Lo que pasó en Carcarañá ese domingo a la tarde no debería poder pasar. Un policía va a trabajar, cumple su turno, acepta un servicio adicional de seguridad en un partido de fútbol, y no vuelve a su casa. Damián López tenía dos hijos, diez años en la fuerza y toda una vida por delante. Un piedrazo se la arrancó.
Este martes, sus restos fueron velados en Corrientes al 1800, en Rosario, desde las diez de la mañana hasta el mediodía. Familiares, amigos y agentes de la Policía de Santa Fe se juntaron para despedirlo. Hubo llantos, abrazos, silencios que pesan más que cualquier discurso. Después, el féretro fue trasladado al cementerio Parque Solar del Señor, en Villa Gobernador Gálvez.
La fuerza lo despidió como corresponde: con una ceremonia en plena calle, la Banda de Policía, escolta al féretro y una guardia de honor. Porque López murió en cumplimiento de su deber, aunque ese deber era simplemente estar presente en una cancha de barrio durante una final de liga regional.
El episodio ocurrió el domingo pasado, alrededor de las 19 horas, en el Club Atlético Carcarañá. Se jugaba la final de la Liga Cañadense, donde Sportivo Las Parejas le ganó a Cremería. Al terminar el partido, se desató una pelea entre hinchas. En ese caos, López recibió el impacto de una piedra en la cabeza, perdió el equilibrio y cayó contra una estructura metálica. El golpe le provocó una severa lesión en la región occipital del cráneo.
Fue trasladado de urgencia a Rosario y derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde ingresó con diagnóstico de muerte cerebral. El lunes, falleció.
¿Cuánto vale la vida de un policía que va a trabajar un domingo a la tarde? La pregunta no es retórica: es la que deberían estar haciéndose quienes organizaron ese evento, quienes fallaron en el control del público y quienes todavía no tienen una respuesta clara sobre cómo se llegó a esto.
La Fiscalía investiga el caso para determinar exactamente cómo se produjo la agresión y quiénes participaron. Al cierre de esta nota, cuatro personas permanecían demoradas. Ningún dato concreto sobre imputaciones formales había trascendido aún.
López era oriundo de Rosario, prestaba servicios habitualmente en el Comando Radioeléctrico de Roldán y ese domingo había terminado su jornada regular antes de aceptar el servicio adicional en Carcarañá. Un hombre que fue más allá de lo que le pedían. Y que pagó con su vida.
La violencia en el fútbol amateur no es nueva ni es menor. Pero cuando cobra una vida, cuando una familia queda sin padre y sin marido, cuando una fuerza de seguridad tiene que enterrar a uno de los suyos por una piedra tirada en una cancha de pueblo, algo se rompió de manera profunda. Y pedir que no pase más, sin que nadie rinda cuentas, es exactamente la razón por la que sigue pasando.

Comentarios (14)
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Un hombre que terminó su turno y aceptó laburar un poco más para llevar unos pesos extra a su casa. Y lo mataron. No tengo palabras. Que en paz descanse Damián.
Dos hijos sin padre por una piedra tirada en una cancha de barrio. Esto es lo que nos dejó la violencia en el fútbol. Cuándo vamos a reaccionar de verdad como sociedad?
Y los que tiraron la piedra van a salir en libertad en seis meses, ya sé cómo termina esto. El sistema no protege a nadie.
Hay que ver bien qué pasó antes de sacar conclusiones. No digo que esté bien lo que pasó, para nada, pero la investigación tiene que aclarar todo. Cuatro demorados no significa cuatro culpables.
Roberto, un hombre está muerto. Su familia lo enterró hoy. No es momento de ponerse garantista con los que tiraron piedras.
Garantista no, realista. Si mandamos a la cárcel al que no fue, el culpable queda libre. Eso tampoco le hace justicia a Damián.
Yo soy docente y cada vez que hay un acto escolar o un evento público me pregunto quién nos cuida a nosotros si pasa algo. Los que trabajan para que todo funcione son los primeros en quedar expuestos.
La Liga Cañadense tiene que dar explicaciones. Cómo organizaron la seguridad de esa final? Había suficiente personal? Esas preguntas no las veo en ningún lado.
Exacto Diego. Siempre cae todo sobre el policía de turno y nadie le pregunta nada a los organizadores del evento. Responsabilidad civil, penal, lo que sea.
Vi las fotos del velorio y me partió el alma. La guardia de honor, la banda de policía, la familia llorando en la calle. Ojalá esa imagen le quede grabada a los que tiran piedras en las canchas.
Diez años en la fuerza, dos pibes, y se fue así. No hay justicia posible para eso. Solo queda pedir que los responsables paguen de verdad.
Me parece importante que la nota mencione que él había terminado su turno y aceptó el servicio adicional. Eso dice todo de la persona que era. Un laburante de verdad.
y el gobernador Pullaro dijo algo? o solo cuando conviene salen a hablar de seguridad
Descanse en paz Damián. A su familia le mando un abrazo enorme desde acá. Que encuentren justicia.