Las calles comerciales de Rosario muestran señales de alerta que ya no pueden ignorarse. El XII Relevamiento de Locales Comerciales, elaborado en forma conjunta por la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la UNR y el Colegio de Corredores Inmobiliarios (COCIR), confirmó lo que muchos comerciantes venían advirtiendo: la tasa de vacancia en la peatonal Córdoba saltó del 9,2% al 17,2% en apenas un semestre, mientras que en la calle San Luis pasó del 5,1% al 10,2%. El sector más castigado es, sin dudas, el textil.
No es casualidad que el deterioro se concentre en esos dos ejes. Tanto la peatonal Córdoba como San Luis son históricamente los corredores donde la industria de la indumentaria tuvo su mayor presencia en la ciudad. Hoy, esa tradición está en jaque por una combinación de factores que se potencian entre sí: caída del consumo, alquileres que no ceden, presión impositiva y la irrupción de plataformas digitales que operan en una zona gris tributaria.
Miguel Rucco, empresario y presidente del Observatorio Económico de Rosario, describe un panorama que va más allá de las arterias principales: "Los sectores más golpeados son los de las perpendiculares: Mitre y Sarmiento. Ni siquiera hay gente caminando". Rucco también señala un cambio estructural en la lógica del negocio: "En el macrocentro se empiezan a ver locales vacíos; es donde el alquiler está más caro, porque hoy alguien agudizando su venta online puede hacer el mismo trabajo desde un galpón que sale mucho más barato".
El costo de las locaciones comerciales es uno de los nudos más difíciles de desatar. Sabrina Brachetta, subsecretaria de Producción de la Municipalidad de Rosario, lo explica con precisión: "El valor de los alquileres comerciales sigue siendo muy costoso pese a la fuerte caída de la actividad. Una encuesta de COCIR sobre casi 50.000 contratos mostró que la mayoría de las locaciones comerciales se actualiza cada cuatro meses por IPC, lo que le agrega rigidez al costo fijo justo cuando cae la venta". En otras palabras, los contratos indexados no contemplan la realidad de un comercio que vende menos.
La caída del poder adquisitivo completa el cuadro. Lucas Ormaza, vicepresidente de la Cámara de Productores Textiles de Santa Fe y empresario del sector, advierte que el problema no es exclusivo de Rosario: "Cuando la familia no tiene excedente de ingresos, se hace muy difícil que pueda consumir bienes y servicios. Hay una pérdida real del poder adquisitivo del salario. Se está viviendo en toda la Argentina". Ormaza tiene locales en varias provincias y confirma que el fenómeno es nacional.
Pero hay un factor que genera especial tensión en el sector: la competencia de plataformas digitales internacionales como Shein y Temu, que operan en Argentina sin tributar en ninguno de los tres niveles del Estado. "Las plataformas digitales son una competencia desleal porque no pagan impuestos ni nacionales, ni provinciales, ni municipales. Los comerciantes de Rosario sí pagan eso", señala Ormaza, quien estima que estas plataformas ya absorbieron el 20% del mercado local de indumentaria, representando una transferencia masiva de capitales al exterior. La apertura de importaciones sin regulación específica agrava el desbalance.
El cambio de época también se refleja en la historia del sector. "Históricamente, para poder ingresar a un local en la peatonal había lista de espera; hoy encontrás locales que están tres o cuatro meses vacíos", grafica Ormaza. Sin embargo, el mercado no está paralizado: se está reconvirtiendo. Brachetta menciona casos concretos, como el local de Mitre y Córdoba donde una empresa de indumentaria no pudo renovar contrato y fue reemplazada por una firma de farmacia y cosmética, o el histórico local de Pasaje Álvarez y Presidente Roca, que estuvo años vacío hasta que inauguró Adidas. La subsecretaria destaca que estas reconversiones responden a un perfil comercial muy específico que está ganando terreno.
El diagnóstico es claro: el modelo del local textil en el centro de Rosario enfrenta una presión simultánea desde varios frentes. La discusión de fondo, que el relevamiento pone sobre la mesa, es si la respuesta debe venir de una regulación más equitativa para el comercio digital o de una reducción de la carga impositiva y los costos fijos que hoy asfixian a quienes producen y venden en la economía formal.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Tengo un local de ropa en San Luis hace 15 años y nunca la vi tan difícil. El alquiler me come el 40% de la facturación y encima compito con Shein que vende una remera a 3 dólares. ¿Cómo hacés?
La culpa la tiene el gobierno nacional que dejó entrar todo sin aranceles. Esto es lo que pasa cuando se abre la economía sin proteger la industria local.
El problema no es la apertura, es que el comercio local paga impuestos absurdos. Si bajaras ingresos brutos y tasas municipales, podrían competir. El Estado es el problema, no el mercado.
Sí claro, y mientras bajan impuestos Shein sigue sin pagar nada. Genial el plan. ¿Quién financia las escuelas y hospitales mientras tanto?
Yo compro en Shein porque no me alcanza para vestir a mis hijos en una tienda del centro. No es capricho, es necesidad. Que bajen los precios locales y ahí vemos.
Silvia, entiendo tu situación pero ¿sabés lo que pasa cuando todos hacemos eso? Cierran los locales, se van los empleos, y después no hay plata para nada. Es un círculo.
Caminé la peatonal el otro día y la mitad de los locales con carteles de alquiler. Da tristeza, antes era un paseo hermoso.
Lo de los alquileres indexados por IPC es una locura. Si las ventas caen un 30% pero el alquiler sube igual que la inflación, la matemática no cierra para nadie.
Yo trabajo en el sector hace años y esto no es nuevo, venimos avisando desde 2023. Nadie escuchó. Ahora se sorprenden con los números del relevamiento.
Interesante que Adidas haya abierto en Pasaje Álvarez. Eso muestra que el problema no es el centro en sí, sino el modelo de negocio del textil local que no se adaptó a tiempo.
Que regulen Shein y Temu YA. No puede ser que yo pague IVA, ingresos brutos y tasas municipales y ellos no paguen nada. Eso no es libre mercado, es trampa.
Libre mercado dicen... el libre mercado funciona cuando las reglas son iguales para todos. Acá hay unos que juegan con ventaja y otros que pagan todo. Eso no es competencia.
El dato de que estas plataformas ya tienen el 20% del mercado es brutal. En cinco años van a tener el 50 si no se hace nada. El Estado tiene que actuar, no importa el color político.
igual yo prefiero comprar local cuando puedo pero a veces la diferencia de precio es tan grande que no hay caso... no es fácil la decisión