Una familia rosarina compuesta por dos adultos y dos menores, con vivienda propia, necesitó $1.778.233 durante agosto de 2026 para cubrir sus necesidades básicas y no quedar por debajo de la línea de pobreza. El dato surge del último informe de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que mide mensualmente el costo de vida en la ciudad.
La Canasta Básica Total (CBT) —el indicador que define el umbral de pobreza— se ubicó en $601.211 por persona durante el mes pasado, tras registrar una suba mensual del 7,9%. El número representa el costo de todos los bienes y servicios que una persona necesita para no ser considerada pobre, incluyendo alimentos, vestimenta, transporte, salud y vivienda.
Para ponerlo en perspectiva: ese 7,9% de aumento mensual equivale a una presión inflacionaria que, de sostenerse, implicaría una inflación anualizada de casi el 150%. Aunque la inflación nacional viene desacelerándose desde los picos de fines de 2023 y principios de 2024, los números de la canasta básica en Rosario muestran que el costo de no ser pobre sigue siendo una carrera difícil de ganar para los salarios reales.
La Usina de Datos de la UNR es uno de los observatorios de precios más reconocidos del interior del país. Releva mensualmente los precios en comercios y mercados de Rosario y el Gran Rosario, y su metodología es considerada una referencia para medir el impacto real de la inflación en la economía doméstica de las familias de la región.
El dato de agosto llega en un contexto en el que el gobierno nacional de Javier Milei sostiene que el ajuste fiscal y la desregulación están sentando las bases para una recuperación sostenida. La inflación mensual a nivel nacional viene mostrando una tendencia a la baja desde los niveles récord heredados de la gestión anterior, pero los números de la canasta básica local evidencian que la estabilización aún no se traduce en alivio inmediato para los bolsillos de las familias trabajadoras.
Lo que los datos también revelan, aunque pocas veces se dice con claridad, es que décadas de déficit fiscal, emisión monetaria y presión impositiva récord destruyeron el poder adquisitivo de los argentinos de manera estructural. Una familia que en los años 90 podía vivir con un salario hoy necesita que dos adultos trabajen a tiempo completo —y en muchos casos más— para mantenerse por encima de la línea de pobreza.
El desafío hacia adelante es que la desaceleración inflacionaria se consolide y que los salarios reales recuperen terreno. Por ahora, los $1.778.233 que necesita una familia rosarina para no ser pobre en agosto son un recordatorio brutal del costo que tiene la herencia de años de mal gobierno.

Comentarios (13)
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Casi 1,8 millones para no ser pobre. Y hay gente que todavía defiende 40 años de populismo que nos llevaron a esto. El problema no es Milei, el problema es lo que dejaron.
Marcelo, pero Milei lleva casi dos años gobernando y la canasta sigue subiendo al 7,9% mensual. ¿Hasta cuándo la culpa es del anterior? En algún momento tienen que hacerse cargo.
Sandra tiene razón. La herencia eterna ya cansa. La gente no llega a fin de mes HOY, no en el gobierno de Cristina.
Mi sueldo no llega ni a la mitad de eso y somos cuatro en casa. No sé de qué canasta hablan, acá la realidad es otra.
Lo que me parece importante destacar es que la UNR hace un trabajo serio midiendo esto. Al menos tenemos datos reales y no los del INDEC de la época K que directamente mentían.
Patricia, el INDEC ahora tampoco es que sea la biblia jaja. Igual sí, la UNR tiene buena metodología.
Trabajo en salud pública y te puedo decir que las familias que atendemos no tienen ni cerca esa plata. La pobreza real es mucho peor que cualquier estadística.
Dos adultos trabajando en blanco con salarios promedio no llegan a $1,8 millones juntos. Eso es lo que nadie dice. No es un problema de gasto, es un problema de ingresos pulverizados.
El 7,9% mensual es una locura. Si eso se mantiene un año es inflación del 150%. ¿Y nos dicen que estamos mejor? Necesito ver eso reflejado en el bolsillo, no en los discursos.
Rodrigo, la inflación mensual nacional viene bajando. Agosto fue un mes con algunos aumentos puntuales en servicios. No es lo mismo que el 25% mensual que teníamos en diciembre 2023.
Más allá de la grieta, lo concreto es que una familia necesita casi 2 millones para no ser pobre. Eso es un dato que duele sin importar a quién votes.
Y encima 'con vivienda propia'. Los que alquilan necesitan bastante más. Rosario tiene uno de los mercados de alquiler más caros del país.