Lo que pasó en Rondeau y Olivé no se olvida fácil. Una familia de vendedores ambulantes, gente de laburo, fue asaltada por hinchas de Newell's Old Boys. Un hecho que generó bronca en toda la ciudad. Pero en medio de ese barro, apareció un gesto que vale más que cualquier discurso.
Ángel Di María, el ídolo máximo de Rosario Central, se enteró del robo y no se quedó cruzado de brazos. Le hizo llegar a la familia una camiseta del Canalla con su firma, ese autógrafo inconfundible que para cualquier pibe rosarino es poco menos que un tesoro.
El destinatario fue Eloy, de apenas 9 años, el hijo de los vendedores damnificados. El nene recibió la camiseta visiblemente emocionado, con esa alegría mezclada con algo que cuesta nombrar cuando sos chico y el mundo adulto te falló pero alguien grande te devuelve la fe. "La voy a colgar en la pared", repitió varias veces mientras la sostenía entre sus manos, como si tuviera miedo de que se le escapara.
¿Cuánto pesa ese gesto en una semana donde lo que predominó fue la imagen de hinchas robándole a laburantes? Bastante. No resuelve nada en términos de justicia, no devuelve lo que se llevaron, pero dice algo sobre quién es Di María más allá de la cancha.
El robo había generado repudio generalizado en Rosario. La familia tenía su puesto en la zona de Rondeau y Olivé, un punto de venta humilde, de esos que sostienen una economía doméstica con el esfuerzo de cada día. Que un grupo de hinchas los despojara de su mercadería fue un golpe doble: material y simbólico. La violencia del fútbol derramándose sobre quienes no tienen nada que ver con la tribuna.
Di María, que desde hace años mantiene un vínculo profundo con su ciudad natal pese a haber recorrido los estadios más grandes del mundo, eligió no hacer el gesto desde las redes sociales ni con cámaras adelante. La camiseta llegó, Eloy la recibió, y la historia la contó la propia familia.
Hay algo en ese detalle que habla bien del jugador. En un mundo donde la mayoría de los gestos solidarios vienen acompañados de un fotógrafo, este llegó sin protocolo. Y eso, en estos tiempos, también es una declaración.
Eloy va a colgar esa camiseta en la pared. Y quizás, cuando sea grande, recuerde que en la semana más fea que le tocó vivir a su familia, alguien se acordó de él.

Comentarios (12)
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Que gesto hermoso el de Fideo. Eso es ser un ídolo de verdad, no solo en la cancha. El nene va a recordar esto toda la vida.
Y encima sin cámaras ni stories de Instagram. Así se hace. Respeto total por Di María.
Muy lindo el gesto, pero no perdamos el foco: los que robaron a esa familia tienen que tener consecuencias. Un nene emocionado con una camiseta no tapa lo que hicieron esos delincuentes.
Totalmente de acuerdo. El gesto de Di María es divino pero los ladrones siguen sueltos? Eso es lo que me pregunto yo.
Ay, me hizo llorar lo del nene diciendo 'la voy a colgar en la pared'. Pobrecito, que semana habrá tenido esa familia.
Qué tiene que ver Di María con esto? Es hincha de Central, los que robaron son de Newells. Parece que aprovechan cualquier cosa para meter al Canalla en el medio.
Che Marcelo, no tiene nada que ver con eso. Un tipo famoso tuvo un gesto con una familia humilde que la pasó mal. Punto. No todo es la grieta canalla-leprosa.
Sí, sí, muy lindo todo. Pero si los que robaban eran de Central no lo publicaban así, te lo juro.
Más allá del fútbol, esto habla de valores. Ojalá el nene Eloy crezca sabiendo que hay gente buena en el mundo, aunque también haya de la otra.
el fideo es un fenomeno, siempre lo dije. y eso que jugo afuera toda la vida y no se olvidó de rosario nunca
Lindo gesto pero una camiseta no alimenta a la familia. Ojalá alguien les reponga la mercadería que les robaron, eso sería lo concreto.
Tiene razón Diego. El gesto emociona pero la realidad es que esa familia perdió su laburo de un día para el otro. Necesitan ayuda material.