Una nueva jornada de protesta se prepara para este jueves en el centro porteño. Organizaciones sociales, sindicales y políticas convocaron a la denominada Marcha de los Endeudados, que partirá a las 14 horas desde la intersección de Paseo Colón e Independencia con destino al Ministerio de Economía de la Nación, ubicado en Hipólito Yrigoyen 250, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El trasfondo de la movilización lo aportan los propios datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA): actualmente 5,8 millones de personas registran créditos impagos o atrasos superiores a los 90 días. La cifra implica un salto del 132% respecto de febrero de 2024, un período de apenas dos años que coincide con el inicio de la gestión de Javier Milei y el proceso de ajuste fiscal más agresivo en décadas. El universo real podría ser aún mayor, ya que el relevamiento contempla bancos, entidades financieras, tarjetas de crédito y billeteras virtuales, pero excluye los circuitos informales de crédito.
La convocatoria pone el foco en un fenómeno que las organizaciones describen como estructural: familias que recurren al crédito para cubrir gastos básicos como alimentos, alquileres y servicios. Desde la CGT, la central sindical más representativa del país, la lectura es categórica: "las familias argentinas se endeudan para poder vivir, para pagar el alquiler, comprar comida, afrontar la luz, el gas o sostener los gastos básicos del hogar". La central agrega que el aumento del costo de vida y el deterioro de los ingresos transforman el endeudamiento en un problema social, no meramente individual.
Desde la CTA, el referente Hugo Yasky apuntó a otro flanco del problema: la falta de regulación sobre las tasas de interés y los punitorios que aplican entidades financieras y fintech. En un contexto donde el crédito al consumo se expandió fuertemente durante 2025 —impulsado en parte por la desregulación financiera promovida por el propio Gobierno—, los intereses compuestos pueden convertir deudas manejables en cargas impagables en pocos meses.
La posición oficial, en cambio, es diametralmente opuesta. El presidente Javier Milei calificó el endeudamiento como una cuestión entre particulares, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el problema a decisiones individuales de quienes tomaron créditos a tasas elevadas esperando que la inflación licuara sus obligaciones. El argumento oficial tiene cierta lógica técnica: en un contexto de alta inflación, endeudarse en pesos a tasa fija era históricamente conveniente. Pero la desinflación acelerada de 2024-2025 invirtió esa ecuación y dejó a millones de deudores con obligaciones que crecen en términos reales.
La jornada del jueves no será exclusiva de los deudores. Desde las 9 de la mañana, representantes de pequeñas y medianas empresas se concentrarán frente a la Casa Rosada para reclamar medidas de emergencia para el sector. Los organizadores sostienen que durante la actual gestión cerraron unas 26.000 PyMEs en todo el país, y exigen al Congreso el tratamiento de una Ley de Emergencia PyME. Dos protestas simultáneas que, aunque con agendas distintas, comparten un denominador común: el impacto económico del ajuste sobre el tejido productivo y los hogares argentinos.
El debate de fondo es político y económico a la vez. El Gobierno de Milei defiende que el saneamiento fiscal y la baja de la inflación son condiciones necesarias para que el crédito vuelva a ser accesible y sostenible en el largo plazo. Sus críticos, en cambio, señalan que el costo del ajuste lo están pagando los sectores más vulnerables, que no tienen margen para esperar los frutos de una estabilización que aún no se traduce en mejoras salariales concretas. La Marcha de los Endeudados de este jueves es, en ese sentido, un termómetro más de una tensión social que no cede.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Yo soy una de esas 5,8 millones. Me quedé sin trabajo en 2024, usé la tarjeta para comer y ahora debo el triple de lo que gasté. No es que no sé administrarme, es que no alcanza. Ojalá esta marcha sirva para algo.
El endeudamiento subió 132% pero la inflación también venía destruyendo salarios hace 20 años. ¿Por qué nadie marchaba antes? Ahora que hay un gobierno que intenta ordenar el desastre, todos salen a la calle.
Rodrigo, marchaban, pero los medios no lo mostraban tanto. Y el tema no es si marchaban o no, es que hoy hay 5 millones y pico de personas que no pueden pagar sus deudas. Eso es un dato del BCRA, no de la CGT.
El dato del BCRA incluye atrasos de más de 90 días, no necesariamente gente en la miseria. Hay que leer bien las estadísticas antes de salir a marchar.
Lo de Caputo diciendo que la gente se endeudó esperando que la inflación licuara las deudas me parece una falta de respeto. ¿Alguien que gana 400 mil pesos y saca una tarjeta para comprar fideos está especulando con la inflación? En serio?
Caputo tiene razón en parte. Hubo mucha gente que tomó créditos UVA o en cuotas fijas pensando que iban a pagar menos en términos reales. Eso es especulación, aunque sea de pequeña escala. El problema es que mezclan esos casos con los que se endeudaron por necesidad.
26.000 PyMEs cerradas y el gobierno dice que la economía va bien. Alguien me explica cómo funciona eso.
El dato de las PyMEs lo dan los propios manifestantes, no es oficial. Hay que tener cuidado con esas cifras. Igual, que cerraron muchas empresas es innegable.
La CGT convocando marchas mientras sus dirigentes cobran sueldos de 5 millones por mes. Mucho cuento.
Más allá de quien convoca, el problema existe. Tengo una vecina que trabaja de enfermera y debe 6 meses de tarjeta. No es kirchnerista ni militante de nada, simplemente no le alcanza el sueldo.
Ojalá esta marcha sirva para que regulen las tasas de las fintech. Esas aplicaciones prestan plata a tasas del 300% anual y nadie las controla. Eso sí es usura.
Regular las tasas de las fintech suena bien pero en la práctica significa que van a prestar menos y los que no tienen acceso al sistema bancario se van a quedar sin crédito. No hay solución fácil.
¿Y en Rosario no hay marcha? Acá también hay miles de familias endeudadas. Siempre todo en Buenos Aires.
El gobierno tiene razón en que bajar la inflación era urgente. Pero el costo lo están pagando los que menos tienen. Eso no lo puede negar nadie con honestidad intelectual.