El barrio Ludueña, en el noroeste de Rosario, fue escenario en la noche del viernes 18 de julio de una nueva balacera que sacudió a la comunidad y dejó tres personas heridas de gravedad, entre ellas un adolescente en estado crítico y una chica de 16 años embarazada. El ataque, con más de 20 disparos, se produjo contra una vivienda precaria de chapa ubicada en la calle Teniente Agneta, entre Tupac Amaru y Casilda, a metros de las vías del ferrocarril Mitre.
Según los primeros testimonios relevados por las autoridades, el hecho habría sido una represalia: durante la tarde, un adolescente de 16 años habría tenido una discusión con cuatro jóvenes que luego lo siguieron hasta el asentamiento. Cerca de las 20 horas, el grupo regresó al lugar, llegó encapuchado y desde las vías del tren comenzó a disparar contra la vivienda donde el menor había ingresado. Versiones sin confirmar oficialmente señalan que los atacantes pertenecerían a la banda conocida como Los Menores.
Las tres víctimas estaban dentro de la precaria construcción cuando los proyectiles la atravesaron. Jonás V., de 16 años, recibió impactos en el tórax y la zona lumbar y su estado fue calificado como crítico. Tatiana Blén C., también de 16 años y embarazada, sufrió tres heridas de bala: en la pierna, el muslo y el codo. La tercera víctima, Cintia Ángela A., de 42 años, fue alcanzada por proyectiles en el tórax y un tobillo, y su estado era reservado.
Ante la demora de los servicios de emergencia, fueron los propios vecinos quienes trasladaron a las víctimas en autos particulares. La mujer y la adolescente embarazada llegaron primero al Policlínico San Martín, desde donde fueron derivadas en ambulancia al hospital Heca, el efector de alta complejidad ubicado en avenida Pellegrini al 3200. El joven Jonás fue llevado directamente al mismo hospital por sus allegados.
En el lugar trabajaron efectivos del Grupo Táctico Multipropósito y del Comando Radioeléctrico, quienes levantaron del piso 17 vainas servidas. Hasta el mediodía del sábado, no había ningún detenido por el ataque.
El hecho vuelve a poner en el centro del debate la situación de los barrios populares del noroeste rosarino, donde la disputa territorial entre bandas sigue cobrando víctimas inocentes. Ludueña es uno de los sectores históricamente más castigados por la violencia narco en la ciudad, con asentamientos que concentran altos índices de vulnerabilidad social y donde el Estado tiene una presencia aún insuficiente. Que entre las víctimas haya una adolescente embarazada y un menor de edad en estado crítico refleja con crudeza el costo humano de una violencia que no distingue edades ni condiciones.

Comentarios (14)
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Una nena de 16 años embarazada baleada. Un pibe en estado crítico. ¿Hasta cuándo vamos a seguir leyendo estas noticias? Ludueña necesita presencia del Estado, no solo patrulleros después del hecho.
Vivo a diez cuadras de ahí y te juro que los viernes a la noche parece una zona de guerra. Los vecinos estamos hartos y con miedo.
Lo que me parte el alma es que fueron los vecinos los que los llevaron al hospital en autos particulares. ¿Dónde estaban las ambulancias? ¿Dónde estaba el Estado en ese momento?
Siempre la misma historia: balacera, vainas en el piso, ningún detenido. El sistema judicial es un chiste.
Más presencia policial dicen algunos, pero el problema es estructural. Sin trabajo, sin educación, sin oportunidades, los pibes caen en esto. No es tan simple como mandar más patrulleros.
Sí, claro, la culpa es de la sociedad. Mientras tanto la nena embarazada está en el Heca con tres balazos. Dejate de joder con las teorías.
17 vainas levantaron del piso. 17. Y cero detenidos. Algo no funciona.
Que tristeza enorme. Una adolescente embarazada. Ojalá el bebé esté bien, eso no lo dice la nota.
El barrio Ludueña tiene gente trabajadora y buena que vive con miedo todos los días. No hay que confundir el barrio con las bandas que lo tienen tomado.
¿Y Monteverde? ¿Qué dice el intendente? Porque de esto no veo conferencia de prensa.
La violencia narco es un problema provincial y nacional, no solo del intendente. Hay que pedirle cuentas a todos los niveles del Estado, no solo al municipio.
yo conozco gente del barrio y es una zona muy brava hace años. esto no es nuevo, lo nuevo es que ahora sale en los medios
Que se recuperen las víctimas, especialmente esa chica y su bebé. Lo demás, la justicia y la política, que lo resuelvan los que tienen que resolverlo. Hoy solo pienso en ellos.