La Bolsa de Comercio de Rosario presentó sus primeras estimaciones para la campaña agrícola 2026/27 y los números son alentadores: si las condiciones climáticas acompañan durante todo el ciclo productivo, la cosecha total de granos podría alcanzar las 155,8 millones de toneladas, generando exportaciones por hasta u$s 42.000 millones.
La proyección, contenida en un informe reciente de la entidad rosarina, representa una de las estimaciones más ambiciosas de los últimos años para el agro argentino. La BCR, con sede en el corazón del principal polo agroexportador del mundo, es una de las instituciones con mayor autoridad técnica para medir el pulso del sector granario nacional.
El condicionante climático no es menor. La campaña agrícola argentina está históricamente expuesta a los vaivenes del fenómeno El Niño y La Niña, que pueden alterar drásticamente los rindes en las principales zonas productivas de la Pampa Húmeda, el NOA y el NEA. Una sequía severa, como la que devastó la cosecha 2022/23 —cuando la producción cayó a mínimos históricos cercanos a las 95 millones de toneladas— puede reducir a la mitad las expectativas más optimistas.
Sin embargo, si la naturaleza coopera, el escenario es promisorio. Una cosecha de esa magnitud implicaría un ingreso masivo de divisas al país en un momento en que el Banco Central necesita consolidar reservas y el gobierno de Javier Milei apuesta al sector exportador como ancla del programa de estabilización económica. El agro, en ese esquema, no es un actor secundario: es el principal proveedor de dólares genuinos de la Argentina.
El complejo sojero —que incluye poroto, aceite y harina de soja— sigue siendo el principal componente de las exportaciones agroindustriales, aunque el maíz y el trigo también tienen un peso creciente en la ecuación. Rosario y su área metropolitana concentran el grueso de la capacidad de crushing y exportación del país, con terminales portuarias que procesan más del 80% de las exportaciones granarias nacionales.
La proyección de la BCR llega en un contexto de relativa estabilidad cambiaria y con el sector todavía monitoreando de cerca la evolución de los derechos de exportación —las retenciones—, uno de los puntos de mayor tensión histórica entre el campo y el Estado nacional. La eliminación o reducción de ese tributo es una demanda estructural del sector que el actual gobierno ha abordado de manera parcial, con rebajas temporarias que no terminaron de conformar a los productores.
Para la región de Santa Fe, una cosecha de esta envergadura tendría un impacto económico directo: mayor actividad en puertos, acopios, transportistas y toda la cadena logística que orbita alrededor del negocio granario. La agroindustria es, sin dudas, el principal empleador y generador de valor agregado de la provincia.
Los próximos meses serán clave. Las siembras de trigo y cebada ya están en marcha, y la evolución de las lluvias en la zona núcleo marcará el tono de las estimaciones que irán actualizándose a lo largo de la campaña.

Comentarios (13)
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Si se dan estos números, sería una de las mejores campañas de la historia. Ojalá el clima acompañe, porque el campo lo necesita después de años muy duros.
42 mil millones de dólares y el productor sigue pagando retenciones confiscatorias. ¿Cuándo van a entender que sin campo no hay nada?
Ojalá bajen las retenciones de una vez. Con ese volumen de exportaciones, el Estado recaudaría igual o más con alícuotas menores. Es matemática básica.
Exacto Silvia, pero parece que en el gobierno no entienden eso o no les conviene entenderlo. Milei prometió bajarlas y todavía estamos esperando.
Me alegra que haya buenas perspectivas, pero hay que ver qué pasa con las lluvias. El año pasado también arrancamos optimistas y después vino la seca.
Che, ¿y de esas divisas cuánto llega al bolsillo del trabajador? Pregunto para un amigo.
La BCR es la institución más seria que tenemos para medir esto. Si ellos proyectan 155 millones de toneladas, hay que tomarlos en serio. Buen dato.
Trabajo en el puerto y cuando hay buena cosecha se nota enseguida: más movimiento, más horas, más laburo para todos. Cruzando los dedos.
42 mil millones de dólares y Rosario sigue con los baches de siempre. Algo no cierra.
El comentario del Rosarino indignado es un clásico. El puerto es nacional, los impuestos se los lleva Nación y la ciudad queda con las rutas rotas por los camiones. Tiene razón en indignarse.
Muy buena nota. Faltaría saber cómo viene el trigo específicamente, que ya está sembrado. ¿Alguien tiene datos de la zona núcleo?
Mi marido es productor en Casilda y dice que el arranque de la campaña viene bien, con buena humedad. Ojalá se mantenga.