Lo que está pasando en Puerto San Martín no es solo un conflicto laboral. Es una bomba de tiempo. Y este jueves, mientras 130 familias esperaban novedades afuera del Ministerio de Trabajo de Santa Fe en Rosario, adentro se desarrollaba una audiencia que, por ahora, no resolvió nada.
El conflicto estalló cuando Pampa Energía anunció el cierre definitivo de la línea de producción de caucho sintético en la histórica planta de la ex PASA Petroquímica, uno de los complejos industriales más emblemáticos del Gran Rosario. La empresa aseguró que el resto de las unidades seguirá operando, pero esa promesa no alcanza para calmar a los trabajadores que ya se quedaron sin trabajo.
El secretario gremial del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu), Rodrigo Jordana, fue claro desde la puerta del Ministerio: la empresa no está mandando telegramas de despido, pero tampoco está siendo transparente. "Lo que intentan hacer es acordar con cada trabajador, lo que es un despido encubierto", disparó en declaraciones al programa De 12 a 14 de El Tres.
La denuncia es grave. Según Jordana, Pampa Energía está llamando a los trabajadores de manera individual para ofrecerles acuerdos de desvinculación, pero las propuestas no son uniformes. "Nos encontramos con gente que tiene la misma categoría y antigüedad y le ofrecen diferentes montos", afirmó el dirigente. Negociaciones verbales, sin papel, sin testigos, sin sindicato en la mesa. El manual clásico para dividir y vencer.
Pero hay algo todavía más preocupante que los números en disputa: la seguridad del complejo petroquímico. Jordana reveló que entre los despedidos hay integrantes de la brigada de emergencia de la planta, el equipo que interviene ante cualquier incidente en un ambiente donde se trabaja con sustancias altamente inflamables y peligrosas. "El mínimo de dotación necesario para que el complejo sea seguro era de 12 y había 4", dijo sin rodeos. La noche del miércoles, la planta funcionó con menos de un tercio del personal de emergencia requerido.
¿Quién responde si algo sale mal? Esa pregunta no tiene respuesta cómoda. Y el sindicato lo sabe. "Siempre fuimos respetuosos de la seguridad del complejo, no así por parte de la directiva", remarcó Jordana, dejando en claro que la responsabilidad de esta situación recae sobre las decisiones de la empresa, no de los trabajadores.
Por si fuera poco, el dirigente denunció que los empleados que permanecen en la planta están siendo presionados para realizar tareas riesgosas bajo amenaza de perder sus puestos. Una situación que, en cualquier empresa con cultura de seguridad real, sería inaceptable. En un complejo petroquímico, es directamente peligrosa.
La producción está detenida. La negociación, trabada. Y 130 familias de Puerto San Martín y la zona esperan saber si van a cobrar lo que les corresponde o si van a tener que firmar un papel a solas, sin asesoramiento, aceptando lo que la empresa decida ofrecerles ese día. Pampa Energía, una de las principales empresas energéticas del país controlada por el grupo Mindlin, tiene los recursos para hacer las cosas bien. La pregunta es si tiene la voluntad.
La audiencia en el Ministerio continuaba al cierre de esta nota. El conflicto, lejos de resolverse, recién empieza a mostrar su verdadera dimensión.

Comentarios (13)
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Mi viejo trabajó 30 años en PASA. Ver lo que están haciendo con esa planta da una tristeza enorme. Eso era orgullo del Gran Rosario y lo están desguazando de a poco.
Y sí, Mindlin tiene plata para pagar lo que corresponde. Esto es pura avaricia disfrazada de 'decisión empresarial'.
4 brigadistas en una petroquímica. CUATRO. Si explota algo ahí la culpa va a ser de quién tomó esa decisión, no de los trabajadores. Esto es una locura.
Lo de la brigada de emergencia me parece lo más grave de todo. Estamos hablando de una planta petroquímica, no de una fábrica de galletitas. Si pasa algo ahí, el desastre puede ser enorme.
Yo entiendo que las empresas tienen que ajustar, pero llamar a cada trabajador por separado para ofrecerles montos distintos es una maniobra sucia. Para eso existe el sindicato, para que no te coman vivo solo.
Trabajo en RRHH y lo de los montos distintos para misma categoría y antigüedad es una práctica que existe para debilitar la posición colectiva. No es un error, es una estrategia. El sindicato tiene razón en denunciarlo.
Seamos honestos: producir caucho sintético en Argentina con los costos que hay hoy no cierra. No es que Pampa quiere cerrar por maldad, es que el negocio no da. El problema es cómo lo están haciendo, no que lo hagan.
Ah sí, 'el negocio no da' pero los bonos de los directivos sí dan, no? Siempre la misma historia.
No dije que esté bien lo que hacen, dije que hay contexto económico. Podés estar en contra de cómo lo manejan sin negar la realidad del sector. Son dos cosas distintas.
130 familias. Eso son 130 alquileres, 130 góndolas de supermercado, 130 cuotas del colegio. La gente que habla de 'decisiones empresariales' debería poner cara a esos números.
Acá en el pueblo todos conocemos a alguien que trabajaba en la planta. Es un golpe muy duro para la comunidad. Los negocios del centro ya lo están sintiendo.
El Ministerio de Trabajo de Santa Fe tiene que actuar ya. Si hay una denuncia de que la seguridad está comprometida, eso no puede esperar a que se resuelva el conflicto laboral.
Esperemos que la audiencia en el Ministerio sirva para algo y no sea otro papelón burocrático donde no pasa nada.