El presidente Javier Milei enfrenta una denuncia penal por el discurso que brindó en el colegio ORT de Buenos Aires ante alumnos de 4° y 5° año, en el que arremetió contra la oposición y el periodismo con una vehemencia que, según los denunciantes, excede cualquier límite institucional aceptable. La presentación fue realizada por la organización Reset Republicano y quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N°12 de Comodoro Py.
Los cargos imputados son abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y discriminación. El eje de la acusación es contundente: el primer mandatario habría utilizado un espacio educativo destinado a menores de edad, con el respaldo del aparato oficial de comunicación institucional de la Presidencia, para desplegar lo que la denuncia califica como una arenga de carácter proselitista.
"El presidente, en ejercicio de su cargo y valiéndose de la estructura oficial de comunicación institucional de la Presidencia, utilizó un espacio escolar para menores de edad, con el fin de desplegar una arenga de carácter proselitista, agraviar a opositores y compeler a un auditorio de adolescentes a hostigar públicamente a la prensa", reza el texto de la presentación judicial, según informó la agencia Noticias Argentinas.
El punto más explosivo del discurso presidencial fue el momento en que Milei arengó a los alumnos a abuchear a la prensa. "Si quieren hacerlo más fuerte se los voy a festejar", dijo el mandatario ante los estudiantes, una frase que los denunciantes consideran paradigmática del problema: el peso institucional de la palabra presidencial no puede equipararse al de un ciudadano común, y usarla para incitar a adolescentes contra el periodismo tiene consecuencias legales concretas.
Los abogados de Reset Republicano también cuestionaron que Milei haya expuesto a los jóvenes a "insólitas y académicamente cuestionables teorías sobre el origen 'satánico' del marxismo", abusando de la relación asimétrica que la ocasión le otorgaba frente a un auditorio cautivo de adolescentes. En ese sentido, señalaron que el presidente "abandonó su deber de priorizar el interés público sobre el particular intercalando afirmaciones de corte claramente partidario" y realizó "declaraciones contrarias a la libertad y pluralismo políticos".
La denuncia invoca la jurisprudencia argentina sobre el efecto multiplicador de la palabra presidencial para sostener que Milei "desbordó los límites de la libertad de expresión para ingresar en el terreno de la incitación al odio ideológico, perfeccionando la conducta típica prevista en la ley antidiscriminatoria". El argumento es que al usar el aparato estatal de comunicación para propagar discursos de superioridad ideológica ante menores, el mandatario no ejerce su derecho a opinar: abusa de su investidura.
Desde la perspectiva del análisis político institucional, el episodio abre un debate que va más allá de la figura de Milei: ¿cuáles son los límites del discurso presidencial en espacios educativos? La escuela, históricamente concebida como un ámbito de formación ciudadana plural, se convierte en un campo de disputa cuando el poder ejecutivo la usa como tribuna partidaria. No es la primera vez que un presidente argentino visita establecimientos educativos, pero la naturaleza del contenido de este discurso lo coloca en un terreno inédito en términos jurídicos.
La causa quedará ahora en manos del Juzgado Federal N°12, que deberá determinar si los hechos descriptos configuran los delitos denunciados o si, como seguramente argumentará la defensa presidencial, se trata del ejercicio legítimo de la libertad de expresión del jefe de Estado. Lo que es seguro es que el debate sobre los límites del poder y la protección de las infancias en contextos políticos llegó a la Justicia federal.

Comentarios (15)
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Esto es gravísimo. Un presidente que va a una escuela y le dice a los chicos que abucheen a los periodistas no está ejerciendo la libertad de expresión, está usando el poder del Estado para adoctrinar menores. Que la Justicia investigue es lo mínimo que se puede pedir.
Jajaja otra denuncia truchas de la casta. Milei fue a hablar con los pibes y les dijo la verdad sobre el periodismo militante. ¿Eso es delito ahora? En este país se denuncia todo menos la corrupción de 20 años.
No es una denuncia trucha, hay jurisprudencia sobre el peso institucional de la palabra presidencial. No es lo mismo que lo diga un ciudadano que el presidente con el aparato del Estado detrás. Eso lo entiende cualquiera que haya pisado una facultad de derecho.
Ah sí, la facultad de derecho donde se formaron todos los que nos robaron 20 años. Mucho argumento legal y poca honestidad, señora.
Más allá de la grieta, el punto concreto es que eran menores de edad en un contexto escolar. Si cualquier otro adulto va a una escuela y le dice a los chicos que abucheen a alguien, lo sacan cagando. El cargo presidencial no puede ser un cheque en blanco para hacer lo que se quiera.
Reset Republicano... ¿esos no son los mismos que bancaban a Macri? Ahora se acuerdan de la república. Igual tienen razón en esto, eh, no me malentiendan.
Soy docente y esto me revuelve el estómago. La escuela es un espacio de formación ciudadana plural. Que el presidente entre a un aula y use a los chicos como público de un acto político es una violación al espíritu mismo de la educación pública y democrática.
y el kirchnerismo que hacía con los pibes en los actos? esto es lo mismo pero al revés, todos usan a los chicos cuando les conviene
No es lo mismo y no todo se resuelve con 'pero el otro también'. Acá hay una denuncia penal concreta con cargos específicos. Si el kirchnerismo hizo lo mismo, que lo denuncien también. Pero eso no blanquea esto.
La parte del origen 'satánico' del marxismo me parece lo más preocupante. Eso no es política, es delirio pseudorreligioso que no tiene lugar en ninguna escuela. ¿Qué le estás enseñando a un pibe de 16 años con eso?
Comodoro Py va a archivar esto en dos semanas, como archivan todo lo que no les conviene a los de turno. Igual está bien que quede registrado.
Lo de 'festejarles' el abucheo a la prensa es indefendible. Punto. No importa si te gusta o no el periodismo argentino.
Y mientras tanto acá en Santa Fe seguimos esperando que Nación libere los fondos de obra pública que nos deben. Pero bueno, el presidente tiene tiempo para ir a dar clases de odio a los colegios privados.
Que quede claro: la libertad de expresión tiene límites cuando hablás con menores en un contexto de autoridad. Un maestro no puede hacer lo mismo que hizo Milei sin perder el cargo. ¿Por qué el presidente sería la excepción?
Aguante Milei, el único que dice lo que piensa. Los periodistas se merecen el abucheo y más.