encontrado por sus hijos alrededor de las 19.
Tras el ataque, el sospechoso se retiró con el casco puesto y un objeto oscuro en una de sus manos, desató la bicicleta y se alejó hacia el oeste por Presidente Quintana.
La investigación reconstruyó su recorrido hasta su domicilio de Cervantes al 700, en Villa Gobernador Gálvez, donde fue detenido el 10 de octubre.
En la detención se secuestraron ropas y otros elementos que, según los investigadores, serían los mismos registrados por cámaras de seguridad durante los movimientos del sospechoso.
La otra línea apunta a los préstamos informales que recibía Natalia y a la operatoria que, según la imputación, funcionó durante 2026, al menos hasta septiembre.
Carrizo, detenido en la Unidad Penitenciaria N.º 6, regentaba el negocio con celulares y anotaciones manuscritas; Palacio intervenía desde el exterior en el contacto con deudores, reclamos y cobranzas.
Durante una requisa se secuestró un cuaderno con 54 anotaciones vinculadas con operaciones de dinero, con nombres, teléfonos, sumas prestadas y montos exigidos para la devolución.
Entre esas anotaciones apareció una referencia a Natalia, quien tiempo atrás le había pedido 400 mil pesos a Carrizo, según la imputación.
La imputación sostiene que no se trataba de un único préstamo ni de una deuda aislada, sino de una actividad que involucraba a distintas personas y era registrada de manera sistemática.
La investigación combina la reconstrucción del ataque con la actividad de préstamos y la detención de un recluso que mantenía contacto con el exterior.

Comentarios (11)
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Que horror lo que le hicieron a Natalia. Que la usura no quede impune.
Me da bronca que desde la cárcel sigan manejando negocios con celulares. Hay que revisar cómo se controla eso.
400 mil pesos no son una broma, pero no justifica una emboscada. Que caigan todos.
No es una deuda, es un femicidio. La plata no explica la violencia.
Exacto, Luciano. No hay que mezclar la usura con el crimen. Son dos delitos graves.
Al menos hay imputados y prisión preventiva. Ojalá la justicia no se trabe.
Las cámaras ayudaron mucho para reconstruir el recorrido. Bien la investigación.
En Tablada se siente la inseguridad. Que no quede en nada.
Esperemos que la causa avance rápido. Natalia merece justicia.
Me preocupa el cuaderno con 54 anotaciones. Puede haber más víctimas.
Coincido, Teresa. Ojalá se investigue a fondo el cuaderno.