Lo que quedó grabado en República de la Sexta muestra cómo la inseguridad se mete en el día a día de una pareja que apenas había comprado dos motos para trabajar. El robo ocurrió este miércoles por la tarde en una cochera de Ocampo al 900, y la escena quedó registrada por una cámara de videovigilancia.
Según contó el dueño de una de las motos en el programa Cada Día, de El Tres, su pareja llegó de trabajar a las 3 de la tarde. «Terminamos de comer y tipo 15.40 fuimos a la pieza a mirar tele. Ahí escuchamos un ruido. Y después, pusieron las motos en marcha. Salimos volando y ya no estaban más. Fueron dos segundos», relató.
En el video, el damnificado describió que primero se ve que los delincuentes pasan, miran, dan la vuelta a la manzana y se meten de una. «Sacaron las dos trabas del portón en milésimas de segundos. Eran cinco delincuentes, cuatro pibes y una chica», afirmó. La descripción coincide con un golpe rápido, coordinado y con conocimiento del lugar.
Las dos motos sustraídas eran Honda Wave, una modelo 2026 y otra modelo 2025. Según el damnificado, ambos vehículos estaban con traba volante y el portón de la cochera tenía dos trabas. Aun así, el grupo logró llevarse las motos en segundos.
La pareja vive al lado del estacionamiento y explicó que las motos eran recién compradas y que las usaban para laburar. «Las usábamos para laburar, nos cortaron las piernas. Mi pareja la usaba para ir y venir del trabajo y yo soy repartidor», dijo. La pérdida no es solo material: les quitó la herramienta con la que sostenían el ingreso familiar.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que en Rosario se repite: ¿cuánto tiempo más vamos a tolerar que un golpe así se haga a la tarde, en República de la Sexta? No es un robo al azar: es un golpe con reconocimiento previo y con velocidad.
La cámara de videovigilancia es, una vez más, la única testigo que deja imagen. Pero la imagen no alcanza si después no hay seguimiento, si no hay identificación de los autores y si no hay respuesta concreta. En un caso así, el video puede servir para la investigación, pero también deja en evidencia la impotencia de quien ve que le roban la moto que le sirve para comer.
Hay un dato que pesa: las motos estaban con traba volante y el portón con dos trabas. Eso no detuvo al grupo. Muestra que la seguridad básica de una cochera puede quedar desbordada cuando el robo es rápido, con varios cómplices y con conocimiento del lugar.
El damnificado no pidió lástima. Pidió justicia. Y en eso se juega la diferencia entre un video que se viraliza y un caso que se investiga. Si la investigación puede identificar a los cinco delincuentes que aparecen en la escena, el video deja de ser solo un golpe de imagen y pasa a ser una herramienta concreta. Si no, la historia se repite: otra pareja, otras dos motos, otro golpe en segundos.
El barrio República de la Sexta vuelve a estar en el mapa por un hecho que no debería ser noticia. En Rosario, la moto no es solo un medio de transporte: para muchos, es la diferencia entre tener un ingreso o no tenerlo. Cuando le roban la moto a un repartidor, le quitan la posibilidad de laburar ese día.

Comentarios (10)
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Dos segundos para robar dos motos recién compradas es una barbaridad. En Rosario no se puede ni dejar la moto en la cochera.
Igual, si el portón tenía dos trabas y las motos traba volante, no alcanza. Hay que pedir más presencia policial en República de la Sexta.
La presencia policial no resuelve todo si no hay investigación. Ojalá con el video atrapen a los cinco.
Lo que más me duele es que la usaban para laburar. No es solo una moto, es el ingreso de la familia.
Espero que la pareja pueda recuperar las motos. Para un repartidor es el pan de cada día.
Cinco delincuentes, cuatro pibes y una chica. Eso habla de la organización que tienen. No es un pibe solo que se anima.
Al menos quedó filmado. Ojalá la policía lo use para identificarlos y no sea solo un video para el programa.
Verdad, pero también hay que ver si después hay seguimiento. En Rosario pasa que el video se ve y no pasa nada.
Me parece que hay que exigir que la investigación avance rápido. Si no, van a seguir robando motos en el barrio.