El ámbito financiero argentino está que arde, y acá en Rosario lo sentimos en carne propia. Mientras los especuladores de la city porteña hacen su agosto, los trabajadores rosarinos vemos cómo cada medida del gobierno de Milei nos pega directo en el bolsillo.
Las últimas turbulencias en el mercado financiero tienen a las pymes rosarinas contra las cuerdas. Los créditos están por las nubes, el dólar salta como pelota de ping pong, y los empresarios del cordón industrial no saben si invertir o guardar los pesos debajo del colchón. Es que cuando el sistema financiero tiembla, los primeros en sufrir son siempre los mismos: el laburante y el pequeño comerciante.
En los barrios de nuestra ciudad, la gente busca información sobre el ámbito financiero porque necesita entender qué carajo pasa con su plata. Las consultas en Google se dispararon porque cada rosarino quiere saber si conviene sacar un plazo fijo, si el dólar va a seguir subiendo, o si es momento de refugiarse en algún instrumento que los proteja de esta montaña rusa económica.
Los sindicatos rosarinos ya están moviendo sus fichas. Saben que cuando el sector financiero se tambalea, las paritarias se complican y los despidos asoman. Por eso desde la CGT regional están pidiendo que el gobierno nacional tome medidas para estabilizar el sistema y proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
Mientras tanto, en las mesas de los cafés del centro rosarino se debate sobre inversiones, inflación y el futuro económico. Porque una cosa es clara: cuando el ámbito financiero está en crisis, no hay familia trabajadora que no sienta el impacto en su mesa familiar.
Comentarios (3)
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Tenés razón Hugo, acá en el barrio todos andamos preocupados por la situación. Mi sueldo no alcanza para nada.
Excelente análisis. Es hora de que los trabajadores nos organicemos para defender nuestros derechos.
La crisis financiera siempre la pagamos los de abajo. Mientras tanto los bancos siguen ganando millones.