Lo que encontraron los efectivos en ese pasillo de barrio Alvear no era poca cosa. Una bolsa tirada al piso en el apuro de la huida, y adentro, 1.160 envoltorios de material blanquecino —presuntamente cocaína— más 88 envoltorios con trozos de material vegetal compatible con cannabis. No era consumo personal. Era un punto de venta en pleno funcionamiento.
El operativo se desencadenó este martes al mediodía en la intersección de Lavalle 4300, cuando una comisión policial detectó a tres hombres en las inmediaciones de un automóvil realizando lo que todo indicaba era una transacción de estupefacientes. La escena era clara: el auto, los movimientos, los compradores que se acercaban y se iban.
Cuando los efectivos se aproximaron, uno de los tres acusó el golpe antes que los demás. Bajó del vehículo, salió corriendo y se metió por un pasillo intentando ganar distancia. No le alcanzó. Los policías lo siguieron de cerca y en la corrida vieron el momento exacto en que el hombre arrojó un envoltorio al suelo, el gesto clásico del que quiere deshacerse de la evidencia antes de que lo atrapen. No funcionó.
Una vez reducido e identificado, la Policía constató que en la bolsa que había intentado abandonar se encontraba la carga completa: más de 1.200 envoltorios entre cocaína y cannabis, listos para ser distribuidos en la zona. Sus dos cómplices, que habían permanecido cerca del auto, también fueron detenidos sin mayores incidentes.
Barrio Alvear, ubicado en la zona sudoeste de Rosario, es uno de los sectores que históricamente concentra tensión en materia de narcomenudeo. La venta callejera de estupefacientes en sus esquinas y pasillos no es una novedad para los vecinos, que conviven con esta realidad hace años. Lo que sí llama la atención en este caso es la cantidad de material secuestrado: más de mil envoltorios no es el stock de un transa de esquina, es una operación con cierta escala.
¿Cuántos de esos envoltorios ya habían circulado antes de que la Policía llegara? Esa es la pregunta que queda flotando. El procedimiento fue exitoso en términos de detenciones y secuestro, pero el contexto del barrio obliga a no conformarse con el parte de prensa. Tres detenidos son tres detenidos, pero la estructura que los pone ahí sigue en pie hasta que alguien tire del hilo hacia arriba.
Los tres hombres quedaron a disposición de la Justicia. La investigación continúa para determinar el origen del material y si existe una organización mayor detrás del punto de venta desarticulado en Lavalle al 4300.

Comentarios (13)
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Vivo a tres cuadras de ahí y esto es todos los días. Que agarren tres no cambia nada, mañana hay otros tres en el mismo lugar. Necesitamos algo más que operativos sueltos.
Mil envoltorios no es un transa de barrio, eso es una organización. Alguien tiene que tirar del hilo para arriba o esto no sirve de nada.
Buen trabajo de la Policía, hay que reconocerlo. Detectaron la venta, los siguieron, los redujeron. Así tiene que ser.
Rodrigo, no te digo que no hicieron bien su trabajo. Pero en Alvear esto pasa hace 20 años. ¿Cuántos operativos van y el problema sigue igual?
Y qué querés, que no hagan nada? Algo es algo. La solución no es solo policial, de acuerdo, pero tampoco hay que criticar cuando actúan bien.
Jajaja uno tira la bolsa corriendo y piensa que no lo vieron. Clásico. Mil envoltorios en la mano y creyó que zafaba.
Lo que me preocupa es que esto es al mediodía, no a las 3 de la mañana. En plena luz del día vendiendo en la calle. Eso dice todo del nivel de impunidad que hay.
Exacto Valeria, al mediodía y al lado de un auto. Sin ningún miedo. Eso es lo que tendría que preocupar a las autoridades.
Ojalá la Justicia no los largue en 48 horas como pasa siempre. Sino el operativo no sirvió para nada.
Eso mismo pensé yo. Los agarran hoy y el jueves están de vuelta en Lavalle. El sistema judicial es un chiste.
Hay que ver si investigan de dónde viene esa droga. Con esa cantidad alguien los está abasteciendo. Si no llegan al proveedor, esto se repite.
yo soy del barrio y la verdad que ya estamos cansados. los pibes del barrio no tienen la culpa de nacer ahí y que los metan en esto desde chicos
Muy bien la Policía. Ahora que la Justicia haga su parte también.