Un operativo de la Policía Federal Argentina (PFA) terminó este viernes 18 de julio con cuatro jóvenes detenidos por presunta venta de drogas en el barrio El Mangrullo, uno de los sectores del cordón norte de Rosario que históricamente concentra problemáticas sociales vinculadas al narcomenudeo.
Fuentes oficiales confirmaron el secuestro de cientos de dosis de cocaína, además de otros elementos vinculados a la actividad ilícita. El procedimiento se enmarca en una investigación de la Justicia provincial que venía siguiendo el movimiento de esta célula de microtráfico en la zona.
La intervención de la PFA en un operativo que responde a una causa de la órbita provincial refleja la modalidad de trabajo conjunto que el gobierno de Maximiliano Pullaro viene impulsando desde que asumió en diciembre de 2023: articulación entre fuerzas federales y el sistema judicial santafesino para golpear los puntos de venta minorista de drogas que alimentan la cadena del narcotráfico en los barrios populares de la ciudad.
El Mangrullo, ubicado en el extremo norte de Rosario sobre la ribera del Paraná, es un barrio que durante años quedó en el radar de las fuerzas de seguridad por la presencia de búnkeres y puntos de venta de estupefacientes. La zona, de difícil acceso y con una trama urbana compleja, fue escenario de múltiples operativos en los últimos años, aunque la persistencia del microtráfico demuestra que la problemática requiere intervenciones sostenidas y no solo golpes aislados.
El microtráfico es, en rigor, el eslabón más visible —y más dañino para el tejido social— de una cadena que tiene sus vértices en estructuras criminales de mayor escala. Cada búnker desarticulado representa un alivio momentáneo para los vecinos, pero la experiencia rosarina de la última década enseña que sin trabajo territorial sostenido, los puntos de venta se reconstituyen con rapidez.
Desde la gestión Pullaro se insiste en que la estrategia de seguridad combina la presencia policial con el fortalecimiento del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que es quien conduce las investigaciones. En ese esquema, operativos como el de este viernes en El Mangrullo son el resultado visible de semanas o meses de seguimiento judicial, no acciones improvisadas.
Los cuatro detenidos quedaron a disposición de la Justicia provincial, que deberá determinar si se les imputa el delito de comercialización de estupefacientes o tenencia con fines de comercialización, figuras que en el Código Penal argentino tienen escalas que van de los 4 a los 15 años de prisión según la cantidad y el rol de cada imputado en la organización.

Comentarios (13)
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Cuatro detenidos está bien, pero en El Mangrullo esto pasa hace años y siempre vuelve a estar igual. Necesitan trabajo social, no solo operativos.
Algo es algo. Al menos la Federal se está moviendo. Con Perotti esto ni salía en los diarios.
Pullaro está haciendo lo que hay que hacer: articular fuerzas y dejar que el MPA investigue en serio. Los resultados se ven.
¿Y los que están arriba de estos cuatro pibes? Esos nunca caen. Siempre los mismos perejiles.
Totalmente de acuerdo. Los que mueven los hilos siguen libres y mandan a los pibes del barrio a vender. El sistema está roto.
Che, pero para llegar a los de arriba primero tenés que agarrar a los de abajo y que hablen. Así funciona una investigación. No es magia.
Yo vivo cerca y la verdad es que uno siente alivio cuando hay operativos, aunque sea por unos días. El miedo que se vive en esos barrios no lo entiende el que no lo vive.
Cientos de dosis secuestradas no es poca cosa. Eso es mucha droga circulando en un barrio. Bien por el operativo.
Ojalá no los larguen a los dos días como pasa siempre. La justicia después los suelta y vuelven al mismo lugar.
El MPA viene trabajando bien en esto, hay que reconocerlo. Las investigaciones llevan tiempo pero los resultados se empiezan a ver en operativos como este.
Cuatro jóvenes... siempre jóvenes. El narco los usa y los descarta. La pobreza es el caldo de cultivo y nadie habla de eso.
Bien por la Federal y por la Justicia provincial. Esto es lo que pasa cuando hay coordinación real entre fuerzas. Ojalá se sostenga en el tiempo.