Rosario tiene la costumbre de guardar secretos bajo sus veredas. Esta vez, los trabajos de remodelación de la plaza De la Cooperación, ubicada en la esquina de Mitre y Tucumán, depararon una sorpresa que nadie esperaba: en el subsuelo apareció intacta la estructura de los antiguos depósitos del Mercado Norte, el centro comercial que durante casi un siglo fue parte del tejido cotidiano de esa zona céntrica de la ciudad.
El hallazgo se produjo este fin de semana, en plena intervención de la plaza, y de inmediato generó preguntas sobre qué hacer con esa infraestructura subterránea que el tiempo había sepultado pero no destruido. La solidez aparente de las estructuras encontradas abre una ventana de oportunidad que pocas ciudades tienen: recuperar patrimonio histórico en pleno corazón urbano.
El Mercado Norte fue uno de los mercados de abasto más importantes de Rosario. Funcionó durante décadas como punto de aprovisionamiento y comercio popular en el área central, hasta que su actividad fue declinando con el correr del siglo XX y el edificio terminó siendo demolido. Sobre ese terreno se construyó luego la plaza que hoy lleva el nombre De la Cooperación, sin que quedara registro visible de lo que había debajo.
Lo que los trabajadores encontraron al excavar son precisamente los depósitos subterráneos que formaban parte de la infraestructura de ese mercado: espacios diseñados para almacenamiento, con la lógica constructiva de principios del siglo pasado. El estado en que se encuentran y el uso que podría dárseles son las preguntas que ahora tiene que responder el municipio.
En términos patrimoniales, el hallazgo tiene un valor innegable. Rosario cuenta con escasos ejemplos de arqueología urbana de este tipo, y la preservación de estas estructuras podría convertirse en un activo cultural y turístico si se gestiona con criterio. Ciudades como Buenos Aires han aprovechado hallazgos similares —el caso del Cabildo o los túneles coloniales del Casco Histórico son ejemplos— para generar recorridos patrimoniales que atraen visitantes y refuerzan la identidad urbana.
Sin embargo, la decisión sobre el destino del subsuelo no es sencilla. Las opciones van desde la preservación museística hasta la integración en el diseño de la plaza remodelada, pasando por el simple sellado y continuación de las obras. Cada alternativa tiene costos, plazos y complejidades técnicas distintas. Y en una ciudad que arrastra décadas de déficit en infraestructura básica, la pregunta sobre prioridades siempre está presente.
Lo que está claro es que el hallazgo no puede ignorarse. La Municipalidad de Rosario deberá definir en los próximos días si convoca a especialistas en patrimonio, si frena parcialmente las obras o si avanza con un plan de documentación antes de continuar. La experiencia indica que estas decisiones, cuando se toman apuradas y sin criterio técnico, suelen terminar en lamentaciones.
La plaza De la Cooperación, mientras tanto, sigue en obras. Y debajo de ella, el Mercado Norte espera, como siempre lo hizo, que alguien decida qué hacer con él.
Con información de: La Capital

Comentarios (13)
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Qué descubrimiento increíble. Mi abuela me contaba que de chica iba al Mercado Norte con su mamá a hacer las compras. Es emocionante saber que todavía existe algo de ese lugar.
Seguro que lo tapan con cemento y listo, como hacen siempre. En Rosario no se cuida nada del patrimonio histórico.
No necesariamente. Hay antecedentes en otras ciudades de recuperar este tipo de estructuras y convertirlas en atractivos turísticos. Ojalá acá se haga bien.
Sí, en otras ciudades sí. Acá van a hacer una licitación, se van a robar la plata y van a tapar todo. Tengo fe cero.
Che, ¿alguien sabe si van a parar las obras mientras evalúan qué hacer? Porque si siguen excavando sin criterio pueden destruir todo sin darse cuenta.
Soy arquitecto y esto es muy valioso desde el punto de vista patrimonial. Lo ideal sería convocar a especialistas en arqueología urbana antes de tomar cualquier decisión. Esperemos que el municipio no lo maneje con la misma improvisación de siempre.
Hermoso!! Ojalá lo conviertan en algo que la gente pueda visitar, como un museo subterráneo o algo así. Rosario necesita más cosas de estas.
Museo subterráneo jaja. Con la plata que no hay, ¿de dónde van a sacar para mantener eso? Seamos realistas.
Y bueno, soñar no cuesta nada. Mejor que taparlo y olvidarse.
Lo que me preocupa es que si esto frena las obras de la plaza, que ya llevan meses, vamos a tener otro espacio público abandonado a la mitad. Hay que encontrar un equilibrio.
Mi papá trabajó en el Mercado Norte en los años 60. Siempre nos contaba historias de ese lugar. Ver que algo de eso todavía existe me llena el corazón.
Mientras tanto el municipio sigue subiendo tasas y la ciudad se cae a pedazos. Que pongan la plata en arreglar las calles antes de hacer museos.
No es una cosa o la otra, se pueden hacer las dos. El problema es la gestión, no los recursos.