Santa Fe se ubica entre las provincias con menor morosidad del país, pero ese dato alentador esconde una realidad preocupante: de los 412.845 deudores morosos registrados en la provincia, más de 264.000 están clasificados en Situación 5, la categoría considerada irrecuperable por el sistema financiero. El dato surge de un informe del Centro de Economía pullaro-y-el-ex-presidente-eduardo-duhalde-en-la-casa-.html" class="auto-link">Política Argentina (CEPA), elaborado a partir de datos del Banco Central y de la Central de Deudores del Sistema Financiero.
La tasa de morosidad provincial alcanza el 13% sobre el total del dinero prestado, lo que ubica a Santa Fe en el puesto 22° sobre 24 jurisdicciones —provincias más CABA—, es decir, entre las de menor irregularidad relativa del país. Solo Entre Ríos comparte ese nivel, mientras que CABA lidera con el índice más bajo, de 10,2%. En el extremo opuesto, las provincias del norte registran los peores indicadores.
Sin embargo, la foto cambia cuando se analiza la cantidad de personas involucradas. Sobre un total de 1.631.195 deudores en la provincia —medidos por CUIT único, independientemente de cuántos préstamos tengan—, el 25% registra algún tipo de irregularidad. Lucila Rivolta, integrante de CEPA, precisó la distinción metodológica: «Ese 13% corresponde al nivel de morosidad sobre el total del dinero prestado. Pero a la hora de ver la cantidad de morosos, hay que tomar como referencia la totalidad de deudores, sobre CUIT único, independientemente de que tengan más de un préstamo».
En términos absolutos, Santa Fe ocupa el tercer lugar nacional en cantidad de deudores morosos, detrás de la Provincia de Buenos Aires —con 2.222.026 casos— y Córdoba —con 501.091—, y por delante de CABA, que registra 345.341. El peso demográfico y económico de la provincia explica en parte esa posición.
El análisis por tipo de entidad financiera también arroja diferencias relevantes. En el sistema bancario, la morosidad santafesina es del 9,6%, por debajo del promedio nacional de 13%. En cambio, en las billeteras virtuales —un segmento de crédito que creció exponencialmente en los últimos años con actores como Mercado Pago, Ualá y Naranja X— el porcentaje sube al 31,2%, aunque sigue siendo inferior al 33,9% nacional. Este dato refleja que el crédito digital, más accesible y con menos filtros de riesgo, concentra una porción desproporcionada de la irregularidad.
El perfil etario de los deudores morosos revela que el problema golpea con más fuerza a la población en edad laboral activa. El 70,6% de los morosos santafesinos tiene entre 25 y 54 años. El segmento más comprometido es el de 25 a 34 años, con 116.789 personas en situación irregular, seguido por el de 35 a 44 años, con 105.066 casos. Entre los 45 y 54 años se contabilizan 69.856 deudores.
El dato más duro del informe es la concentración en los niveles más severos de deterioro. De los 412.845 morosos, 264.770 están en Situación 5 —irrecuperable—, mientras que otras 94.328 personas se encuentran en Situación 4, de alto riesgo de insolvencia. Solo 53.862 están en Situación 3, con riesgo medio. En conjunto, más del 85% de los morosos santafesinos está en las categorías más graves, lo que sugiere que quienes caen en irregularidad difícilmente logran revertir su situación.
En cuanto a los montos, el préstamo moroso promedio en Santa Fe es de $2.323.638, algo por debajo de la media nacional de $2.556.203. La deuda bancaria promedio en mora llega a $3.045.764 por persona, mientras que en billeteras virtuales el promedio provincial es de $1.191.189. La brecha entre ambos segmentos ilustra que el crédito bancario, aunque más regulado, implica compromisos financieros significativamente mayores cuando entra en mora.
El cuadro general plantea una paradoja que merece atención: Santa Fe administra relativamente bien su nivel de morosidad en términos porcentuales, pero la profundidad del deterioro entre quienes ya cayeron en irregularidad es alarmante. La pregunta que queda abierta es si el sistema financiero —y las políticas públicas— tienen herramientas reales para revertir situaciones que, por definición, ya fueron clasificadas como irrecuperables.

Comentarios (15)
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El número que me impacta es ese: 264.000 personas en situación irrecuperable. No es un porcentaje, son familias reales que ya no tienen salida dentro del sistema. Eso es una crisis silenciosa.
Y encima somos de las provincias con MENOS morosidad. Imaginate cómo están las del norte. El sistema financiero argentino es un desastre de punta a punta.
Yo caí en mora en 2024 con una billetera virtual. Pedí un crédito porque no llegaba a fin de mes, después no pude pagar y se fue todo a pérdida. Nadie te explica en qué te metés cuando aceptás esas condiciones.
El problema no es el crédito digital, el problema es que la gente pide prestado para consumo básico porque los salarios no alcanzan. La causa es otra.
Discrepo. La gente también pide crédito para comprar cosas que no necesita. Hay un problema cultural de educación financiera que nadie quiere discutir.
Lo de las billeteras virtuales era predecible. Te dan crédito en 3 clics sin verificar nada y después se sorprenden con el 31% de mora. El negocio es la tasa, no el cobro.
Trabajo en un banco y puedo confirmar que la diferencia entre mora bancaria y billeteras es enorme. Nosotros tenemos procesos de evaluación crediticia. Las fintech prestan a cualquiera.
igual el banco tampoco te presta si sos informal o no tenés recibo de sueldo, así que la billetera es lo único que queda para mucha gente
Lo que me llama la atención es que el grupo más afectado son los de 25 a 34 años. Es la generación que entró al mercado laboral en los peores años de la economía argentina. No es casualidad.
Al menos Santa Fe está mejor que el promedio nacional. Algo es algo. Aunque igual 412 mil personas en mora es un número que duele.
Estar en el puesto 22 de 24 en morosidad no es un logro, es el piso mínimo. Que haya provincias peores no nos hace mejores.
El dato clave es que el 85% de los morosos ya está en las categorías más graves. Eso significa que el sistema no tiene mecanismos reales de recuperación. Una vez que caés, no salís.
Ojalá esto sirva para que alguien en el gobierno diseñe un programa serio de refinanciación. Pero no, prefieren hablar de déficit cero mientras la gente se hunde.
El déficit cero es parte de la solución, no del problema. Si el Estado gasta menos, hay menos inflación, y si hay menos inflación, los salarios reales suben y la gente puede pagar sus deudas. Es economía básica.